La verdadera seguridad no radica en reaccionar cuando ocurre una emergencia, sino en construir un blindaje que permita seguir adelante sin que un imprevisto descarrile los proyectos personales y familiares.
El valor de estar preparados: por qué asegurar el futuro importa más que nunca
Otra cara de la tranquilidad financiera: la importancia de asegurar vida, salud y bienes como parte de una planeación sólida.
Se dice que lo único seguro en esta vida es la muerte. Es decir, de lo demás no se tiene certeza: se rige por el azar o por el destino, pero esa es otra historia. Lo importante es que –y acá va otro sabio refrán– más vale prevenir que tener que lamentar.
Y para conjugar ese amparador verbo, nada mejor que una póliza de seguro, bien sea de vida –que protege a los seres queridos en caso de fallecimiento o invalidez–, de salud –que cubre gastos médicos y de hospitalización–, de automóvil –que cobija daños al vehículo y de responsabilidad civil– y de necesidades personales y familiares –que evalúa gastos, deudas y dependientes para determinar la cobertura necesaria–.
Existen otros tipos de seguro, que van desde los de viaje hasta los de protección de mascotas, pasando por los de incendio o hasta terremotos.
En Colombia, esta fórmula para prevenir cualquier tipo de ocurrencias graves es cada día más popular. La industria aseguradora creció un 5,6 por ciento en 2024, superando el crecimiento de la economía colombiana que fue del 1,7 por ciiento. Esto indica que las personas y empresas están protegiéndose más mediante seguros en momentos de incertidumbre económica. Y de acuerdo con Fasecolda –entidad vocera del gremio– la penetración del seguro en Colombia llegó al 3,29 por ciento del PIB en 2024, la cifra más alta en 10 años, con un consumo per cápita de 1.065.064 pesos.
“Muchas personas pudieron recuperar sus casas, sus carros, tener atenciones en salud, cubrir accidentes de tránsito, enfermedades laborales, mesadas pensionales, entre otros, como por ejemplo: en el caso de las inundaciones registradas en el mes de mayo en Cali; estas y otras circunstancias demuestran que, siempre es un buen momento para adquirir un seguro y que la industria aseguradora ofrece una amplia variedad de coberturas, diseñadas para enfrentar estos nuevos riesgos y adaptarse a las necesidades de cada personas y empresas”, explica Gustavo Morales Cobo, presidente de Fasecolda.
Ese panorama se refleja con particular claridad en los seguros vehiculares. Para millones de colombianos, el vehículo no es solo un medio de transporte: es un elemento central del patrimonio familiar y, cuando está financiado, funciona además como garantía del crédito. Por eso, tener un respaldo adecuado no solo se trata de cubrir un eventual accidente, sino de proteger un activo que sostiene buena parte de la estabilidad financiera del hogar.
En ese contexto, entidades especializadas en financiación y servicios complementarios, como Sufi, insisten en que un seguro todo riesgo es una pieza clave para evitar que un siniestro ocasione pérdidas irreparables. Más que una recomendación comercial, es un criterio de protección financiera: ante choques, robos o daños por eventos naturales, esta cobertura ampara tanto al propietario como a terceros, y previene situaciones en las que una familia puede quedar sin vehículo, pero con la deuda intacta. Para quienes dependen del carro para trabajar, estudiar, movilizar a sus hijos o incluso mantener activos sus negocios, la diferencia entre estar asegurado y no estarlo puede ser abismal.
En últimas, anticiparse a los riesgos es una decisión que impacta tanto la tranquilidad personal como la estabilidad económica. Escoger bien implica informarse, comparar y entender qué se está protegiendo. Para ello, vale la pena tener en cuenta algunas recomendaciones:
- Buscar asesoramiento profesional para elegir la póliza adecuada.
- Evaluar la flexibilidad, exclusiones y beneficios adicionales.
- Revisar la reputación y solvencia de la aseguradora.
La verdadera seguridad no radica en reaccionar cuando ocurre una emergencia, sino en construir un blindaje que permita seguir adelante sin que un imprevisto descarrile los proyectos personales y familiares.
Datos de interés del sector
Los ramos de seguros más demandados en Colombia son:
- Riesgos Laborales: 13% de participación
- Vida Grupo y Autos: 12% cada uno
- Rentas Vitalicias: 10%
- Previsional: 9%
- Salud y SOAT: 7% cada uno
- Reservas: Las compañías aseguradoras han duplicado sus reservas en los últimos 10 años, alcanzando la suma de 120 billones de pesos para responder por las obligaciones adquiridas con sus clientes.
- SOAT: Las compañías de SOAT desembolsaron un total de 2,54 billones de pesos para la atención médica de las víctimas de accidentes de tránsito en 2024.
Tendencia
Para el final de este 2025, se espera aumentar la profundización de los seguros en la sociedad colombiana, implementando y reglamentando decretos y promoviendo los Seguros Paramétricos. Según el Grupo Mapfre, este tipo de pólizas pagan al cliente en función de la intensidad de un evento y del importe de la pérdida calculada a través de un modelo con datos previamente definidos. Estos seguros están diseñados para cubrir eventos como terremotos, huracanes o inundaciones, donde el pago se realiza de acuerdo con la magnitud del evento. A diferencia de los seguros tradicionales, que requieren la evaluación de daños, los seguros paramétricos ofrecen una compensación rápida y predefinida.
Es importante destacar que el sector asegurador en Colombia aún tiene un gran potencial de crecimiento, ya que la penetración del seguro sigue siendo baja en comparación con otros países.