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Lunes 4 de mayo de 2026
Megacolegio Sagrado Corazón de Jesús de Paz de Ariporo. | Crédito: Contraloría General de la República

Megacolegio Sagrado Corazón de Jesús de Paz de Ariporo. | Crédito: Contraloría General de la República

De elefante blanco a orgullo de Casanare: así es el megacolegio de Paz de Ariporo

El nuevo Sagrado Corazón de Jesús, ubicado en uno de los municipios más grandes de Casanare, es el nuevo orgullo de la región llanera. Aunque el monte y el olvido por poco sepultan sus muros, gracias a la labor de un enérgico veedor y el trabajo articulado con la Contraloría General de la República, hoy sus salones acogen a más de 1.000 estudiantes.

Por: Luis Chía

Para los niños y niñas de Paz de Ariporo (Casanare) ir al colegio General Santander era una travesía. Algunos a pie y otros en moto, recorrían kilómetros de asfalto caliente hasta llegar a sus salones de clases en el centro del municipio. En instalaciones viejas, y ya deterioradas por el paso de los años, más de 1.000 estudiantes veían pasar sus días. Sin embargo, desde 2010 en los descansos no se hablaba de otra cosa diferente a la construcción de un nuevo colegio, uno más grande y colorido.

La ilusión era grande: el proyecto prometía aulas especializadas, laboratorios, canchas y una gran biblioteca. Pasaron once años y con las flores amarillas que se desprenden de los cañaguates cada enero, también se desplomó el sueño de ver la nueva Institución Sagrado Corazón de Jesús en pie. Las intenciones eran buenas al principio, pero los escombros y el monte que cubrió el terreno hablaban por sí solos de una realidad ineludible, la de un elefante blanco más.

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“Hubo muchos retos. La mayor preocupación era ver cómo podíamos lograr que el megacolegio que nos prometieron abriera sus puertas. Era una necesidad y los más afectados eran los niños de nuestro barrio y del municipio. Empecé a buscar fuerzas y a investigar cómo podíamos agilizar el proyecto que ya se había quedado como un elefante blanco”, cuenta el veedor ciudadano Genrri Niño, el hombre que abanderó la lucha para rescatar el nuevo colegio de los pazdeariporeños.

Desde diciembre de 2021, gracias a su determinación y al apoyo de la Contraloría General de la República, a través de su estrategia Compromiso Colombia, las cosas empezaron a mejorar. Ese año, el gobernador de Casanare, Salomón Andrés Sanabria, anunció el reinicio de las obras de terminación del megacolegio con una inversión de 16.000 millones de pesos. Para ese momento, el elefaante blanco, solo presentaba un avance físico del 72,34 por ciento.  

Genrri describe con orgullo la voluntad de la comunidad en esos años. “Con los estudiantes y algunos de los habitantes del pueblo trajimos medios de comunicación para que nos ayudaran a visibilizar el retraso de la obra. Yo lo tenía claro: de algún modo teníamos que sacar este megacolegio adelante porque no solo lo necesitaba el municipio sino todas las comunidades cercanas. Recuerdo que se hizo la consultoría y resulta que la construcción estaba magnífica para continuar con la obra. No había que demoler nada”. Según el relato del veedor ahí fue cuando se logró conseguir con la gobernación del Casanare los recursos necesarios para avanzar.

“Que el pueblo no pague por la mala planeación”

Tras casi 15 años de espera, el nuevo Sagrado Corazón de Jesús, ubicado en el barrio La Granja —uno de los más grandes de Paz de Ariporo— abrió sus puertas el 11 de julio de 2025. Ese día quedó marcado en la memoria de los más de 15.000 habitantes del municipio, quienes vieron pasar cuatro administraciones regionales y cientos de promesas inconclusas sobre lo que sería el orgullo del departamento.

El colegio pasó de ser una obra sin terminar — como las muchas que se extienden por todo el país— a convertirse en el nuevo emblema no solo de los pazdeariporeños, sino de todo el Casanare. La gente no para de sorprenderse cuando camina frente a sus muros que se alzan imponentes sobre la sabana llanera. Grandes salones, laboratorios tecnológicos, una nutrida biblioteca, zonas deportivas, jardines y un extenso patio color naranja con círculos rojos, azules y verdes recibieron a los 1.040 estudiantes del municipio.

La Contraloría Delegada para la Participación Ciudadana a través del Grupo de Participación Ciudadana de la Gerencia Departamental Colegiada de Casanare fue clave en este proceso. Gracias a 12 diálogos participativos con la comunidad e instituciones locales lograron que ni el monte ni el olvido se siguieran tragando los muros del colegio.

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Reyneiro Hernando Flechas Díaz, contralor provincial de Participación Ciudadana, comenta que sin la veeduría ciudadana nada sería posible. ”La veeduría ciudadana prácticamente es la coequipera de este proceso. Es el alma de la Contraloría. Son las veedurías las que representan a toda la comunidad. Son vigilantes, disciplinadas y fueron, sin lugar a dudas, fundamentales para la construcción de este colegio”.

Flechas, como Niño, tampoco disimula su sentimiento de orgullo y efusividad sobre el Sagrado Corazón. La fecha también es inolvidable. “Esto es muy importante para los ciudadanos, los padres de familia y los niños de Paz de Ariporo. Es una alegría absoluta: niños en aulas adecuadas, un bonito restaurante escolar, campos deportivos muy grandes. Con emoción puedo decir que es un colegio para mostrar a nivel nacional”.

Compromiso Colombia, añade, no puede parar. “Estamos logrando que las obras no se queden a mitad de camino y que no queden como elefantes blancos. Los perjudicados siempre serán los ciudadanos. Ver construido un acueducto, un colegio, un alcantarillado o un centro de salud siempre será un motivo de trabajo para nosotros”, enfatiza Flechas.

En Paz de Ariporo, una tierra resiliente, se respira un sentimiento de gloria y agradecimiento. Durante el día de entrega de la obra hubo festejo. Allí, desde las nuevas instalaciones del colegio Sagrado Corazón de Jesús, el gobernador del departamento, Cesar Ortiz Zorro, dijo que “las obras le pertenecen a la gente”. Por su parte, el alcalde Camilo Abril confirmó que las antiguas instalaciones, las del deteriorado General Santander, se renovarán para ser la sede de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC) en el municipio.

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“Empecé en el 2017 y se logró en el 2025. Después de tantos retos y años de trabajo, hoy es un hecho. No paré de pensar todos los días en este colegio. En los seguimientos de la Contraloría, ahí estaba; en las reuniones virtuales, ahí estaba. Agradezco este proceso porque también fue una escuela para mí. Ojalá que los recursos, el patrimonio que le pertenece al país y a nuestro Casanare, nunca se pierdan”, dice, emocionado, Genrri Niño, el veedor de la gente.

En la tierra de los ríos caudalosos y de la sabana infinita, el Sagrado Corazón de Jesús brilla. Los salones llenos, las risas inocentes y los gritos eufóricos de los partidos de fútbol llegan hasta lo más recóndito del colegio que, por fortuna, no quedó en la amnesia macondiana.

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