Foto: Imagen generada por IA Meta
El Lego es un juego que potencia el razonamiento espacial y las matemáticas. Un estudio realizado en Gran Bretaña muestra su utilidad cuando se utiliza en el aula de clase.
El razonamiento espacial y las matemáticas eran dos de las asignaturas que más temíamos, mis compañeros de colegio y yo en los exámenes de fin de año y en el famoso examen del Icfes. Sin embargo, ese temor podría disiparse, o al menos disminuir, si lográramos incluir el Lego en el currículo escolar. Ese famoso juego de pequeñas piezas que funcionan como ladrillos, conectores, ruedas o cualquier parte necesaria para construir casas, puentes y gran parte de la infraestructura con la que jugábamos en nuestra infancia.
Un nuevo estudio, liderado por la Universidad de Surrey, puso a prueba la incorporación de la construcción con Lego en el currículo diario. Los resultados mostraron mejoras tangibles y un notable aumento en las habilidades de niños de 6 a 7 años.
El estudio, que contó con la participación de 409 niños de escuelas en Surrey y Portsmouth, demostró que el programa Cognición Espacial para Mejorar el Aprendizaje Matemático (SPACE), de seis semanas de duración, y dirigido por los propios profesores a través de actividades basadas en Lego, generó mejoras significativas en la capacidad de rotación mental de los niños (la habilidad de visualizar y manipular objetos mentalmente) y en su rendimiento matemático.
La profesora Emily Farran, catedrática de Desarrollo Cognitivo en la Universidad de Surrey y autora principal del estudio, afirmó: “Sabemos desde hace tiempo que el razonamiento espacial y las matemáticas están estrechamente relacionados; sin embargo, la mayor parte del entrenamiento espacial se ha realizado en laboratorios. Nuestro estudio demuestra que el entrenamiento espacial impartido por el profesorado en el aula es eficaz y ofrece resultados positivos para el alumnado”.
Al integrar actividades espaciales en el currículo, estaremos preparando a la próxima generación para afrontar las crecientes demandas de pensamiento crítico, resolución de problemas y uso de datos, las famosas habilidades blandas impulsadas por los avances tecnológicos y la Inteligencia Artificial.
La profesora Camilla Gilmore, de la Universidad de Loughborough y coautora del estudio, comentó: “Abordar el bajo rendimiento y reducir las brechas de desventaja en matemáticas es un desafío constante para educadores y legisladores. Los resultados de este estudio fueron claros: los niños que participaron en el programa SPACE mostraron mejoras significativas en sus habilidades espaciales y matemáticas en comparación con quienes recibieron instrucción estándar. Esto sugiere que las actividades espaciales sencillas y prácticas pueden tener un gran impacto en el aprendizaje y son una vía importante para mejorar el rendimiento y el disfrute de las matemáticas en los niños”.
Además, intervenciones espaciales como SPACE han demostrado promover la inclusión, especialmente en niños de entornos desfavorecidos y aquellos con Necesidades Educativas Especiales y Discapacidades (NEE).
Fuente:
LEGO improves maths and spatial ability in the classroom
University of Surrey
**(***) María Fernanda Gutierrez
Viróloga, divulgadora científica.
Gerente de Innciso SAS
Innovación, Ciencia y Sociedad
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