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Lunes 4 de mayo de 2026
jaime Manrique, director de Bogoshorts y gran promotor del cortometrajeen Colombia.

jaime Manrique, director de Bogoshorts y gran promotor del cortometrajeen Colombia.

“A veces somos demasiado injustos con el cine colombiano”: Jaime E. Manrique

Clermont-Ferrand, ciudad del centro de Francia, acoge cada año el encuentro de cortometrajes más importante del mundo. Colombia está allí presente en diversas actividades, gracias a la gestión del Universo Bogoshorts y el apoyo de Proimágenes.

Por: Eduardo Arias

Desde el 30 pasado de enero y hasta el 7 de febrero se celebra la edición 48 del Clermont-Ferrand Short Film Festival, el evento cinematográfico especializado en formatos cortos de mayor importancia en el mundo y el segundo evento audiovisual de mayor impacto en Francia después del Festival de Cannes. Allí Colombia está presente a través de Universo Bogoshorts, que lleva a cabo diversas actividades.
Dentro del Marché du Film Court de Clermont (Mercado del Cortometraje de Clermont), en el componente Talents Connexion (Conexión de Talentos) participa el proyecto de cortometraje colombiano Los afectos de la directora Paola Ochoa Betancurth y el productor Juan Sebastian Sarmiento Bazzani. Esta es la quinta participación de un proyecto colombiano en desarrollo que recibe un acceso preferencial del Bogoshorts Film Market (BFM) para llegar a Clermont Ferrand. En anteriores ediciones lo hicieron Espantapájaros, Un día de mayo, Los subtítulos y Paloquemao.

Bogoshorts Film Agency, la agencia de ventas y distribución del Universo Bogoshorts, presenta seis nuevos cortos que comienzan su ruta de distribución y presentará a compradores y diversas ventanas su catálogo de más de 300 cortos. Por su parte, el cortometraje colombiano Una vez en un cuerpo hace parte de la Competencia Internacional en el programa I5. Este cortometraje animado lo dirigió María Cristina Pérez. En la Competencia LABO estará presente el corto UM, de Nieto, director colombiano radicado en Francia. También se proyectará el cortometraje Leidi, de Simón Mesa Soto, director de los largometrajes Un poeta y Amparo. Leidi es el único cortometraje colombiano que ha ganado la Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes. En total son 17 los cortos presentes en Clermont-Ferrand que previamente pasaron por el Festival Bogoshorts.

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Además, el miércoles 4, en el estand de Colombia en el Mercado del Cortometraje y en conjunto con Proimágenes, Bogoshorts realizará Sweet colombian morning, un espacio de relacionamiento con festivales, distribuidores, instituciones y realizadores. Gracias a la Dirección de Promoción Internacional de Proimagenes Colombia y con el apoyo del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico Colombia cuenta con una delegación de realizadores y representantes de los siete cortometrajes que integran el volumen 7 de Refresh, el catálogo de promoción de cortos colombianos. Para hablar de estas actividades que se desarrollan en el festival y de los alcances del cortometraje colombiano en mercados globales, CAMBIO habló con Jaime E. Manrique, fundador y director de Bogoshorts.

CAMBIO: Muy a grandes rasgos, ¿qué es el Universo Bogoshorts?

Jaime E. Manrique: El universo Bogoshorts es la suma de acciones creadas para fortalecer el formato del cortometraje y las industrias del cortometraje en Colombia y América Latina. Esa suma de acciones incluye un festival de cortos, que es el festival Bogoshorts que en 2026 cumple 24 años, calificador de los premios Oscar y los premios Goya, que tuvo cerca de 46 000 asistentes en la pasada edición; una agencia de distribución de cortometrajes latinoamericanos que busca comercializar los formatos cortos en diferentes ventanas en el mundo, y cuenta con un catálogo de cerca de 300 títulos; Movimiento Bogoshorts, un movimiento de exhibición que hace acciones de proyección en Bogotá, Colombia y el mundo durante todo el año, y Bogo Shorts Academy, un proyecto pedagógico que genera modelos de transferencia de conocimiento de lo que hemos ido aprendiendo al respecto, no solamente de los festivales sino también de la promoción, el mercado y la distribución cinematográfica.

CAMBIO: ¿Cómo se ha vinculado Bogoshorts al festival de Clermont Ferrand?

J.E.M.: La vinculación comenzó hace cerca de 15 años. Yo como director y fundador de Bogoshorts he estado asistiendo a Clermont y ha sido un foco de inspiración, pero también de conocimiento acerca de las misiones y objetivos que un festival de cortos debería cumplir en el mundo. Obviamente, no es un ejercicio de copia, sino más bien un ejercicio de referenciación y a partir de eso hemos trabajado en múltiples caminos. Hacia 2015, tal vez, logramos que Colombia fuera el invitado de honor en Clermont Ferrand y eso fue a partir de las gestiones de Bogoshorts y de ahí en adelante hemos mantenido una colaboración constante. Hemos tenido en Bogohorts muestras de Clermont. Por ejemplo, exposiciones de la historia de sus afiches y luego hemos generado conexiones entre los dos mercados. Una de esas es la posibilidad de que un proyecto que se encuentra en desarrollo desde el Bogoshorts Film Market pueda llegar al mercado de Clermont a la sección Talents Connection con la finalidad que se fortalezca y de que pueda lograr caminos de coproducción, financiación y relaciones internacionales que permitan su desarrollo. Los afectos ya es el quinto proyecto que logramos movilizar en esa condición y los anteriores han sido proyectos muy exitosos como Un día de mayo o Paloquemao, un corto de absoluta referencia dentro del corto de terror colombiano reciente.

CAMBIO: ¿Cuál es el alcance de la suma  de esfuerzos entre Bogoshorts y Proimágenes?

J.E.M.: El trabajo entre Bogoshorts y Proimágenes ha sido constante. Proimágenes es claramente el líder de toda la promoción internacional del cine colombiano en diferentes partes del mundo y en diferentes mercados. La Dirección de Promoción Internacional de Proimágenes hace posible que, por ejemplo, Colombia tenga un estand en el mercado de Clermont-Ferrand y lo ha hecho durante varios años. El trabajo que nosotros hemos hecho ha sido de acompañamiento. Cada uno tiene objetivos diferentes que luego se suman y se conjugan para entender mucho mejor el mercado del cortometraje en el mundo. El proyecto de internacionalización que es Refresh, el catálogo de Proimágenes, en su nacimiento fue pensado, estructurado y su nombre vino de mí trabajo como asesor para Proimágenes, pero actualmente lo lleva directamente el equipo de Proimágenes. Nosotros seguimos acompañando todos los procesos en la medida de lo posible y en esta ocasión tenemos un espacio de relacionamiento para lograr generar mayores conexiones y que toda esa necesidad del networking se siga ampliando y convirtiendo en hechos concretos y que lo tendremos en el mercado como una acción conjunta.

CAMBIO: ¿Qué camino debe seguir un cortometraje colombiano o latinoamericano para llegar a mercados globales?

J.E.M.: Si quiere pensar en mercados globales un cortometraje colombiano o latinoamericano debe tener buena calidad. No es un asunto de qué hago luego con mi corto después de que está terminado para moverlo por el mundo. Es qué hago antes de que mi corto esté hecho para que tenga la calidad, para que tenga la posibilidad de diálogo con ese mercado del mundo. A veces creemos que la distribución y el ejercicio de la promoción son aspectos que vienen posteriormente, cuando el producto audiovisual ya está terminado. Para nada. Son condiciones de análisis y de pensamiento que deben estar presentes desde el momento en que se está concibiendo la obra y que tienen que ver con el mismo tipo de claridad que sus productores y realizadores tienen sobre lo que quieren que suceda con ella. Desde el momento en que se está escribiendo una película de cortometraje o largometraje se debería estar pensando en cuál es la audiencia y hacerlo después de que se termine. En esa medida, cuando se está pensando cuál es la audiencia seguramente surgen una cantidad de preguntas. Preguntas que se van resolviendo en el camino si, de forma orgánica, ese pensamiento está estructurado como una conexión general con la vida que ese proyecto va a tener a lo largo del tiempo.

CAMBIO: ¿Qué alcance tiene para un corto colombiano recibir (por decirlo de alguna manera) “el visto bueno” del engranaje de un festival como el de Clermont-Ferrand?

J.E M.: En general los festivales de cine en el mundo son procesos de expansión del interés y de validación. Cuando un cortometraje recibe la selección de Clermont-Ferrand, que es el festival de cortos de mayor importancia en el mundo, claramente genera la posibilidad de que muchos festivales del resto del planeta miren hacia ese cortometraje y lo consideren dentro de sus selecciones. Al mismo tiempo termina teniendo un diálogo con audiencias más amplias. Un festival como el de Clermont, que llena sus salas constantemente, que tiene espacios gigantes para que los cortometrajes se vean, implica para el realizador no solamente conexiones internacionales y generación de interés sino también la posibilidad de un diálogo más amplio con otros tipos de audiencias. Entonces es de absoluta importancia ese paso que un cortometraje termina dando gracias a que está seleccionado por un festival como el de Clermont.

CAMBIO: ¿Cómo se ve en estos circuitos mundiales el cortometraje colombiano y latinoamericano?

J.E.M.: Desde hace varios años, pensaría unas dos décadas, para los festivales del mundo la producción audiovisual colombiana y latinoamericana, pero en particular la colombiana, resulta muy interesante, ya que han sido dos décadas de expansión de la producción. Entre más cantidad de cortos y películas tenga un país hay mayor calidad. No parece una relación directa, pero lo es en la medida en que la complejidad misma de encontrar obras parte de un hecho que es la necesidad de ese embudo de la calidad. Tiene que haber mucho trabajo para que se puedan decantar algunas de esas producciones con una mayor calidad estética, narrativa y técnica. Lo que ha pasado en las últimas dos décadas básicamente es el resultado de las políticas públicas que han impulsado una mayor producción gracias a la Ley de Cine que, si bien en los últimos años no ha tenido la respuesta más favorable por parte del público, si ha sido favorable por parte de los festivales y de los diferentes agentes en el mundo.

CAMBIO: ¿Por qué esa diferencia de percepción tan grande entre el público colombiano y los festivales?

J.E.M.: A veces somos demasiado injustos con el cine colombiano, en la medida en que si no va a festivales y le va muy bien en las salas entonces nos parece que es un cine malo porque solamente es popular en el país. Si le va bien en festivales y no le va bien en las salas, entonces nos parece un cine hecho solamente para mercados internacionales pero que no conecta con el público local. Siempre le estamos viendo el pero a cualquiera de las situaciones en las que estamos en el cine colombiano, sin ser conscientes de que estamos en procesos de tránsito en medio de mercados cambiantes.

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