Muestras de radioisótopos en el Laboratorio de Análisis por Activación Neutrónica del Servicio Geológico Colombiano. Créditos: SGC
El reactor nuclear de Colombia vuelve a producir radioisótopos: qué son, cómo funcionan y por qué son importantes
Con la reactivación de la producción de radioisótopos en Colombia, no solo se da un avance tecnológico, sino que se recupera autonomía en un campo estratégico para la salud y la investigación científica. Les explicamos qué son, cómo se producen y por qué es clave que el país vuelva a fabricarlos.
Por: Gabriela Casanova
Muchos no saben que, desde 1965, Colombia cuenta con un reactor nuclear donado por Estados Unidos. Desde entonces, esta instalación, llamada IAN-R1, ha contribuido a la investigación científica en sectores como la agricultura, la salud, la geología y la industria. En la actualidad se utiliza en investigaciones para determinar el origen de las rocas y los procesos que las formaron, entender la composición de contaminantes en el aire e investigar tecnologías nucleares con fines pacíficos, pero antes de entrar al siglo XXI también hacía otras cosas.
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Hasta los noventa, el reactor se utilizó para irradiar muestras de uranio y producir radioisótopos. En esa misma época, se liquidó el Instituto de Ciencias Nucleares y Energías Alternativas (Inea), entonces encargado de su operación. Con ello, el rumbo cambió y el Servicio Geológico Colombiano (SGC) asumió su administración, por lo que buena parte de sus usos tienen que ver con investigaciones sobre el agua, las rocas y los minerales.
Sin embargo, en los últimos meses se produjo un giro significativo en el uso del reactor nuclear: en diciembre de 2025, tras 30 años sin actividad en este campo, retomó la producción de radioisótopos, útiles por su capacidad de emitir radiación.
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La palabra radiación puede causar angustia, sobre todo por antecedentes como la explosión del reactor nuclear de Chernóbil, pero no hay de qué preocuparse. Primero, el reactor nuclear en Colombia no emite ninguna fuente de contaminación radiactiva al medioambiente; funciona con bajas potencias y se opera de manera segura. Segundo, la radiación que producen los radioisótopos son clave en la medicina, las aplicaciones industriales, el seguimiento ambiental y los estudios biológicos. Pero, ¿cómo tiene tantas utilidades? Para entenderlo, hay que volver a las clases de química en el colegio.
Un radioisótopo es la forma inestable de un elemento de la tabla periódica que busca volver a su forma estable, y para conseguirlo libera energía en forma de radiación. Ahora, ¿qué significa que sea inestable?
Cada elemento atómico tiene un número determinado de protones y neutrones en su núcleo para ser estable. Pero cuando existe un número desequilibrado de protones y neutrones, emite radiación en un intento de volverse estable. Aquí es donde está lo interesante: la radiación se puede rastrear y medir.
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Por ejemplo, el pasado mes de diciembre, el reactor nuclear en Colombia retomó la producción de radioisótopos, comenzando por el bromo-82, utilizado para estudiar cuerpos de agua. Con una vida media cercana a las 36 horas (es decir, su radiactividad se reduce a la mitad en cada ciclo de 36 horas), la radiación que emite el bromo-82, una vez introducido en un cuerpo de agua, permite rastrear su desplazamiento en sistemas superficiales y subterráneos, determinar la velocidad y dirección del flujo, establecer el origen y la edad de los acuíferos, evaluar procesos de recarga hídrica e incluso identificar posibles fuentes de contaminación.
“Su uso aporta información esencial para la gestión sostenible del agua, un tema prioritario para el país en un contexto de variabilidad y cambio climático”, dice el Servicio Geológico Colombiano.
Pese a tener ya una idea de la naturaleza y las capacidades de los radioisótopos, queda la duda de cómo son producidos. Camilo Prieto Valderrama, investigador y profesor de la Universidad Javeriana, director de la Red Nuclear Colombiana, explica en pocas palabras cómo se produjo el bromo-82 en el reactor nuclear colombiano: “Lo que hicieron en este caso fue coger el bromo 81 y bombardearlo con neutrones. Y cuando lo bombardean con neutrones se consigue el bromo-82”.
Esto quiere decir que el reactor indujo al bromo 81 a volverse inestable. Se produjeron neutrones de forma controlada que impactaron por unas cuantas horas a átomos estables del bromo, es decir, el bromo-81 y uno de estos neutrones fue capturado por el bromo.
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El uso de radioisótopos en tratamientos contra el cáncer
Hay radioisótopos utilizados para el tratamiento de cáncer. Uno de esos es el yodo 131, utilizado en los tratamientos de cáncer de tiroides. Aunque aún no está contemplado como uno de los radioisótopos que se producirán en el reactor nuclear colombiano, es un buen ejemplo para explicar el alcance y los beneficios de estos elementos.
Prieto explica que la glándula tiroidea es el único órgano del cuerpo humano que tiene una gran afinidad por el yodo, pues es esencial para producir sus hormonas. Entonces, cuando una persona tiene cáncer de tiroides y, tras extirparle la glándula, lo que se hace es darle yodo 131 para combatir las células tumorales restantes.
“Las células tumorales que quedan comparten esa misma característica de las normales de consumir el yodo y, cuando se consume el yodo, este elemento les resulta tóxico y mueren. Pero no es tóxico para el resto de las células del cuerpo porque las otras células no consumen yodo”, dice el experto.
Pero este es apenas una muestra de las capacidades de los radioisótopos en la medicina. Según el Organismo Internacional de Energía Atómica, hay radioisótopos que se utilizan para tomar imágenes de procesos y estructuras en el interior del cuerpo, para el diagnóstico de enfermedades, pueden incluso aliviar el dolor de artritis y el dolor asociado al cáncer de hueso, y también para tratar tumores de hígado. Pero claro, todo ello con protocolos de seguridad y dosis mínimas, porque al fin y al cabo, siempre hay riesgos.
Con esta nueva etapa, según el Servicio Geológico Colombiano, retomar la producción de radioisótopos abre la puerta no solo al bromo-82, sino también a otros elementos. Entre ellos están el oro-198, con aplicaciones en estudios geológicos e investigación médica, y el fósforo-32, utilizado en investigaciones biomédicas, ambientales y agrícolas.
“Es un hito histórico”: Colombia quiere apostarle al sector nuclear
“Hasta ahora Colombia es el único país de toda la región que tiene un reactor nuclear de investigación que no tiene una producción industrial de radioisótopos. Entonces, por eso lo que ha pasado en este momento en el Servicio Geológico es algo que la ciencia en Colombia debe celebrar”, dice Camilo Prieto.
Aunque Colombia se embarcó en un proyecto nuclear hace 60 años, a diferencia de otros países de la región, se quedó estancada tecnológica e institucionalmente. Hoy depende de la importación de radioisótopos, lo que incrementa los costos y la pone a merced de las cadenas de suministro internacionales. Según el experto, precisamente en 2022 hubo un desabastecimiento de estos elementos en el país y eso llevó a que el 85 por ciento de las unidades de medicina nuclear tuvieran que suspender sus servicios y más de 3.000 pacientes se quedaran sin atención.
“Entonces, por eso es tan importante pensar en que en Colombia se produzcan radioisótopos. Esto es un hito científico para el país”, manifiesta.
El experto explica que la buena noticia es que en la actualidad existe un interés renovado por impulsar el sector nuclear del país. Ese proceso comenzó en noviembre de 2022, cuando distintos actores, entre ellos el Servicio Geológico Colombiano, la academia, la Red Nuclear Colombiana, el Ministerio de Minas y Energía y el Congreso de la República, se preguntaron qué necesita Colombia para estar a la vanguardia o al nivel de otros países de la región, ampliar su portafolio de tecnologías nucleares y fortalecer sus capacidades científicas.
“Nuestro gran sueño es que el reactor nuclear de investigación que hay en Colombia, el IANR 1, se convierta en un reactor escuela para futuros profesionales, dado las características que tiene de seguridad y entrenamiento”, asegura.
De hecho, en el Congreso se está tramitando el proyecto de ley nuclear, cuyo propósito es establecer un marco legal robusto y detallado que rija la regulación, vigilancia, control y fiscalización de las actividades nucleares en el país, garantizando su uso seguro y pacífico. Ya recibió su segundo debate en plenaria de la Cámara y está a la espera del tercero.
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