Cinemateca de Bogotá. | Crédito: cortesía
‘Bogotá es una de las capitales audiovisuales del mundo y escenario de grandes historias a nivel internacional’: director de la Cinemateca
En entrevista con CAMBIO, Ricardo Cantor Bossa, director de la Cinemateca de Bogotá y gerente de Artes Audiovisuales del Idartes, detalla cómo esta institución vive una transformación que combina memoria fílmica, nuevas tecnologías y presencia territorial para democratizar y fortalecer el ecosistema audiovisual de la ciudad.
Por: Luis Chía
CAMBIO: La Cinemateca es uno de los espacios más emblemáticos de Bogotá, ¿cómo se ha transformado durante los últimos años este escenario que, sin duda, ha fomentado las artes audiovisuales en la capital?
Ricardo Cantor: La Cinemateca de Bogotá tiene 54 años de historia. Desde 2019, estamos en una nueva sede que trajo nuevos retos para nosotros como centro cultural. Había dos retos: más allá del cine y las películas, teníamos que leer y ampliar la conversación a las artes audiovisuales, a otras narrativas y estéticas de lo audiovisual. Por otro lado, había que expandir la conversación en relación con los públicos: la Cinemateca era visitada por cinéfilos pero queríamos que este centro cultural fuese un espacio que también recibiera al público no especializado, uno más espontáneo. Convertirnos en un espacio de encuentro para que la ciudadanía aprecie el cine pero también juegue, cree y experimente con las artes audiovisuales ha sido una de nuestras grandes transformaciones.
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CAMBIO: ¿Cómo se conecta la Cinemateca con los territorios, poblaciones y diferentes narrativas que habitan Bogotá?
R.C.: Ese ha sido un foco de trabajo para nosotros. En 2022 y en 2024 abrimos dos sedes territoriales y descentralizadas de la Cinemateca de Bogotá. También, en noviembre de 2022, abrimos una sala de cine en la localidad de Tunjuelito en el Parque Metropolitano y en el CEFE Tunal. En abril de 2024, abrimos una sala de cine en la localidad de Suba en el Parque Metropolitano y CEFE Fontanar del Río. Con estos nuevos espacios estamos democratizando el acceso al cine.
Adicionalmente hacemos talleres de apropiación de las artes audiovisuales y estamos, de forma constante, trabajando por ampliar la diversidad de la oferta de exhibición cinematográfica en la ciudad. Uno de nuestros formatos más importantes es el de Cinemateca al Parque, que desde el 2021, ha llegado entre cinco y hasta siete veces al año a los rincones de Bogotá. Estamos recorriendo las 20 localidades con formatos de exhibición al aire libre, con pantallas grandes para el encuentro de vecinos y amigos alrededor del cine y de obras hechas por las mismas localidades.
CAMBIO: Usted ha visto de cerca los cambios del ecosistema audiovisual del país, y particularmente, de Bogotá. ¿Cómo converge la Cinemateca entre la memoria viva de lo que era el cine hace décadas con la creación contemporánea y el desarrollo de nuevas narrativas audiovisuales?
R.C.: Por un lado, el trabajo con el patrimonio audiovisual sigue siendo muy importante para mantener esa memoria viva. Desde esta línea hacemos un ciclo de restaurados que son películas que han tenido procesos de restauración y digitalización por archivos y cinematecas de América Latina, con las que tenemos una red de trabajo. Continuamos haciendo cineconciertos para visitar obras de los períodos silentes del cine colombiano acompañadas con música en vivo, desde composiciones de música clásica hasta nuevas creaciones con música contemporánea. Asimismo, trabajamos en procesos de digitalización de material fílmico que nos permite asegurar la conservación, pero también el acceso para investigación y creación de registros de obras audiovisuales producidas en formatos análogos.
De forma paralela, con la evolución de las artes audiovisuales y con la llegada de nuevas narrativas, tenemos un espacio que es el Media Lab, un ecosistema de creación y experimentación donde trabajamos con videojuegos, mapping, realidad virtual, realidad expandida y con todas estas nuevas herramientas y poéticas audiovisuales y sonoras que emergen alrededor de la imagen en movimiento.
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CAMBIO: ¿Cómo se siguen fortaleciendo para potenciar y conectar el trabajo de creadores, gestores, cineastas, investigadores y académicos de las imágenes en movimiento?
R.C.: Nos interesa fortalecer los procesos del sector cultural pero también de la ciudadanía, no solamente a nivel industrial, sino también a nivel comunitario. Por esta razón, contamos con un portafolio de becas para la creación de cortometraje que utilicen material de archivo pero que transite en nuevas narrativas de curaduría e investigación.
Por ejemplo, en 2022, con el Consejo Distrital de Artes Audiovisuales, creamos una invitación cultural que se llamó Sinfonías de Bacatá, en la que dimos estímulos de creación para cortometrajes de no ficción que utilizaran material de archivo para generar memoria local aportando a la construcción de una sinfonía de ciudad. Estos cortometrajes pueden ser consultados en la plataforma Retina Latina del Ministerio de Cultura.
CAMBIO: Qué otros ejemplos nos puede compartir…
R.C.: Nos llena de orgullo conocer que un cortometraje de Ciudad Bolívar estuvo nominado a los Premios Macondo y ha participado en diferentes festivales de cine alrededor del mundo. A nivel de circulación, también tenemos una franja local que todos los meses incluye en la programación creaciones de directores y directoras de barrios y localidades en las salas de cine del centro, Tunal y Fontanar del Río, manteniendo así, un espacio abierto para los creadores locales.
CAMBIO: ¿Cómo cierran el 2025? ¿Cuáles fueron algunos de los logros de la Cinemateca durante este año en la promoción de la cultura visual y audiovisual en Bogotá?
R.C.: Tuvimos un proyecto nuevo llamado Clases de Película, donde estudiantes de noveno, décimo y undécimo de colegios públicos y privados vinieron tres veces durante el año a la Cinemateca a ver cine colombiano. Desarrollamos una curaduría y un material pedagógico con mediadores para invitarlos a conversar alrededor de nuestras historias en la pantalla grande. A la fecha, 15.000 estudiantes de 75 colegios de 17 localidades han asistido a este proceso. También tuvimos dos exposiciones muy importantes en la galería: una dedicada a los grupos de cine de Cali que se realizó a partir de nuestros archivos y contó con una asistencia de cerca 5.000 personas; y, Arañas del Paraíso, una exposición de María Fernanda Cardoso que, durante la Bienal de Arte de Bogotá, recibió a más de 20.000 personas. Más de 2.500 personas de diferentes localidades asistieron a nuestras seis sesiones de Cinemateca Al Parque.
En 2025 también tuvimos nuestro Curso de Apreciación Cinematográfica que estuvo dedicado a Andrei Tarkovski y Rainer Werner Fassbinder. Durante 16 sesiones se desarrollaron ocho espacios de crítica y teoría con invitados nacionales e internacionales. Además, ocho proyecciones en sala de películas de Andréi Tarkovski (4) y Rainer Werner Fassbinder (4), acompañadas cada una de un foro. Con el apoyo del Goethe-Institut, Mosfilm y la Embajada de la Federación de Rusia en Colombia, tuvimos una asistencia de 1.557 personas.
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CAMBIO: ¿Cómo están promoviendo a Bogotá como un distrito fílmico?
R.C.: La Cinemateca como gerencia de artes audiovisuales tiene a cargo la Comisión Fílmica de Bogotá con la que hemos convertido a la ciudad en un destino fílmico para producciones nacionales e internacionales. Hacemos una intermediación con 25 entidades del Distrito para otorgar permisos para rodar en el espacio público de Bogotá. Queremos que la capital sea un escenario de historias que se ven en las pantallas del mundo. Este año cumplimos 11 años desde la Comisión y hemos emitido más de 15.000 permisos para realizar rodajes en calles, parques, plazas y plazoleta de Bogotá.
CAMBIO: ¿Qué proyecciones tiene para fortalecer el posicionamiento de la Cinemateca de Bogotá como referente, no solo nacional sino también internacional, en la difusión y promoción de las artes audiovisuales?
R.C.: En los últimos años hemos sido la casa de más de 30 festivales y muestras externas como la Muestra Internacional Documental de Bogotá (MIDBO), el Bogota International Film Festival (BIFF), el Festival de Cortos de Bogotá (Bogoshorts), el Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos (FICDEH) y el Festival Planet On. En fin, más de 30 gestores y organizaciones culturales programan sus festivales en la Cinemateca y, por supuesto, son una parte importante de nuestra programación. Estamos colocando en nuestras pantallas obras de gran calidad y provenientes de todo el mundo para el disfrute del público bogotano.
La Cinemateca también desarrolla seis ciclos propios que son el Ciclo Rosa, la Muestra Afro, Que Haiga Paz, el Ciclo Restaurados, Horizontes y CICLA, la Cita con el Cine Latinoamericano. También desarrollamos retrospectivas de cineastas nacionales e internacionales para volver a visitar sus obras. Este año tuvimos la retrospectiva de las cineastas argentinas Lucrecia Martel y Laura Citarella. Tuvimos, también, retrospectivas de los cineastas colombianos Carlos Mayolo y Marta Rodríguez, y la cineasta colombo brasilera Paula Gaitán, así como de otras grandes figuras del cine mundial. Gracias al intercambio de cinematografías nos hemos convertido como un centro cultural dinámico y bien posicionado en la región latinoamericana.