Las tormentas geomagnéticas se producen por eyecciones de masa coronal del Sol. Créditos: Freepik
Alerta por tormenta solar este 12 de noviembre: ¿hay riesgo para las comunicaciones terrestres y satelitales?
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos emitió una alerta por la llegada de eyecciones de masa coronal provenientes del Sol, lo que derivó en una tormenta geomagnética. Conozca los detalles.
Por: Gabriela Casanova
*Nota actualizada el 12 de noviembre de 2025.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por su sigla en inglés) de Estados Unidos emitió una alerta por una tormenta geomagnética que, en la noche del 11 de noviembre, alcanzó el nivel G4, categoría que corresponde a un evento severo. Esta fue causada por la llegada de dos eyecciones de masa coronal a la Tierra. Según los reportes de la entidad, hay una tercera eyección, “energética y de rápido desplazamiento”, que se produjo en las últimas 24 horas y se espera que se aproxime a la Tierra este 12 de noviembre. “Creemos que va a tener un impacto aún más fuerte que el que ya hemos experimentado”, dijo Sean Doll, coordinador del Servicio de Predicción Meteorológica Espacial.
Síganos en Google Discover para que se mantenga bien informado. CAMBIO, la verdad siempre
De acuerdo con la NOAA, una eyección de masa coronal es “una explosión masiva de plasma y campos magnéticos provenientes de la atmósfera superior del Sol”, que viaja al espacio a grandes velocidades, entre menos de 250 kilómetros por segundo (km/s) y casi 3.000 km/s. Las más rápidas pueden llegar en tan solo 15 a 18 horas a la Tierra, mientras que las más lentas pueden tardar varios días. Estas eyecciones aumentan de tamaño a medida que se alejan del Sol; de hecho, al llegar a nuestro planeta, pueden alcanzar un tamaño que comprende casi una cuarta parte del espacio entre la Tierra y el Sol.
%%imagen%%1
En los últimos días, NOAA ha estado publicando reportes sobre eyecciones de masa coronal en el Sol, asociadas a la actividad de erupciones solares, y alertas de posibles tormentas geomagnéticas. De hecho, fue reportada una de nivel G3 entre el 6 y 7 de noviembre. Respecto a las dos eyecciones que causaron la tormenta esta semana, Doll explicó que su equipo no esperaba que tuvieran un impacto tan fuerte.
“Estos dos fueron mucho más fuertes de lo que esperábamos. Teníamos una alerta de nivel G2 a G3 y ya hemos alcanzado niveles G4. Tenemos una alerta G4 para el 12 de noviembre”, dijo. De hecho Doll dijo que la tormenta prevista para este miércoles puede incluso llegar a G5, el nivel máximo.
Por esta razón, comentó que la NOAA ha hablado con algunos centros de vigilancia estatales, con la FEMA (Agencia Federal de Gestión de Emergencias) e incluso con las más altas instancias del Gobierno, en la Casa Blanca, para informarles sobre este tipo de actividad, “ya que puede afectar a la red eléctrica de país”. Por ahora, la tormenta bajó a G3 y continúa en ese nivel.
%%recuadro%%1
La NOAA explicó que la llegada de una eyección de masa coronal (EMC) es detectada por el satélite Observatorio Climático del Espacio Profundo (DSCOVR), ubicado en la órbita L1. Este registra los aumentos repentinos en la densidad, la intensidad del campo magnético interplanetario (FMI) y la velocidad del viento solar, datos que suelen proporcionar entre 15 y 60 minutos de aviso previo a la llegada de la onda de choque a la Tierra, asociada a la EMC, así como a cualquier posible impulso repentino o inicio súbito de tormenta.
¿Qué es una tormenta geomagnética?
Las tormentas geomagnéticas son perturbaciones de la magnetosfera terrestre, región que rodea a la Tierra y que la protege de la radiación solar y de las partículas cósmicas, así como de la erosión atmosférica. Son producidas por variaciones en el viento solar. De hecho, las más intensas están asociadas a eyecciones de masa coronal (EMC), en las que aproximadamente mil millones de toneladas de plasma solar alcanzan la Tierra.
%%imagen%%2
¿Qué clase de impacto tienen las tormentas geomagnéticas en la Tierra?
Las tormentas geomagnéticas pueden producir auroras boreales e incluso alterar la señal de los sistemas de radionavegación (GPS y GNSS), disminuyendo su precisión, aunque todo depende de su intensidad. La NOAA utiliza una escala G que clasifica la intensidad de estas tormentas de G1 a G5 (extrema):
De llegar a ocurrir una tormenta G5, pueden ocurrir los siguientes casos:
- Pueden producirse problemas generalizados en el control de voltaje y en los sistemas de protección
- Algunos sistemas de la red eléctrica pueden sufrir un colapso total o apagones
- Los transformadores pueden sufrir daños
- Las naves espaciales pueden experimentar carga superficial extensa, problemas con la orientación, enlace ascendente/descendente y seguimiento de satélites
- Las corrientes en los oleoductos pueden alcanzar cientos de amperios
- La propagación de radio de alta frecuencia (HF) puede ser imposible en muchas áreas durante uno o dos días
- La navegación por satélite puede verse afectada durante días
- La radionavegación de baja frecuencia puede estar fuera de servicio durante horas
- Auroras boreales tan bajas como Florida y el sur de Texas (normalmente a 40° de latitud geomagnética)
De llegar a ocurrir una tormenta G4, pueden ocurrir los siguientes casos:
- Posibles problemas generalizados de control de voltaje y algunos sistemas de protección desconectarán erróneamente activos clave de la red
- Las naves espaciales pueden experimentar problemas de carga superficial y seguimiento. Pueden ser necesarias correcciones para problemas de orientación
- corrientes inducidas en los oleoductos afectan las medidas preventivas
- La propagación de radio HF es esporádica
- La navegación por satélite se degrada durante horas
- La navegación por radio de baja frecuencia se interrumpe
- Auroras boreales tan bajas como Alabama y el norte de California
De llegar a ocurrir una tormenta G3, pueden ocurrir los siguientes casos:
- En sistemas de alimentación, puede que sean necesarias correcciones de tensión; algunos dispositivos de protección pueden activar falsas alarmas
- Aumento en la resistencia aerodinámica en los satélites de órbita terrestre baja, y pueden ser necesarias correcciones por problemas de orientación
- Problemas intermitentes en la navegación por satélite y en la radionavegación de baja frecuencia; la radio HF puede ser intermitente.
- Auroras boreales tan bajas como Illinois y Oregón (normalmente a 50° de latitud geomagnética)
De llegar a ocurrir una tormenta G2, pueden ocurrir los siguientes casos:
- Los sistemas de energía en latitudes altas pueden experimentar alarmas de voltaje; las tormentas de larga duración pueden causar daños en los transformadores
- En operaciones de la nave espacial, es posible que el control terrestre requiera acciones correctivas en la orientación; los posibles cambios en la resistencia aerodinámica afectan las predicciones de órbita
- La propagación de radio HF puede desvanecerse en latitudes más altas
- Auroras boreales tan bajas como Nueva York e Idaho (típicamente 55° de latitud geomagnética)
De llegar a ocurrir una tormenta G1, pueden ocurrir los siguientes casos:
- Pueden producirse fluctuaciones en la red eléctrica.
- Posible impacto menor en las operaciones de satélites.
- Los animales migratorios se ven afectados en este nivel y en niveles superiores
Las auroras boreales son comúnmente visibles en latitudes altas (norte de Michigan y Maine)