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Domingo 3 de mayo de 2026
Foto: Freepik

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Ahorro y fondo de emergencia: la clave para la seguridad financiera

En Colombia es crucial tener un plan para enfrentar imprevistos económicos. De allí la importancia no solo de ahorrar, sino de crear un ‘colchón’ para proteger tu futuro financiero.

Nada es seguro en esta vida: de un momento a otro, a cualquiera le puede sorprender, de improviso, padecer una urgencia médica, sufrir una avería en el carro o, peor aún, perder el empleo.

El consecuente baldado de agua fría no tarda en aparecer. Pero como ‘hombre prevenido vale por dos’ –aunque el refrán aplica también para todos los géneros–, en esos momentos es cuando se presenta también un ángel económico de la guarda: el fondo de emergencia.
Es el protector de la seguridad financiera. Es el colchón que permite amortiguar la intempestiva caída. Una herramienta que consiste en ahorros para situaciones extraordinarias o que suceden sin aviso alguno.

“Es imposible planear cuándo y qué emergencias tendremos en el futuro; sin embargo, podemos estar seguros de que habrá urgencias qué atender en los próximos meses o años. Para que nuestra situación financiera no se vea afectada por una eventualidad, o para no tener que acudir a un crédito costoso por el afán, es que existe el fondo de emergencias”, señala Juan Camilo González T., en un artículo publicado en el portal Tranqui Fianzas, una plataforma integral para la gestión de deudas.

Según el experto, el mayor riesgo al que la mayoría de nosotros estamos expuestos es al desempleo o a que se interrumpan los ingresos por un periodo de tiempo prolongado. Para él, existen apuros que tienen una menor probabilidad de ocurrencia, pero cuyo tamaño puede ir desde una fracción de nuestro salario, hasta más de un mes de trabajo. “Si no tenemos un ahorro o un seguro que nos proteja, tendríamos problemas para pagar incluso nuestros meses de gastos normales y pondríamos en riesgo toda nuestra estabilidad financiera”, explica.

De allí la importancia del ahorro, que es la base para alcanzar la estabilidad financiera. Permite cubrir gastos inesperados, invertir en oportunidades y disfrutar de una jubilación tranquila. Sin embargo, muchas personas no tienen un hábito de ahorro sólido, lo que las deja vulnerables ante emergencias.

En este sentido, la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (CFPB) de Estados Unidos ofrece algunas estrategias para ahorrar el dinero destinado al fondo de emergencia, que pueden ser aplicadas no solo en ese país, sino también en cualquier otro:

  • Hábito de ahorro: debe ponerse una meta de cuánto desea ahorrar, hacer contribuciones frecuentemente y revisarlo periódicamente.
  • Administración del flujo de caja: tener en cuenta los tiempos en los que tiene ingresos y en los que tiene gastos (como el pago de servicios públicos). Por ejemplo, puede aprovechar las semanas en las que tiene más dinero para hacer el aporte al ahorro.
  • Oportunidades de ahorro: cuando tenga un ingreso en una situación extraordinaria, como un regalo de cumpleaños o la devolución de cierta cantidad de dinero, no lo gaste, ahórrelo.
  • Ahorro automático: ajuste una transferencia automática de una cuenta corriente a una cuenta de ahorros, indicando cada cuánto realizar el giro y en qué cantidad.
  • Ahorro a través del empleo: si recibe su salario a través de depósitos directos, consulte con su empleador si es posible dividirlo entre dos cuentas.

El primer paso para empezar a crear el fonde de emergencia, de acuerdo con Tranqui Finanzas, es definir el tamaño de dicho fondo. Luego, es preciso organizar las cuentas de forma que sobre dinero al final de cada mes y destinar este recurso a crear el fondo de emergencias. “A manera de guía, si gozas de una buena estabilidad laboral y puedes ahorrar el 10 por ciento de tu ingreso, completar tu fondo te tomará entre 20 y 30 meses”, señala González.

Si no se tiene mucha estabilidad laboral, conviene revisar si se pueden hacer ajustes y liberar espacio para el ahorro. Otra alternativa, es asignar un ahorro mínimo de cada pago que se recibe (por ejemplo el 5 por ciento), y llevarlo directamente al fondo de emergencias.

Los expertos en ahorro aconsejan seguir las siguientes recomendaciones:

Cubrir de 3 a 6 meses de gastos: El fondo debe cubrir gastos básicos durante 3 a 6 meses.

Abrir una cuenta separada: Mantener el fondo en una cuenta de ahorro separada para evitar gastos innecesarios.

Automatizar los ahorros: Configurar transferencias automáticas para ahorrar regularmente.

Revisar y ajustar: Evaluar periódicamente el estado del fondo para asegurarse de que se ajuste a las necesidades.

Finalmente, otra decisión importante es en dónde guardar el fondo de emergencia, que definitivamente no es debajo del colchón o en una alcancía. 

Lo invitamos a escuchar el siguiente podcast para profundizar en este tema.

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