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Lunes 4 de mayo de 2026
Eduardo Lombana, CEO de Wingo. | Foto: Wingo

Eduardo Lombana, CEO de Wingo. | Foto: Wingo

Conectividad regional como prioridad: el plan de vuelo de Wingo para 2026

En entrevista con CAMBIO, Eduardo Lombana, CEO de Wingo, compartió la hoja de ruta de la aerolínea para 2026, con una meta de 4,2 millones de viajeros y un foco en rutas punto a punto desde las regiones.

El modelo low cost sigue consolidándose como uno de los preferidos en el transporte aéreo. Wingo, la aerolínea del grupo Copa Holdings, ha logrado asentarse en este mercado con un desempeño operacional positivo. Gracias a nuevas rutas y a una propuesta de valor centrada en el bienestar del viajero, la compañía movilizó a más de 3,6 millones de pasajeros en 2025.

CAMBIO habló con Eduardo Lombana, CEO de Wingo, quien detalló la estrategia de la aerolínea para crecer en número de pasajeros este año. El líder de la compañía también advirtió sobre factores que pueden limitar la expansión del sector, entre ellos la congestión aeroportuaria y la asignación de slots.

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CAMBIO: ¿Cómo fue el desempeño operacional de Wingo en Colombia durante el 2025?

Eduardo Lombana: Para Wingo, 2025 fue un año de crecimiento y consolidación de nuestro modelo de negocio. Alcanzamos 3,6 millones de viajeros movilizados, lo que representó un incremento del 11 por ciento frente a 2024, y reafirmamos nuestra fortaleza en el mercado doméstico, donde hoy se concentra cerca del 70 por ciento de nuestra operación.

Durante el año inauguramos tres rutas que han sido muy bien recibidas por nuestros viajeros. Primero, Bucaramanga–Santa Marta, con el propósito de conectar de manera directa ciudades intermedias con necesidades claras de servicio y facilitar escapadas de fin de semana. También inauguramos Bogotá–Guatemala, nuestro tercer destino en Centroamérica (además de San José de Costa Rica y Ciudad de Panamá), con una gran expectativa por parte de viajeros interesados en explorar el corazón del mundo maya. Y, finalmente, Bogotá–Montego Bay (Jamaica), que fue nuestro Destino Oculto 2025 y que desde el 18 de diciembre se convirtió en una ruta estacional por temporada alta, pero que a partir de marzo se vuelve regular, siendo los únicos operadores en ofrecer esta ruta.

CAMBIO: En materia de conectividad aérea, ¿qué planes de expansión tiene la aerolínea en Colombia para este año? ¿Qué nuevas rutas llegarán al país?

E.L.: Nuestra prioridad para 2026 es fortalecer la conectividad doméstica y regional, con una apuesta clara por rutas punto a punto entre ciudades, que le eviten al viajero depender de aeropuertos con alta congestión.

Un ejemplo concreto es el fortalecimiento que anunciamos recientemente desde Bucaramanga, donde abrimos cuatro nuevas rutas: Bucaramanga–Barranquilla, Bucaramanga–Cartagena y Bucaramanga–Medellín, además de una operación estacional Bucaramanga–Aruba en temporada alta. Con esta estrategia, Bucaramanga se consolidó como la tercera ciudad con mayor operación de Wingo.

En paralelo, seguimos evaluando oportunidades de crecimiento ciudad a ciudad, e incluso alternativas para fortalecer la conectividad internacional desde las regiones. Nuestro enfoque es abrir rutas que tengan demanda sostenible, que aporten a la movilidad del país y que mantengan la promesa Wingo: precios bajos, experiencia empática y confiable y ser cómplices en las escapadas de nuestros viajeros.

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CAMBIO: ¿Cuáles son algunos de los retos que enfrenta la aviación en Colombia?

E.L.: La aviación en Colombia opera en un entorno exigente. El primer gran reto es la infraestructura aeroportuaria: la capacidad de ciertos aeropuertos, la congestión en horas pico y las limitaciones operativas terminan afectando la experiencia del viajero y condicionan el crecimiento del sector.

En ese contexto, para Wingo hay un punto muy relevante que debe abordarse con criterios técnicos y de interés público: la administración de slots. Los slots se han convertido en un recurso público escaso y, si no se administran con criterios transparentes y consistentes, pueden terminar funcionando como una barrera de acceso que limita la diversificación y el crecimiento de operadores como Wingo.

Para promover una competencia sana, es clave contar con reglas claras de asignación y seguimiento, con mecanismos de control que incentiven el uso eficiente de la capacidad aeroportuaria y una distribución más equilibrada entre aerolíneas. Al final, esto se traduce en beneficios directos para el consumidor: más opciones de viaje, mejores horarios y mayor conectividad.

En ese escenario, el gran desafío, y también la gran oportunidad, es sostener el crecimiento con disciplina operativa y de capacidad y con propuestas de valor que realmente le hagan sentido al viajero.

CAMBIO: ¿Qué visión tienen sobre el sector del transporte aéreo? ¿La industria va por buen camino?

E.L.: Vemos un sector con demanda activa y con un rol cada vez más estratégico para Colombia. Las cifras muestran que el mercado sigue moviéndose: según la Aeronáutica Civil, en 2025 se movilizaron más de 57 millones de pasajeros, lo que representa un crecimiento de 1,6% frente al mismo periodo de 2024. Es un síntoma positivo para los operadores, pero también para las regiones, porque esto no solo impulsa el turismo: fortalece negocios, oportunidades y movilidad para las familias.

Creemos que la industria va por buen camino en la medida en que siga enfocada en ampliar el acceso al transporte aéreo, mejorar la experiencia del viajero y fortalecer la conectividad regional, como lo hacemos en Wingo.

Dicho eso, el ritmo de crecimiento y la calidad del servicio dependerán en gran medida de que el país avance en decisiones estructurales: infraestructura debidamente mantenida y creciendo y adaptándose a las necesidades del sector, eficiencia operativa, menos impuestos a los tiquetes aéreos y condiciones que permitan una competencia sana y sostenible.

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CAMBIO: ¿Qué innovaciones planean para seguir posicionando la oferta low cost como una de las más atractivas del mercado?

E.L.: En Wingo trabajamos en dos frentes de innovación. El primero es tecnológico. Recientemente implementamos entrenamiento con realidad virtual para nuestras tripulaciones, lo que nos permite ser más eficientes y precisos en los procesos de formación. Este entrenamiento está en proceso de certificación por la Aeronáutica Civil y nos permitirá ser la primera aerolínea low cost en Colombia en contar con este tipo de herramienta para nuestras tripulaciones.

El segundo frente está en fortalecer el ser cómplices en las escapadas de nuestros viajeros. El ejemplo más representativo es Destino Oculto, una propuesta en la que las personas saben a dónde vuelan hasta el momento del aterrizaje y, al llegar, encuentran un itinerario cuidadosamente diseñado con marcas aliadas para que la experiencia sea única. Ya realizamos dos ediciones y, año a año, las expectativas crecen, lo que nos reta a seguir elevando la forma en que sorprendemos a nuestros viajeros.

También hemos potenciado nuestro enfoque pet friendly para que volar con perros o gatos sea más ágil, cómodo y transparente.

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CAMBIO: ¿Cuáles son las proyecciones de crecimiento de la aerolínea para este 2026?

E.L.: Para 2026 proyectamos alcanzar 4,2 millones de pasajeros. Será un año de crecimiento con un fuerte foco en el mercado doméstico y, especialmente, en conectividad entre regiones mediante rutas punto a punto.

Nuestro objetivo es seguir ampliando el acceso a volar: más colombianos viajando con tarifas competitivas, una experiencia empática y confiable, y conectividad hacia destinos aspiracionales. Todo esto manteniendo el rigor operacional que exige un entorno de costos altos y priorizando rutas con demanda sostenible para cumplirle al viajero y al país.

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