Yonatan Bursztyn, fundador de Totto. | Foto: cortesía de Bancolombia
Empresas en Movimiento: historias de transformación que inspiran
Hornitos y Totto compartieron en Empresas en Movimiento las lecciones de décadas de trayectoria empresarial. Desde la constancia y el respaldo financiero hasta la internacionalización y el propósito social, sus historias muestran cómo las pequeñas, medianas y grandes compañías colombianas pueden crecer, innovar y transformar comunidades con el apoyo de Bancolombia.
El 24 de septiembre, Bogotá fue escenario de Bancolombia Empresas en Movimiento, un encuentro que reunió a más de 600 empresarios para hablar de productividad, sostenibilidad, talento e innovación. En el evento, emprendedores y empresarios recibieron charlas y asesorías sobre inteligencia artificial, productividad, innovación, transformación digital y gestión de talento.
Según Luz María Velásquez, vicepresidenta de Negocios, Personas, Pymes y Empresas de Bancolombia, el encuentro sirvió para reforzar el objetivo de acompañar a las pequeñas y medianas empresas colombianas con soluciones que permitan su crecimiento y transformación, contribuyendo al desarrollo sostenible y al progreso del país. Entre los protagonistas estuvieron Hornitos y Totto, dos compañías que representan el empuje de las empresas colombianas y que compartieron sus aprendizajes y retos de cara al futuro.
En Colombia, el 99 por ciento de las empresas de este país son pymes. Son las que generan cerca del 70 por ciento del empleo y representan el 40 por ciento del PIB. “No podemos decir otra cosa: ustedes son los verdaderos motores de transformación. Cambian las comunidades, y cuando una pyme crece o una empresa se transforma, lo que estamos haciendo es transformar un país. Por eso tenemos un gran reto. Empresas en Movimiento no es solo un evento: es la ruta que hemos creado para que juntos naveguemos por ese camino de transformación y construyamos ese futuro desde hoy”, aseguró Luz Marca Velásquez.
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Hornitos: una historia de pan, constancia y crecimiento compartido
En 1980, en el barrio Galán de Bogotá, abrió sus puertas en un pequeño local familiar la panadería y pastelería Hornitos. Con el paso de los años se fue expandiendo y en la actualidad es un referente de la ciudad. “Mis papás son los fundadores de la empresa y nosotros desde pequeños estamos vinculados”, recuerda Luis Parra, quien es director Administrativo y Financiero, en entrevista con CAMBIO.
De un local de barrio pasaron a abrir una segunda sucursal en Ciudad Salitre en el año 2000 y, pocos años después, a convertirse en persona jurídica. Parra dice que el negocio creció gracias a la constancia de la familia. “La tenacidad, el cuidado de los detalles y el buen producto nos permitieron crecer”.
El punto de quiebre llegó en 2007, cuando la compañía decidió soñar en grande y encontró respaldo en el sistema financiero. “Bancolombia nos acompañó desde el principio, nos hizo el desembolso para comprar el terreno por medio de un leasing”, recuerda Parra. Ese apoyo dio vida al Plan Américas, con el que Hornitos levantó su planta de producción, centro de distribución y oficinas administrativas en Bogotá.
Desde entonces, Hornitos pasó de 5 a 22 puntos de venta, siempre de la mano de procesos de innovación y modernización. “Internamente debemos tener unos lanzamientos cada dos meses de productos nuevos”, explica Parra, consciente de la necesidad de competir con cadenas internacionales que invierten en experiencia de cliente. También destaca la transformación digital, ya que en 2019 los medios de pago digitales representaban el 10 por ciento y ahora son del 70 por ciento.
En la actualidad, la compañía emplea a más de 1.400 personas y funciona como escuela para jóvenes en su primer trabajo y se les prepara para la transición generacional. “Hay que darles la oportunidad de que ingresen, que encuentren su espacio y que, si es este, sean panaderos de profesión”, aseguró Parra.
El vínculo con Bancolombia no ha sido solo financiero, también ha aportado visión estratégica. El director Administrativo y Financiero cuenta que les ayudaron a conocerse como empresa y los llevaron a construir la planeación estratégica.
Luis Parra aseguró que crecer no es una opción, sino una necesidad para sostener la propuesta de valor: “Si uno no crece, tiende a encogerse y para crecer se necesita estructura, planta, gente”. Y en medio de los números, la estrategia y la competencia, insistió: “Esto es una empresa, pero es una empresa con alma que se trata de ser un gran árbol que da sombra a muchas personas”.
El empresario añadió que el secreto del emprendimiento está en la paciencia, en no perder el foco y continuar haciendo lo que es bueno. “La gente quiere que un emprendimiento dé resultados al año o a los dos años. Nosotros llevamos más de 20 años en la compañía y esto no ha sido rápido”, concluye.
Totto: 37 años de aprendizajes y expansión
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En 1987, Yonatan Bursztyn adquirió una empresa de manufactura de cuero en crisis. “Lo que tenía en mi cabeza era poder arrancar mi propio negocio. Lo que encontré fue un grupo de personas con muchas ganas de trabajar y vi una posibilidad de empezar a construir un sueño”, recordó durante el encuentro con empresarios convocado por Bancolombia.
Hoy, Totto es una de las marcas colombianas con mayor proyección internacional. Según el portal especializado Modaes, la facturación global del grupo ronda los 150 millones de dólares. La compañía cuenta con más de 600 tiendas en 35 países, 5.000 empleos a nivel mundial y cerca de 3.000 en Colombia.
Adriana Ochoa, CEO de Totto, aseguró en entrevista con CAMBIO, que Yonatan encontró en esa compañía un propósito: “Desde que arranca quiso aportar a la transformación, a las comunidades y al país”.
La transformación y el crecimiento de Totto no solo se explica por el crecimiento en ventas y mercados, sino por la manera en que ha interiorizado el concepto de propósito. Ochoa lo enfatizó durante la conversación: “No solamente desde el consumidor, sino desde toda la cadena de valor. Ser una empresa con propósito es lo que nos define”.
Ese propósito se ha materializado en iniciativas de responsabilidad social que incluyen programas de educación y deporte para jóvenes, así como esquemas de inclusión laboral para personas con discapacidad auditiva y cognitiva. “Apostarle a la educación y al deporte como caminos para transformar países y generar más oportunidades ha sido fundamental para nosotros”, dijo Ochoa.
Sin embargo, el crecimiento no estuvo libre de tropiezos, Bursztyn mencionó en el evento las dificultades que tuvo en su expansión internacional a Chile. “Pensamos que simplemente con abrir una tienda la gente iba a entrar. Desestimamos la competencia y al final nos tocó empacar maletas y devolvernos. Por eso, primero hay que poner una pata fuerte en el país, porque esa solidez es la que te da seguridad”, dijo.
Fue en esos momentos en donde precisamente la compañía contó con el respaldo financiero desde sus primeros pasos. “Con Bancolombia llevamos más de 36 años trabajando juntos. Lo más importante con la banca es construir una relación de confianza”, señaló Bursztyn, destacando que ese acompañamiento ha sido clave para su expansión.
Ochoa subrayó que el propósito ha sido clave en la consolidación de la marca: “No solamente desde el consumidor, sino desde toda la cadena de valor. Ser una empresa con propósito es lo que nos define”. También resaltó que uno de los mayores retos actuales es innovar en el producto, en los procesos, en la forma en la que se comunican y contratan a la gente.
El trabajo durante estos 37 años ha permitido que Totto continúe creciendo. Como lo dijo Yonatan Bursztyn: “Si nos hubiéramos quedado como una empresa industrial, hoy no tendríamos 3.000 personas colaborando y presencia en tantos países”.
Un ecosistema de apoyo para las empresas
Con Empresas en Movimiento, Bancolombia ha mostrado su compromiso con el tejido productivo del país. Actualmente, la entidad cuenta con más de 699.000 pymes y empresas como clientes y, en lo que va del 2025, ha desembolsado cerca de 29 billones de pesos destinados a la reconversión tecnológica y el fortalecimiento de las empresas.
Como parte de su estrategia de encadenamientos productivos, Bancolombia ha facilitado el acceso a financiación para clientes y proveedores de 646 empresas desde 2024. Se han habilitado cupos de crédito por cerca de 7,5 billones de pesos, de los cuales ya se han desembolsado 5,5 billones de pesos en 28.000 actores de cadena, principalmente en sectores como comercio, manufactura y transporte de carga.
Además, a través de su Línea de Crédito Sostenible, en 2025 la entidad ha desembolsado alrededor de 307.800 millones de pesos para proyectos de energías renovables, eficiencia energética, movilidad sostenible, agro/ganadería sostenible, construcción sostenible y economía circular.