Nuevo Centro Materno Infantil Luis Alberto Monsalvo Gnecco en El Paso (Cesar). | Crédito: Contraloría General dela República (CGR)
“La salud es un indicador de paz”: el moderno hospital infantil que enorgullece al Cesar
El Centro Materno Infantil Luis Alberto Monsalvo Gnecco, ubicado en el corregimiento de La Loma, en el municipio de El Paso, hoy beneficia a más de 22.000 personas con tecnología de punta y atención en salud. Gracias al control ciudadano y a la labor de la Contraloría General de la República, lo que llegó a parecer una promesa inconclusa, se cumplió.
Por: Luis Chía
Los habitantes del férvido corregimiento de La Loma, el más grande del municipio de El Paso (Cesar), sienten un orgullo que no les cabe en el pecho. Bajo el sol ardiente, no paran de festejar la nueva construcción pintada con bordes y triángulos azules que se levanta en la mitad del pueblo. Se trata de un hospital, específicamente, el nuevo Centro Materno Infantil Luis Alberto Monsalvo Gnecco, el emblema más reciente de los pasenses.
“La salud y el saneamiento básico son indicadores de paz. He conocido otras regiones alejadas del centro del país como Guainía, donde, por supuesto, la gente vive feliz con su cultura y tradiciones. Sin embargo, uno también veía que si se enfermaban les tocaba transportarse durante cuatro o cinco horas para que los atendieran. Sin salud no hay nada. Se trata de bienestar y calidad de vida para las poblaciones”, comenta Juan Manuel Ortiz Suárez, coordinador de gestión del Grupo de Participación Ciudadana de la Contraloría General de la República en el Cesar.
%%imagen%%1
Ortiz fue uno de los abanderados de la lucha —larga pero preciada— por ver construido el nuevo centro de salud. Junto a él, la veeduría organizada (Construcción Centro de Salud Corregimiento de la Loma), también emprendió un camino de años de trabajo y voluntad para devolverle a la población lo que les pertenecía: el derecho a la salud.
Los grandes muros, la sala de urgencias, la sala de parto, los rayos X, las dos unidades odontológicas, el laboratorio clínico, la farmacia, el área de obstetricia, la morgue y la planta eléctrica hablan por sí solos de la dimensión de una obra que, sin dudarlo, **impacta y beneficia a los más de 22.000 habitantes de este territorio que ha vivido de cerca la explotación minera. “**Mejoró por completo la prestación del servicio de salud”, destaca Ortiz Suárez.
%%imagen%%3
Cuando no había esperanza
No siempre hubo esperanza en La Loma. La humedad, el deterioro y la suciedad consumían por completo el antiguo centro de salud. Sin condiciones sanitarias, este pequeño hospital ya no aguantaba un paciente más. Aunque los gerentes que pasaron intentaron, con pocos recursos, mejorar las fachadas y los pisos, era un milagro que el lugar siguiera funcionando después de un aguacero.
%%imagen%%2
“Las personas estaban en unas condiciones paupérrimas. Eran edificaciones que se habían adecuado para la prestación del servicio de salud en el corregimiento”, recuerda Ortiz.
En medio de la intemperie, la ilusión se asomó por la ventana cuando en el 2015 empezó a construirse un nuevo hospital. Sin embargo, como si no sobraran problemas para los habitantes de El Paso, lo que comenzó como un sueño por la salud de todo un territorio terminó convertido en lo que parecía un irremediable elefante blanco más, como los muchos que habitan este país.
Fue gracias a la vigilancia de los ciudadanos indignados por la inoperancia institucional y al apoyo de la estrategia Compromiso Colombia de la Contraloría General de la República que la obra se logró destrabar. En 2022, tras años de suspensión, la Gobernación del Cesar también intervino con los recursos que hacían falta para terminar su construcción.
El Grupo de Participación Ciudadana, al que pertenece Juan Manuel Ortiz, fue crucial para que el Hernando Quintero Blanco, por fin, elevara sus muros en este territorio olvidado. Fue un trabajo discreto, pero que, con el apoyo de la comunidad, logró no solo hacer frente a la ineficacia de los dirigentes, sino también a la indiferencia con las poblaciones lejos del centro del país.
%%imagen%%4
El acompañamiento de la Contraloría y la vigilancia contundente de la ciudadanía hicieron realidad el nuevo centro de salud. Con una inversión total de 10.676 millones de pesos y una dotación de equipos biomédicos de 2.376 millones de pesos por parte de la Gobernación, el hospital abrió sus puertas el 26 de marzo de 2025. La fecha quedó marcada entre los habitantes de La Loma como un día de una dicha desbocada.
Casi diez meses después, el Centro Materno Infantil Luis Alberto Monsalvo Gnecco ya aparece en las fotografías y en el mapa de este ardiente territorio. La obra que tanto le costó a La Loma, finalmente, llegó para quedarse.