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Lunes 4 de mayo de 2026
Central hidroeléctrica Urrá I. Créditos: página web de Urrá

Central hidroeléctrica Urrá I. Créditos: página web de Urrá

Aumento del caudal en la represa Urrá genera preocupación por inundaciones en las riberas del río Sinú

La Anla reportó que el caudal hacia la hidroeléctrica Urrá I aumentó 69 por ciento el pasado 14 de febrero, lo que obligó a mayores descargas y encendió alertas por posibles inundaciones aguas abajo. Horas después, la empresa informó que los aportes comenzaron a disminuir, aunque le pidió a las comunidades mantenerse atentas ante nuevas crecientes.

Por: Gabriela Casanova

En su más reciente reporte, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) informó que el pasado 14 de febrero el caudal que ingresa a la hidroeléctrica Urrá I, ubicada en Córdoba, registró un incremento aproximado del 69 por ciento. Este aumento enciende las alertas en las poblaciones ubicadas aguas abajo ante el riesgo de inundaciones, ya que, al recibir un mayor volumen de agua en el embalse, la central debe aumentar las descargas para evitar sobrepasar los niveles máximos permitidos.

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La hidroeléctrica de Urrá I está localizada al sur del departamento de Córdoba, a 30 kilómetros del municipio de Tierralta. El embalse es abastecido principalmente por el río Sinú y el río Verde, los cuales nacen en el Parque Nacional Natural Paramillo. Dicha hidroeléctrica y otras han sido ampliamente criticadas por el presidente Gustavo Petro, quien las acusó de ser en parte responsables de las inundaciones que han ocurrido en la región Caribe en estos primeros meses del año.

Para Petro, los embalses de estas empresas han hecho constantes descargas de agua debido a que alcanzaron niveles máximos durante esta temporada, lo que, según el mandatario, no solo respondería al aumento de las lluvias, sino a intereses económicos relacionados con la importación de gas.

De hecho, el pasado 9 de febrero, la Anla publicó un informe que indica que, desde 2020 hasta la fecha, su equipo técnico ha monitoreado los componentes hidrológicos e hidráulicos de Urrá I. En ese seguimiento, identificó que en los últimos 5 años, durante periodos continuos, se sobrepasó el nivel máximo del embalse que garantiza contar con un volumen vacío en caso de que se presente una creciente.

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Ahora, cinco días después, la entidad informó que el caudal inicial, medido a las cinco de la mañana del sábado, fue de 485 metros cúbicos por segundo, incrementándose hasta alcanzar 823 metros cúbicos por segundo al cierre del período de monitoreo. La entidad explicó en el mismo informe que durante los últimos 14 días el proyecto ha operado bajo “una condición excepcional y por fuera de la normalidad”, con descargas continuas a través del rebosadero.

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Al 14 de febrero, el nivel del embalse se mantuvo alrededor de 130,5 msnm (metros sobre el nivel del mar), aproximadamente 2 metros por encima de la cota de rebose vigente. Según la Anla, esta es “una situación de contingencia operativa asociada a la evacuación permanente de volúmenes y no a una operación regular de amortiguación de crecientes”.

Por fortuna, tras este comunicado, la propia hidroeléctrica de Urrá informó que los aportes de caudal al embalse han disminuido con respecto a los valores máximos presentados al final de la noche del 14 de febrero y en las primeras horas de este 15, al igual que las descargas al río Sinú. Sin embargo, advirtió que las lluvias en la cuenca aportante al embalse se seguirán presentando.

“Hay que permanecer alerta ante nuevos incrementos de caudal. Por lo anterior, se solicita a la comunidad seguir las recomendaciones de los organismos de gestión de esta emergencia”, dijo.

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¿Por qué el aumento de descargas causa inundaciones?

Días atrás, en diálogo con CAMBIO, Gonzalo Cifuentes, magíster en Recursos Hídricos y docente de Hidrología y Cambio Climático de la Universidad Sergio Arboleda, explicó que, si el embalse está llegando a los niveles máximos permitidos, se debe regular la salida del agua. Si entra un caudal grande, debe salir un caudal grande, y se deben implementar estrategias de planeación para mantener el embalse estable.

“Si no se generan esas dinámicas de operación, lo que pasa es que el embalse empieza a llenarse por encima de niveles seguros y pueden ocurrir condiciones que generen riesgos de rotura o afectaciones directas sobre la infraestructura”, afirmó.

El experto aseguró que, en situaciones extraordinarias como la que vive Colombia en estos momentos debido a las fuertes lluvias, si las descargas aumentan y se realizan en grandes cantidades (teniendo en cuenta que son obligatorias por seguridad), aguas abajo se presentarán inundaciones de manera inevitable.

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“La inundación es inevitable, por eso de hecho esas zonas se llaman llanuras inundables, porque se van a inundar, naturalmente van a estar llenas de agua, infortunadamente para todos los habitantes”, dijo el experto.

Frente a estos casos, explicó que, al ser conscientes de que habrá un impacto, se debe hacer una adecuada gestión del riesgo aguas abajo; es decir, evacuar a los pobladores de esas zonas.

Lo que tienen que hacer también los operadores es tratar de mantener unas salidas que sean lo más estables posible y regular los ingresos, o trabajar con valores promedio en las descargas (…) tratando de regular el caudal que pasa aguas abajo para que la inundación aguas abajo también esté regulada. Esa es la mejor medida que pueden tomar ellos”, afirmó.

Finalización del artículo