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Miércoles 6 de mayo de 2026
Camilo Zamora durante el desfile de su carroza en el Carnaval de Río de Janeiro que acaba de celebrarse. · Foto: @oscardanielmendoza

Camilo Zamora durante el desfile de su carroza en el Carnaval de Río de Janeiro que acaba de celebrarse.

Foto: @oscardanielmendoza

Camilo Zamora, el bailarín de salsa caleño que también se luce con la samba en el Carnaval de Río

Por décimo año consecutivo, Camilo Zamora, anfitrión y bailarín de Delirio, en Cali, participó en el Carnaval de Río de Janeiro. Fue el único representante de Colombia en la fiesta más grande del planeta. Su destacado papel en la edición 2026 del carnaval tuvo lugar en el Sambódromo Marqués de Sapucaí el pasado 17 de febrero.

Por: Eduardo Arias

Para Camilo Zamora, bailarín anfitrión del espectáculo Delirio desde hace más de 20 años, ya se volvió costumbre representar a Cali y a Colombia en el Carnaval de Río de Janeiro. La semana pasada, Zamora desfiló y bailó con la Escuela de Samba Unidos de Vila Isabel, en una propuesta temática que le rindió tributo a la herencia africana que dio origen a la samba y que exaltó la memoria colectiva como símbolo de identidad, resistencia y orgullo. En la propuesta de Unidos de Vila Isabel participaron 3.600 integrantes y siete carrozas de gran formato. Zamora hizo parte de la carroza Abre alas, la que inauguró oficialmente el tradicional desfile de cada escuela en el Sambódromo Marqués de Sapucaí de Río de Janeiro.

El Abre alas es una estructura en la que se desplazaron cerca de 70 artistas. La escena representaba un momento de la historia africana que evocaba un reinado majestuoso. El vestuario de los artistas también honró a esa África ancestral cuya riqueza cultural y espiritual se expandió posteriormente por América a través del brutal tráfico de esclavos. El desfile duró unos 60 minutos en el sambódromo, donde 40 jurados especializados evaluaron diversos criterios de coreografía, ritmo y calidad musical, así como vestuario y el desempeño integral de todos los componentes de la propuesta.

Unidos de Vila Isabel logró el segundo y tercer lugar en la competencia de la mejor escuela de samba del mundo, al empatar en esa posición con otra propuesta. Zamora dice que llegar al podio es muy difícil. “Todas las escuelas de élite hacen un esfuerzo de un año para mostrar un excelente desfile de carnaval. Entonces, el jurado debe mirar detalles mínimos para escoger a los seis finalistas. Llegar de segundo y de tercero ya es un regalo maravilloso no solamente para la escuela, sino también para para mí como artista”.

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Cada noche del Carnaval de Rio de Janeiro congrega entre 70.000 y 90.000 asistentes en el sambódromo**, además de superar el millón y medio de espectadores a través de distintas plataformas. Por ese motivo, Zamora considera que el Carnaval de Río es como la universidad y el posgrado.** “En Colombia uno hace escuela, pero el Carnaval de Río es el espectáculo más grande del planeta”. Destaca que, con sus más de 100 años de historia, tiene un altísimo nivel de organización y producción, además del sambódromo construido hace 42 años. “Eso los hace diferentes: nos llevan mucha ventaja por el nivel de organización y producción que han conseguido. Cada noche sorprende de una manera diferente. Va gente de absolutamente todo el mundo, lo que lo convierte en una vitrina de exposición muy grande. No solamente para mí sino también para mi ciudad y mi país”.

Además de darle vitrina, el Carnaval de Río también ha ampliado sus horizontes como artista porque una cosa es bailar salsa y otra samba. “Existen muchas diferencias. La samba se baila más suelto, es adornar con movimientos de pies. La salsa es más de pareja y muchos movimientos de manos, de abrazos y también de acrobacias. Son bastante diferentes, pero la parte rítmica, la percusión, nos acerca mucho”. Agrega que por pasión y personalidad los brasileros son muy cercanos a los caleños que bailan samba por la energía y el frenesí de la interpretación.

Nacido para bailar

Zamora es un artista caleño que ha desarrollado buena parte de su vida profesional en Delirio, el espectáculo de danza, teatro, música y circo que se ha convertido en un símbolo de la cultura caleña a través de los continuos homenajes que le ofrece a la salsa. Nació y se crio en una familia muy artística. “En mi casa siempre estuvimos conectados con la música”. A los ocho años empezó a bailar en la Casa de la Cultura de Jamundí. “Ahí me enamoré del folclore colombiano y luego de la salsa y desde ese momento no he parado porque considero que no sé hacer otra cosa”. Pasó por compañías como Raíces de Colombia, Asociación Cultural Juvenil y Ru Café y después entró al espectáculo Delirio, donde va a cumplir 20 años. A lo largo de todos estos años ha tomado cursos de baile. “No he parado jamás de ser artista y de bailar, que es lo que me hace feliz”.

La historia de Zamora en el Carnaval de Río de Janeiro empezó en 2016, cuando algunos brasileños lo vieron bailar en el Salsódromo de la Feria de Cali, y lo invitaron para participar en la fiesta más grande del planeta. Llegar tan lejos no ha sido nada fácil para Zamora. Como él manifiesta, además de disciplina y talento se requiere de mucha pasión. “La pasión es respeto por lo que se hace, respeto por las demás personas, por los compañeros con los que trabajas. Es la humildad en recibir igual que entregar. A mí me parece que es lo más importante, así como conquistar cosas sin pisotear a nadie y darle la mano a los que vienen detrás”.

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Buena parte de sus logros se los debe a su trabajo permanente con Delirio, “uno de los uno de los regalos más grandes que me ha dado la vida. Ha sido una plataforma para conocer el mundo y obtener reconocimiento profesional, y también un regalo para el alma. Delirio me ayuda a crecer cada día. Con las directoras, los compañeros, con cada puesta en escena que montamos. Es un crecimiento constante”. También está muy agradecido con la Alcaldía de Cali, las secretarías de Turismo y de Desarrollo Económico de la ciudad y la Cámara de Comercio, “porque ellos hacen posible que yo pueda hacer esta representación internacional y dejar el nombre de Cali en lo alto, contarle a la gente dónde está situada y hablarles de lo maravillosa que es nuestra gente”.

Zamora regresará a Cali la semana entrante para presentarse como anfitrión y bailarín en la carpa Delirio el viernes 27 de febrero, luego de haber representado a Colombia en el Carnaval de Río de Janeiro.

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