Jacobo Celnik.
El arte colombiano desde la perspectiva de un coleccionista
Jacobo Celnik acaba de publicar 'Más allá de los lienzos', un libro que reúne una serie de perfiles de artistas plásticos colombianos que tienen un punto en común: algunas de sus obras forman parte de una muy importante colección privada.
Por: Eduardo Arias
Aunque Jacobo Celnik se ha centrado muchas veces en escribir sobre música, otros temas le llaman la atención, como la historia, la literatura, las relaciones internacionales, la política y las artes plásticas, que le parecen fascinantes. “He explorado y trabajado diversos temas que se salen de la música, más allá de Pink Floyd o Genesis, como historias de las comunidades judías de Colombia, la supervivencia del Holocausto y genealogía familiar, el conflicto sectario en Irlanda del Norte…”. Las artes plásticas, que es el objeto de este libro que acaba de publicar, le interesan por diversas fuentes: sus padres también han sido coleccionistas de arte, tiene una gran colección de libros sobre artistas, y varios de sus amigos cercanos también han estado en el mundo del arte, bien sea ejerciendo o como curadores, como Adriana Castro, Eddy Galvis, Constanza Lora, Ernesto Thorin, entre otros.
También fue coordinador cultural del Fondo de Cultura Económica durante casi cuatro años. “Llevé a cabo exposiciones y tuve muchos contactos con artistas de toda índole. Hicimos actividades en alianza con la embajada de México en Colombia, con el Fondo de Cultura Económica filial México, además de otras filiales en Latinoamérica. Hicimos viajes a Ciudad de México o Buenos Aires y establecimos alianzas con entidades de primer nivel como museos y centros culturales destacados como el Malba, Borges, San Martín o Cooperación de Buenos Aires, o el IMCINE, Bellas Artes, Estanquillo, San Ildefonso, Antropología, Cineteca Nacional, entre otras entidades mexicanas, lo que nos permitió traer muchísimas exposiciones al centro cultural. El arte siempre ha estado presente en mi vida”.
También le encantan los libros dedicados a grandes artistas, museos o periodos destacados del arte como el renacimiento. “Picasso, Chagall, Dalí, Monet, Manet, Renoir, Cezanne, Modigliani, Matisse, Van Gogh, Velázquez, entre otros, me parecen fascinantes. Cuando he tenido la oportunidad de ir a París, Londres, Buenos Aires, CDMX, Roma o Madrid mi primer plan siempre es ir a los museos y apreciar las grandes obras del arte”.
Jacobo Celnik nació en 1979. Es escritor, editor, profesor, asesor editorial y periodista egresado de la Universidad de La Sabana. Ha escrito sobre música y también otros temas en diversos medios de comunicación (entre ellos CAMBIO). Ha publicado los libros Rockestra. Entrevistas a grandes del rock, Satisfaction: Conversaciones con el rock, Bob Dylan: a las puertas del cielo, La causa nacional: Historias del rock en Colombia, Los 80: volver al futuro. Otra edad de oro de la música británica, Melómanos. Historias de una obsesión, El pintor de Auschwitz, Who Are You: El rock en sus propias palabras, Un siglo de memorias: La comunidad judía de Bogotá, Guerra y paz en Irlanda del Norte y Welcome to the Jungle. Destellos de gloria del rock norteamericano de los 80.
Memorias de un mecenas del arte
Más allá de los lienzos es un libro que nació de una manera muy particular. A raíz de un trabajo que Celnik hizo al escribir las memorias del empresario Hanoj Pérez, la parte de la vida de este personaje dedicada a su pasión por el arte permitió la posibilidad de que se convirtiera en un libro independiente. “Así es como finalmente decidimos llevar a cabo este proyecto de perfiles e historias de grandes artistas colombianos. Como la base del libro es lo que se encuentra en una colección de arte privada, todos los artistas reseñados o perfilados en el libro están presentes en esa colección. Aquí no hay omisiones ni es una selección curatorial de los que yo considero que son los más grandes artistas plásticos de Colombia. Esta selección corresponde a unos artistas con los que Hanoj estableció una relación muy cercana y a quienes apoyó a lo largo de más de 50 años que le ha dedicado a su pasión y amor por el arte”.
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El libro le permitió a Celnik no solo corroborar su admiración por algunos artistas con los que él ya estaba muy familiarizado, sino también conocer a fondo pintores de los que apenas conocía su nombre y un poco más. “Cuando empecé a trabajar con Hanoj, tenía muy presente la obra de Omar Rayo, Botero, Luis Caballero, Negret, Juan Cárdenas, Roda, Bartelsman, pero no tanto a Saturnino Ramírez o Darío Morales. Sabía de su existencia por cultura general, pero no había tenido la oportunidad de profundizar en su legado y obra. Poder ver de primera mano tanto los óleos como las esculturas de Darío Morales es un privilegio indescriptible. Me parece que dejó un legado realmente muy valioso para la historia del arte en Colombia. Su manera de ver y entender la figura, el cuerpo humano, a la mujer, con una sobriedad y una delicadeza realmente admirables”. Para Celnik fue muy revelador profundizar en la visión de Morales de la figura humana y la manera como Darío Morales lograba plasmar las texturas, el manejo del color, la delicadeza de los trazos.
Comenta que Pérez encontró en el arte una pasión, un cable a tierra y un complemento a su labor como empresario. Porque, además de coleccionar arte, el empresario también ha apoyado la publicación de una gran cantidad de libros sobre artistas con el apoyo del editor Jaime Vargas. “Desde que él vio una exposición a inicios de la década de los setenta en Cali, dedicada a Omar Rayo, se enamoró profundamente del arte. A partir de ahí no solamente se convirtió en un coleccionista apasionado sino en un gran promotor de estos artistas apoyándolos de manera incansable como un amigo leal y cercano, porque su relación fue cercana y más allá de cualquier transacción comercial. Él tuvo el privilegio de vivir muy de cerca y ser testigo de cómo se desarrolló el grupo de París, cómo empezaron, cómo vivían, cómo creaban, las dificultades que sortearon para sacar adelante sus carreras. Como pocas personas tuvo el privilegio de ver procesos de creación de Fernando Botero, Darío Morales, Negret, Laignelet y Luis Caballero. Me contó que considera indescriptible lo que sintió al ver a estos maestros en procesos de creación artística tan íntimos y delicados”.
Por eso en el libro, a la par de los perfiles que elaboró Celnik, también están las vivencias y el conocimiento del señor Pérez. Su voz está muy presente con anécdotas que por lo general no suelen contarse mucho en el mundo del arte. “Los textos suelen centrarse en el artista, en su proceso de creación, en las exposiciones, en el desarrollo de su carrera, junto con esa mirada cercana del amigo que entendió perfectamente sus virtudes, defectos, las dificultades que atravesaron, junto con las tristezas y las alegrías. Eso le da un componente valioso y muy emotivo al libro”. Celnik también contó con el acervo bibliográfico relacionado con la historia del arte en Colombia del coleccionista y su biblioteca fue fundamental para completar gran parte de las historias de los artistas.
A Celnik este libro le planteó muchos retos. “Más que complicado, cada libro es exigente a su manera. Es exigente escribir sobre Irlanda del Norte, es exigente escribir sobre Auschwitz, sobre las comunidades judías de Colombia y también es muy exigente escribir sobre Pink Floyd, así a algunos les parezca sencillo, cada libro plantea grandes retos metodológicos. Entonces yo creo que fue un reto importante de investigación, revisión de material bibliográfico, de asistir a exhibiciones y a museos, de apreciar detenidamente la obra de diversos artistas, revisar catálogos, entender el eje curatorial de la colección privada de Hanoj y todos sus libros conmemorativos; también, de buscar ideas novedosas para entender el legado de estos artistas y ofrecerle al lector otra mirada, alejada de los datos de siempre”.
El libro se distribuye a través de la plataforma Buscalibre