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Lunes 4 de mayo de 2026
Millones de usuarios en todo el mundo reportaron fallas en aplicaciones y servicios digitales tras la interrupción de Amazon Web Services. Crédito: Freepik

Millones de usuarios en todo el mundo reportaron fallas en aplicaciones y servicios digitales tras la interrupción de Amazon Web Services. Crédito: Freepik

Por qué medio Internet se cayó: la falla en Amazon Web Services que afectó a miles de plataformas

Una interrupción masiva en Amazon Web Services dejó sin funcionamiento a miles de plataformas y aplicaciones en todo el mundo, desde redes sociales hasta bancos.

Por: Juan David Cano

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Durante este lunes 20 de octubre, millones de usuarios en el mundo se han encontrado con un mismo mensaje: error de conexión. Servicios bancarios, redes sociales, plataformas de streaming y hasta videojuegos en línea dejaron de funcionar sin previo aviso. La causa estaba en un punto invisible pero central del ecosistema digital: Amazon Web Services (AWS), la red de servidores que sostiene buena parte del Internet moderno.

Aunque Amazon anunció que el problema se resolvió al finalizar la mañana, el sistema volvió a fallar y el impacto fue tanto inmediato como global: algunas páginas aún no cargan bien, algunas aplicaciones se desconectan y los sistemas financieros no terminan de procesar bien las transacciones.

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Qué es Amazon Web Services y por qué es tan importante

Amazon Web Services es la división de computación en la nube de Amazon, la misma compañía detrás del gigante del comercio electrónico. Su función es ofrecer a empresas y gobiernos servicios de almacenamiento, procesamiento de datos y potencia informática sin necesidad de que cada organización mantenga sus propios servidores físicos.

En términos simples, AWS alquila el cerebro y los músculos de Internet. Empresas tan diversas como Netflix, Zoom, Reddit, Spotify, Airbnb o los bancos más grandes del mundo alojan parte —o toda— su infraestructura digital en sus servidores. Cada vez que un usuario abre una app, realiza un pago, sube una foto o mira una serie, es muy probable que esa acción dependa, en alguna medida, de AWS.

Por su tamaño, Amazon Web Services domina el mercado mundial de la nube con cerca del 32 por ciento de participación, según la firma HG Insights. En este mercado también participan Microsoft Azure y Google Cloud. Esa hegemonía le permite a AWS manejar millones de peticiones por segundo, pero también convierte a la plataforma en un punto único de vulnerabilidad para el ecosistema digital global.

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¿Qué fue lo que falló esta vez?

Según el informe técnico preliminar de Amazon, el incidente se originó en un error en el Sistema de Nombres de Dominio (DNS), una especie de directorio que traduce los nombres de los sitios web (como netflix.com o nequi.com) en direcciones IP numéricas que las computadoras pueden entender.

Cuando el DNS deja de funcionar, los datos no desaparecen, pero los sistemas no pueden encontrarlos. Es como si la red global sufriera un episodio de ‘amnesia temporal’: los archivos siguen existiendo, pero nadie sabe cómo llegar a ellos, según explicó a CNN el experto Mike Chapple, de la Universidad de Notre Dame. En este caso, las bases de datos de DynamoDB —una de las herramientas principales de AWS— quedaron temporalmente inaccesibles, afectando a miles de servicios que dependen de ella.

Aunque Amazon logró restaurar el sistema después de varias horas, el proceso de recuperación está siendo lento y se volvió a estancar en horas de la tarde. Cada aplicación tiene que reconectarse, vaciar sus archivos temporales y volver a sincronizar sus datos. Durante todo este tiempo, el tráfico mundial en línea ha estado en una congestión similar a la de una autopista en ‘hora pico’.

Por qué una caída de AWS puede afectar a todo el mundo

Cabe recordar que Internet fue concebido en sus orígenes como una red descentralizada, capaz de resistir fallos localizados. Pero la revolución de la computación en la nube cambió esa arquitectura: hoy, la mayor parte del tráfico global pasa por un pequeño grupo de proveedores que concentran la infraestructura en enormes centros de datos.

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Esto significa que cuando una de esas plataformas sufre un fallo —como AWS—, el impacto se propaga en cadena: las aplicaciones que dependen de ella dejan de comunicarse con sus servidores, y los servicios que a su vez dependen de esas aplicaciones también se ven afectados. La interconexión que hace posible la vida digital se convierte en una falla. Por el momento, Amazon aseguró que publicará un análisis técnico detallado para explicar la causa del fallo.

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