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Lunes 4 de mayo de 2026
Muchas de las personas que se movilizan desde y hacia otros municipios lo hace en piratas, como popularmente se le conoce al transporte informal. Foto: CAMBIO

Muchas de las personas que se movilizan desde y hacia otros municipios lo hace en piratas, como popularmente se le conoce al transporte informal. Foto: CAMBIO

La travesía de viajar entre Cali y Jamundí que se podría reducir con el Tren de Cercanías

Entre Jamundí y Cali hay tan solo 13 kilómetros de distancia, un recorrido que, en sus mejores condiciones, toma 20 minutos, pero con los recurrentes trancones puede llegar a ser de hasta hora y media. Miles de personas hacen este trayecto a diario en carros, motos, buses y vehículos no formales. CAMBIO le cuenta.

Por: Santiago Luque Pérez

La estación Universidades del Mío, el sistema de transporte masivo de Cali, podría ser una de las más caóticas de la ciudad. Este es el punto de partida y de llegada para miles de personas que van y vienen todos los días de los municipios del sur del Valle del Cauca y del norte del Cauca; así como de los estudiantes universitarios.

Muchas de las personas que se movilizan desde y hacia otros municipios lo hace en ‘piratas',, como popularmente se le conoce al transporte informal. Su falta de regularización e ilegalidad, además de su desconexión con el Mío, los trancones, entre otras cosas, hacen que este no sea una verdadera solución para la movilidad.

Por lo que, en los últimos años, la administración departamental y las municipales han planteado la construcción de un Tren de Cercanías que conecte a Cali con los municipios aledaños. Sin embargo, en noviembre, la primera etapa del proyecto ppno recibió el respaldo del Gobierno nacional, por lo que su puesta en marcha podría sufrir retrasos.

Jamundí y Cali: un viaje de hasta hora y media

En la troncal de la 100, a la salida de la estación Universidades, un megáfono promociona las rutas piratas que salen de ahí: “Van para Jamundí, la Morada, Castillo, Jamundí atrás”. Son las 4:30 de la tarde de un día de diciembre, el clima ronda los 25 grados centígrados. Ya pasaron las horas más calurosas, pero aún se siente el bochorno en Cali, por lo que algunos, los menos afanados, paran a comerse un helado.

Otros caminan lo más rápido que pueden para montarse en uno de los ‘piratas’ que les cobran 7.000 pesos hasta Jamundí. Si bien se está a unos 13 kilómetros de distancia de este municipio, los trancones pueden hacer que el trayecto pase de 20 minutos hasta una hora y media. Por lo que los vallunos pueden perder hasta tres horas de su día en trancones en este trayecto, sin contar el que deben hacer en Cali.

En las mañanas, la dinámica cambia, y son pocas las personas que van para Jamundí. Entonces, no se ven las filas de la tarde. La mayoría está llegando a Cali para su trabajo: todos se bajan afanados de los ‘piratas’ e incluso algunos salen corriendo para acceder al Mío. Los más que corren con más suerte tienen como destino el sur de la ciudad y pueden llegar caminando a sus destinos. Después de las ocho de la mañana, cuando la hora pico va bajando, los carros que llegan también son menos. Incluso muchos de los conductores del transporte irregular ya no buscan regresarse a Jamundí con afán, se sientan a hablar o a jugar dados.

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Para mejorar la experiencia de los usuarios, Cali lleva cerca de una década trabajando en la integración de los buses intermunicipales, que opera Transur y Líneas del Valle, con el Mío. En marzo de este año, el alcalde Alejandro Eder confirmó que ahora las personas, en lugar de descender afuera de la Terminal Simón Bolívar, provenientes de Jamundí, ingresan directamente a la terminal, en donde podrán hacer su conexión con el sistema masivo de manera más eficiente, segura y rápida.

Sin embargo, pasajeros entrevistadas por CAMBIO dijeron que prefieren tomar los ‘piratas’ porque el sistema formal no da abasto con la creciente cantidad de viajes diarios. Así como por la practicidad de movilizarse de manera ágil. “Si tú hablas del transporte formal es muy escaso e insuficiente para todas las personas que trabajan en Cali y viven en Jamundí. Entonces, se ve uno obligado a buscar transporte informal como los piratas”, afirmó Adriana Colmenares.

Los vallunos que se movilizan a diario entre Jamundí y Cali no solo gastan horas de su tiempo en trancones. El costo para el bolsillo también es de 14.000 pesos ida y vuelta en pirata y de 15.600 en bus intermunicipal. Si la persona debe usar el Mío, se le suman los 3.200 pesos por trayecto. Diego Fernando Bohórquez aseguró que semanalmente puede llegar a gastar hasta 200.000 pesos porque hace doble trayecto.

El Tren de Cercanías: la solución para los habitantes de Jamundí

Por varias décadas el único transporte masivo de pasajero sobre rieles que ha tenido el país ha sido el metro de Medellín. Sin embargo, este modelo ha empezado a tomar impulso: en Bogotá se adelanta la construcción de la primera línea del metro y se han planteado y desarrollado dos líneas de tren ligero entre la capital y Cundinamarca.

Pero también, desde 2017 el Valle del Cauca se ha querido montar sobre los rieles y empezó los estudios de un Tren de Cercanías. Ocho años después, ese sueño parecía estar más cerca que nunca: la Gobernación del departamento, junto a las alcaldías de Cali y Jamundí, habían asegurado los recursos del 30 por ciento del primer tramo. Pero el Gobierno nacional incumplió en asegurar el 70 por ciento restante, como establece la ley, al no firmar el acuerdo de cofinanciación previo a la entrada en vigencia de la Ley de Garantías.

Este primer tramo del Tren de Cercanías va a conectar a Jamundí con Cali, y en total serán más de 23 kilómetros. De esta manera, no solo servirá para conectar la ciudad con el municipio, también las personas podrán hacer recorridos entre el sur y el norte de la capital del Valle del Cauca.

De acuerdo a los estudios, se van a reducir en cerca del 33 por ciento los tiempos de viaje, generar 14.500 empleos directos e indirectos y lograr una disminución de 313.000 toneladas de CO₂. Además, a futuro se espera no solo conectar a Jamundí, sino también a Palmira y a Yumbo en una red de más de 73 kilómetros con posibilidad de expansión a otros municipios.

A pesar de la negativa del Gobierno, las autoridades locales han dicho que el sueño de un tren para el Valle del Cauca no se detiene y están trabajando en sacar el proyecto adelante. “Independientemente de si el Gobierno nacional nos va a dar los recursos o no, nosotros tenemos que seguir adelante. Ya firmamos el convenio para que las vigencias futuras no se vayan a perder. Ya nos reunimos, hay una ruta que es ya muy clara de qué es lo que vamos a hacer: vamos a arrancar con 14 kilómetros”, le dijo a CAMBIO la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro.

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Además, la gobernadora aseguró que ya varias empresas privadas han mostrado interés en desarrollar el proyecto, por lo que espera avanzar en este Tren de Cecanías que le ayude a mejorar los tiempos a los vallunos. Por último, dijo que espera que el Gobierno Nacional se vuelva a montar en el tren de cercanías y que los candidatos presidenciales lo tengan presente el próximo año.

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