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Asobancaria espera que el Banco de la República termine 2024 con tasas del 8,5 por ciento
En época de balances de mitad de año, el gremio bancario habla de sus expectativas para lo que queda del 2024 y evalúa el desempeño tanto de la economía como del sistema financiero en esa primera mitad.
Por: Angélica Gómez
Jonathan Malagón, presidente de la Asociación de entidades financieras y Bancarias (Asobancaria), habló de las expectativas de política monetaria del Banco de la República para el final de 2024, así como de los siguientes sectores económicos que podrán acceder a financiamiento con menores tasas de interés.
Así mismo, el dirigente gremial habló con CAMBIO sobre la ampliación de oferta financiera que ha generado en Colombia la llegada de las fintech, así como los retos en inclusión que tiene el país y en los que podrían trabajar juntos los bancos y las fintech.
CAMBIO: ¿Qué tipo de créditos o carteras siguen en el plan de reactivación económica?
Jonathan Malagón: El Gran Pacto por el Crédito, que se ha impulsado desde Asobancaria a partir de discusiones constructivas con el Gobierno, propone darle un impulso a los desembolsos dirigidos a cinco sectores en específico: industria, agropecuario, turismo, economía popular y vivienda. Desde la banca buscamos impulsar la dinámica de estas ramas de actividad, lo que permitirá generar más empleo y un mejor comportamiento de la economía en un contexto tan desafiante como el actual.
CAMBIO: ¿En cuántos movimientos y hasta cuánto esperan que el Banco de la República disminuya sus tasas de interés en lo que queda de 2024?
J.M.: Esperamos que, en lo que resta del 2024, el Banco de la República haga cuatro nuevos recortes a la tasa de interés de referencia, ubicándola en 8,5 por ciento al cierre de año. Pese a que este ciclo de descensos se verá sujeto a la gradual convergencia de las expectativas inflacionarias al rango meta, los recortes continuarán transmitiéndose a las tasas en las diferentes modalidades de crédito, lo que permitirá impulsar el proceso de recuperación económica.
CAMBIO: ¿Cuál es el desempeño del sector por carteras a lo largo de 2024?
J.M.: Actualmente, el sistema financiero colombiano se encuentra superando la parte baja de un ciclo crediticio acentuado luego del periodo de pandemia. En esta línea, se han observado caídas reales significativas en el stock total de crédito, que en mayo de 2024 se contrajo 5,5 por ciento. Sin embargo, esta disminución representa una mejoría de más de un punto porcentual si se compara frente al cierre del año anterior (- 6,7 por ciento).
En lo que respecta al comportamiento de las diferentes modalidades de crédito, cabe mencionar que se han evidenciado recuperaciones y cambios de tendencia en el segmento comercial (cuya participación dentro del total es de 52,2 por ciento), el cual pasó de caer en 6,4 por ciento a cierre de 2023 a hacerlo en 4,9 por ciento en mayo del año en curso. Por su parte, los segmentos de vivienda y microcrédito se expandieron en el mismo periodo a ritmos de 1,0 por ciento y 3,7 por ciento, respectivamente, mostrando su resiliencia.
Estos desempeños, que compensan de manera parcial la caída de 10,7 por ciento observada en la modalidad de consumo, permiten avizorar que la cartera se irá recuperando de manera gradual.
CAMBIO: ¿Cuáles son los retos del sector para lo que queda del año y el 2025?
J.M.: Sin duda, lo más importante será recuperar el crédito. El año pasado la cartera crediticia cayó 6,7 por ciento real, la cifra más baja desde inicios de siglo, lo que representó un retroceso en materia de profundización financiera, hoy en niveles de 46 por ciento. Redoblar los esfuerzos para que gradualmente la cartera vuelva a mostrar crecimientos positivos hacia 2025 (2,5 por ciento) nos permitirá alcanzar las metas que nos hemos planteado en materia de profundización financiera, que debería llegar en los próximos años a 65 por ciento, y de inclusión financiera crediticia, que debería bordear 75 por ciento (hoy en niveles de 36 por ciento).
También tenemos el reto de movilizar capital a través de instrumentos financieros sostenibles apalancados por modelos de riesgo alternativos para la financiación de la biodiversidad y adaptación del país al cambio climático, considerando además el cierre de la brecha en el acceso a crédito a poblaciones subatendidas como los grupos étnicos, quienes habitan los territorios más biodiversos y a su vez los más vulnerables a la crisis climática.
CAMBIO: ¿Cómo ve los retos que impone para el sector tradicional la llegada de más neobancos y fintech?
J.M.: En Colombia, más del 70 por ciento de las entidades bancarias cuenta con alianzas fintech en diferentes frentes para promover la inclusión financiera a través de la tecnología. Así, junto con nuestra inversión en innovación (más de 1,5 billones de pesos en los últimos cinco años), la oferta de productos y servicios financieros se ha transformado a través del desarrollo de canales digitales, mejores experiencias de usuario, sistemas de pago, modelos de scoring de crédito, autenticación y verificación de identidad, entre otros.
Según cifras de Finnovista y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para abril de 2023 había 369 plataformas Fintech en el país, lo que representa un crecimiento anual compuesto del 20 por ciento en los últimos cinco años. Además, el mismo reporte muestra que la mitad del ecosistema fintech se concentra en préstamos (27,9 por ciento) y pagos y remesas (18,9 por ciento).
Sin embargo, la financiación que ofrecen las fintech aún es pequeña en comparación con la que ofrecen las entidades financieras vigiladas. Este hecho es cada vez más relevante si tenemos en cuenta que, en Colombia, el indicador de acceso a productos de depósito y transaccionales es del 94,6 por ciento, mientras que el de crédito es de 35,3 por ciento. Es decir, el crédito continúa construyéndose como nuestro gran reto en términos de inclusión financiera.