Foto: Fotoilustración: Kim Vega - CAMBIO
Así se roba el ELN el petróleo de los pozos en Catatumbo
Integrantes del frente nororiental del ELN han aprovechado las confrontaciones con las disidencias de las Farc para tomarse varios pozos petroleros y extraer de forma ilegal gasolina, insumo clave para la elaboración de pasta base de cocaína.
Por: Javier Patiño C
El cielo nublado presagiaba un día lluvioso en la vía que comunica a Tibú con El Tarra, en Norte de Santander. Por allí caminaba un grupo de soldados que hace parte de la Operación Catatumbo, cuando observaron a varios habitantes corriendo con baldes para recoger el petróleo que salía de una válvula instalada de manera ilegal en el oleoducto Caño Limón-Coveñas.
En cuestión de minutos, la escena se tornó caótica. Más personas llegaron al lugar y rodearon a los militares para evitar que capturaran a los responsables y que retiraran el artefacto artesanal que permitía la salida sin control del crudo.
El grupo de uniformados –un subteniente, un cabo tercero y cinco soldados– tuvo que solicitar refuerzos y replegarse mientras esperaba la llegada de un helicóptero con más tropas.
El sonido de la aeronave se escuchó pocos minutos después y los pobladores se dispersaron. En el lugar quedó una piscina de petróleo en medio de la espesa vegetación.
Según organismos de inteligencia, el daño al oleoducto, que también tiene efectos ambientales, habría sido ordenado por integrantes del frente nororiental del ELN para utilizar el combustible en laboratorios destinados a la producción de pasta base de coca.
La situación de los pozos
De acuerdo con información de Ecopetrol, solo en la zona rural de Tibú (Norte de Santander) existen cerca de 584 pozos petroleros: algunos productores, otros inyectores y los demás abastecedores. De ellos, 144 están inactivos, 321 abandonados después de que dejaran de producir crudo y 119 activos.
La situación cambió desde inicios de 2025, cuando comenzaron las confrontaciones entre el ELN y el frente 33 de las disidencias de las Farc. Ambos grupos obtenían recursos a través de los llamados ‘pategrilleros’, personas armadas con pistolas y canecas que perforan el oleoducto para robar crudo.
%%imagen%%3
“Su labor ilegal ha producido incidentes como derrames que afectan la capa vegetal, quebradas y ríos. También han ocasionado incendios en las líneas de transferencia del Campo Tibú. Solo utilizan el 30 por ciento del producto hurtado para destilarlo en refinerías ilegales; el resto lo vierten en fuentes hídricas que abastecen a las comunidades”, relató un habitante de la zona.
En octubre de 2025, tras el recrudecimiento de los enfrentamientos y la llegada de hombres armados con fusiles, el grupo ilegal logró tomar el control de la Estación Norte, en zona rural de Tibú, lo que llevó a Ecopetrol a suspender operaciones en el lugar.
Según el mismo testimonio, el cierre redujo de forma significativa la producción. “En los campos de Tibú se producen entre 1.400 y 1.500 barriles diarios de crudo; con el cierre, la producción bajó a 1.000 barriles”, aseguró.
Cifras de Ecopetrol indican que en 2025 se registraron siete ataques armados contra la Estación Norte, ubicada en la vereda Palmeras. En esos hechos se hurtaron más de 1.300 barriles de crudo, lo que afectó la sostenibilidad operativa y generó pérdidas económicas y ambientales.
Además, la empresa reportó la pérdida de 39.000 barriles de petróleo y la instalación de 152 válvulas ilegales, que provocaron derrames y contaminación de suelos y fuentes hídricas.
La suspensión de actividades también impactó la generación de empleo local y la contratación de servicios con empresarios de Tibú y municipios vecinos. Así mismo, puso en riesgo la producción de 1.400 barriles diarios de petróleo y 900.000 pies cúbicos de gas, que abastecen a Tibú y cubren el 25 por ciento del consumo de Cúcuta, según Ecopetrol
%%imagen%%4
Ante la gravedad de la situación, la petrolera hizo un llamado al Gobierno nacional y a las autoridades locales para fortalecer la presencia institucional y garantizar la seguridad en los municipios de Catatumbo.
“Ecopetrol reitera su compromiso con el desarrollo regional, pero requiere condiciones que protejan a sus trabajadores, la infraestructura y las comunidades, en medio de una escalada de violencia que amenaza la estabilidad energética y económica del nororiente del país”, señaló la empresa en un comunicado.
Durante tres meses, la estación permaneció bajo control del ELN, que mantenía confrontaciones con las disidencias de las Farc e impedía el ingreso de las tropas mediante ataques con drones.
Solo hasta finales de 2025 y comienzos de enero de 2026 las tropas lograron ingresar nuevamente a la Estación Norte con equipos especializados para contrarrestar esos ataques.
“El 6 de enero se reactivó la Estación Norte. Durante más de una semana se desarrolló una operación especial para retomar el control territorial. Hubo enfrentamientos y el uso de drones, lo que causó la muerte de un soldado y dejó heridos a varios uniformados”, indicó un alto oficial del Ejército.
Otra de las tareas fue establecer un plan especial de seguridad en un punto conocido como I-21, donde se almacena el crudo de los pozos. Desde allí se transporta en carrotanques por vía terrestre desde el Campo Tibú hasta el municipio de Ayacucho, en el Cesar. “Este punto tiene gran capacidad de almacenamiento y no se ha visto afectado por las confrontaciones entre las estructuras ilegales que se disputan el territorio”, explicó el uniformado.
Comercio ilegal de gasolina
Las autoridades también identificaron otra fuente de ingresos para el frente nororiental del ELN: la sustracción de gasolina refinada de un oleoducto que transporta combustible desde Santa Marta hasta la refinería de Barrancabermeja (Santander), especialmente en el tramo Pelaya-Aguachica, en el Cesar.
“Este combustible lo roban para venderlo en Cúcuta y al otro lado de la frontera, en Venezuela. Es gasolina de alta calidad, incluso tipo avión, que además sirve como insumo para la elaboración de cocaína”, explicó el oficial.
%%imagen%%5
Para las autoridades, el ELN ha consolidado una estructura que le permite lucrarse del hurto de hidrocarburos, aprovechando la cercanía con la frontera y las limitaciones operativas en esa zona.
Lo que dice Ecopetrol
En respuesta a CAMBIO, la empresa indicó que ha gestionado la seguridad de sus operarios, de la infraestructura estratégica de la nación y de sus operaciones mediante un modelo preventivo basado en el principio ‘Primero la Vida’, que prioriza la protección del personal.
“En relación con la gestión de seguridad en la región de Catatumbo, la Gerencia de Seguridad Física mantiene un relacionamiento transparente con la fuerza pública, la Fiscalía y las autoridades en el manejo del orden público y la convivencia ciudadana, tanto a nivel local como nacional”, señaló la compañía.
La entidad agregó que realiza un análisis permanente de la situación de seguridad y orden público para identificar e implementar acciones preventivas reforzadas que mitiguen riesgos en materia de seguridad y derechos humanos.