Saltar a contenido
Lunes 4 de mayo de 2026
En Bogotá se abandonan miles de animales cada año, con reportes de más de 11.800 casos solo en 2023, lo que significa alrededor de 32 animales al día | Crédito: Freepik

En Bogotá se abandonan miles de animales cada año, con reportes de más de 11.800 casos solo en 2023, lo que significa alrededor de 32 animales al día | Crédito: Freepik

Las mascotas no son regalos: por qué obsequiar animales en Navidad sigue siendo una práctica problemática

Cada diciembre, la entrega de perros y gatos como regalo se repite en hogares alrededor del mundo. Sin embargo, las cifras oficiales muestran que esta práctica suele terminar en abandono, maltrato o devolución.

Por: Valentina Giannini

Síganos en Google Discover para que se mantenga bien informado. CAMBIO, la verdad siempre

Durante la temporada navideña, perros y gatos suelen convertirse en obsequios impulsivos. La emoción inicial, el deseo de sorprender o la idea de “completar” la familia llevan a muchas personas a tomar decisiones sin evaluar lo que implica convivir con un animal y cuidarlo durante años. El resultado es un aumento sostenido del abandono en los primeros meses del año.

De acuerdo con el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal, cerca del 40 por ciento de los perros y gatos regalados en Navidad son abandonados antes de cumplir tres meses en su nuevo hogar. En Bogotá, solo en 2023, se reportaron 11.860 casos de abandono, un promedio de 32 animales al día, una cifra que evidencia que el problema va más allá de una mala costumbre durante las fiestas decembrinas.

%%imagen%%1

¿Por qué no se debería regalar animales en Navidad?

En Colombia, los animales dejaron de ser considerados cosas hace casi una década. La Ley 1774 de 2016 los reconoce como seres sintientes, es decir, como individuos capaces de sentir dolor, placer, miedo y estrés. Esta norma estableció que el Estado y la ciudadanía tienen la obligación de protegerlos del sufrimiento y el maltrato, y abrió la puerta para sancionar conductas que atenten contra su bienestar.

Regalar una mascota como si se tratara de un objeto ignora esa condición. Además, adoptar un perro, un gato o cualquier animal implica responsabilidades diarias, gastos permanentes en alimentación y salud, así como tiempo para su cuidado: es una decisión que puede extenderse por más de una década.

%%imagen%%2

Las autoridades de protección animal advierten que muchos de los abandonos ocurren cuando las personas descubren que no pueden sostener esos compromisos de cuidado. Cambios de vivienda, dificultades económicas, falta de tiempo o comportamientos normales del animal como ladrar, maullar o enfermarse suelen ser las razones más frecuentes detrás del abandono.

El impacto de estas decisiones se refleja en las calles, pues, según la Secretaría Distrital de Ambiente, se estima que en Bogotá hay más de 66.000 perros callejeros, mientras que a nivel nacional, entidades como el Ministerio de Ambiente y el Dane calculan que entre dos y tres millones de perros y gatos viven en condición de calle.

¿Cómo saber si es correcto dar una mascota?

Especialistas en bienestar animal coinciden en que una mascota nunca debería ser una sorpresa. La llegada de un animal debe ser una decisión informada, conversada y consensuada con la persona o la familia que asumirá su cuidado. Regalar un perro o un gato sin saber si quienes lo reciben realmente lo quieren y saben cómo cuidarlo aumenta el riesgo de abandono.

Antes de pensar en regalar un animal a un hogar, es clave evaluar aspectos como el tiempo disponible, la estabilidad económica, el espacio físico y el compromiso a largo plazo. 

Las entidades oficiales también insisten en la importancia de conocer las necesidades específicas de cada especie y de cada persona. No todos los animales se adaptan a cualquier entorno ni todas las personas tienen el mismo estilo de vida, e ignorar estas variables convierte una decisión que debería ser responsable en un acto impulsivo con consecuencias graves para el animal.

Adoptar y no comprar, una decisión que salva vidas

Frente a este panorama, las autoridades y organizaciones promueven la adopción responsable como una alternativa ética y necesaria. En fundaciones y centros de protección animal del país hay miles de perros y gatos esperando un hogar definitivo, muchos de ellos víctimas del abandono.

%%imagen%%3

La adopción, además de ofrecer una segunda oportunidad, contribuye a reducir la sobrepoblación. El Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal ha reiterado que “adoptar implica un proceso de evaluación y acompañamiento que busca garantizar que el animal llegue a un entorno adecuado, justo para evitar nuevos abandonos”.

Finalización del artículo