Presidente de la República Gustavo Petro.
Foto: Colprensa
Petro y el ELN se ponen de acuerdo en X: ¿Es viable es la propuesta de una comisión que investigue nexos de la guerrilla con el narcotráfico?
El presidente Gustavo Petro aceptó la propuesta de Antonio García, máximo comandante del Ejército de Liberación Nacional (ELN), sobre una comisión internacional para verificar su desconexión con el narcotráfico. CAMBIO habló con expertos para conocer la viabilidad y antecedentes de esta idea.
Por: Nataly Ríos
En su cuenta de X, el presidente Gustavo Petro respondió a la petición del Ejército de Liberación Nacional (ELN) acerca de la creación de una comisión internacional para revisar su desconexión con el narcotráfico en algunas zonas del país. La propuesta fue encabezada por Antonio García, máximo comandante de esta guerrilla.
“El ELN debe entender que el camino de la paz consiste en la desconexión del mismo grupo con el narcotráfico. Antonio García propone una comisión internacional para verificar su desconexión. Acepto. Comenzar desde ya el proceso masivo de la erradicación voluntaria de hoja de coca en el Catatumbo”, afirmó el mandatario.
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En diálogo con CAMBIO, Luis Eduardo Celis, analista de las violencias organizadas y sus perspectivas de superación, explicó que esta iniciativa fue presentada formalmente en octubre de 2020 mediante una comunicación formal por parte del ELN. En el documento se informaba que estaban dispuestos a que una comisión internacional independiente verificara en terreno su relación con el narcotráfico.
Desde entonces el ELN ha manifestado que su política es, en palabras del grupo guerrillero, 'un deslinde categórico con el narcotráfico'. Sin embargo, Celis explicó que el ELN ha aceptado que cobra gramaje, es decir, un impuesto a las transacciones de cocaína en los territorios donde está activo ese mercado como Chocó, Sur de Bolívar, Bajo Cauca y Nordeste Antioqueño, Nariño, Cauca, y la zona del Catatumbo. Sin embargo, otras voces aseguran que el ELN está involucrado el negocio del narcotráfico de una forma mucho más profunda que simplemente el cobro de un impuesto.
Por otro lado, Jorge Mantilla, investigador y PhD en sociología del crimen, afirmó que esta comisión debe hacer énfasis en la región del Catatumbo, uno de los principales enclaves de producción de hoja de coca y de clorhidrato de cocaína en el país. Asimismo, comentó que regiones como el Putumayo y Nariño tienen hegemonía la guerrilla, por lo que también son espacios ideales para poner en marcha las labores de verificación.
Mantilla advirtió que la discusión no debería centrarse en establecer si el ELN es dueño de cultivos, laboratorios, rutas o cargamentos, sino en determinar si la organización se lucra de la economía del narcotráfico, particularmente en los eslabones de producción y transformación de la hoja de coca en pasta base y posteriormente en clorhidrato de cocaína. Para el experto, esa es la pregunta estructural que debe orientar la investigación.
¿Quiénes podrían conformar esta comisión?
Mantilla aseguró que podría estar integrada por expertos internacionales seleccionados por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito junto con el Gobierno colombiano y el ELN. También habría espacio para ONGs, centros de pensamiento y de investigación de diferentes universidades, así como una comisión compuesta por cinco expertos o expertas con sus respectivos grupos de trabajo.
“Esta comisión que podría estar financiada por Naciones Unidas a través de los mecanismos que ya tiene hoy en día establecida la misión de verificación de Naciones Unidas en Colombia, a la cual se le podría ampliar un mandato justamente para desarrollar una suerte de arquitectura logística e institucional que le diera vida”, aseguró Mantilla.
Por su parte, Luis Eduardo Celis afirmó que la comisión debe ser un acuerdo entre el gobierno y el ELN y, en la misma línea que Mantilla, otros integrantes de esa instancia podrían ser la Organización de las Naciones Unidas, La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), la Organización de los Estados Americanos (OEA), plataformas ciudadanas que hacen seguimiento al tema del narcotráfico y redes mundiales.
Con respecto a la insistencia del ELN en negar vínculos con el narcotráfico, el análisis de Celis apunta a una tensión interna que no siempre le permite actuar de la forma coordinada siguiendo las órdenes del Comando Central. Sin embargo, para Mantilla en regiones como el Catatumbo el control y la regulación de economías ilícitas han sido fundamentales para la construcción de poder territorial, ayudando a esta guerrilla a seguir construyendo su hegemonía regional.
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¿En qué contexto Gustavo Petro aceptó la comisión?
El Ejército Nacional realizó operaciones simultáneas en el departamento de Arauca dejando como resultado cuatro capturados del ELN en Arauquita. Según la información oficial, fue capturado alias Monchi, segundo cabecilla de la red de apoyo al terrorismo de la Comisión Camilo Cienfuegos.
“De acuerdo con labores de inteligencia militar, alias Monchi sería el principal dinamizador y articulador financiero de esta estructura armada. Su rol consistía en administrar y movilizar recursos obtenidos mediante el desplazamiento forzado de campesinos y la apropiación de fincas productoras de plátano, cuyos productos eran comercializados a gran escala en bodegas ubicadas en Bogotá”, afirmó el comunicado.
Además, informaron que las ganancias generadas por esta actividad ilícita eran posteriormente reinvertidas en la estructura armada, “mediante la adquisición de material logístico y de intendencia, fortaleciendo su capacidad criminal en la región”. También fueron capturados alias Calilla, alias “Perro” y alias Zancudo, integrantes del grupo guerrillero.
Gracias a esto, Gustavo Petro respondió en su cuenta de X aceptando la comisión y señaló que: “El grupo debe ser científico e independiente a gobiernos, su información debe ser entregada al Consejo sobre drogas de Naciones Unidas. La sustitución de cultivos será fuertemente apoyada financieramente por el gobierno, en favor del campesinado del Catatumbo sin diferencia ideológica, y a sus asociaciones”.
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Por otro lado, el investigador Mantilla se muestra escéptico frente a una eventual reactivación del proceso de paz con el ELN en el corto plazo. A su juicio, los recientes bombardeos en Norte de Santander profundizaron la desconfianza entre las partes y terminaron de fracturar una relación que ya era frágil. A esto se suma lo que considera un “punto ciego” del Acuerdo de México, al estimar que sus términos resultan favorables para el ELN.
También advirtió que los tiempos políticos actuales son limitados y que episodios como la reunión con el expresidente estadounidense Donald Trump y las operaciones militares recientes impactaron negativamente el clima de confianza.Mantilla dejó en veremos la posibilidad de que el nuevo gobierno continúe con este proceso.
No obstante, sostuvo que el debate sobre economías ilícitas debe convertirse en el eje central de cualquier negociación futura. Planteó que, si una comisión llegase a determinar que el ELN tiene nexos y se lucra del narcotráfico, el grupo debería comprometerse a romper esos vínculos. Por el contrario, si se concluye que no existen tales relaciones, podría pactarse un compromiso formal de no involucramiento en el futuro, acompañado de un rol activo del ELN en procesos de transformación territorial y erradicación conjunta de cultivos ilícitos en zonas bajo su influencia, especialmente en Norte de Santander.
Finalmente, Luis Eduardo Celis, aseguró que esto es una buena noticia y que si se logra establecer esta comisión, se logrará tener un referente muy interesante para el debate público y para la acción frente a este tema. Además, resaltó que esta iniciativa abre las posibilidades de un nuevo entendimiento entre el Gobierno y el ELN. La única salida viable es la construcción de un acuerdo de paz que requiere diálogos y negociaciones, señaló el experto.