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Lunes 4 de mayo de 2026
Cartel de 'El acorazado Potemkin'

Cartel de 'El acorazado Potemkin'

El centenario del ‘El acorazado Potemkin’, una obra maestra del cine universal

Se cumplen cien años del estreno de ‘El acorazado Potemkin’, una de las más importantes películas de la cinematografía mundial, dirigida por el muy conocido y legendario maestro del cine soviético Serguei Eisenstein.

Por: Gustavo Valencia

La película El acorazado Potemkin, de Sergei Einsenstein, una de las más influyentes en el cine mundial y de las más estudiadas en las escuelas de cine, fue realizada en 1925, para conmemorar los 20 años del famoso motín sucedido en el acorazado Potemkin. Su primera proyección tuvo lugar el 21 de diciembre de 1925, en una ceremonia de índole política, dedicada al aniversario de la revolución de 1905, que también cumplía los 20 años de ocurrida y por ello, su estreno general se aplazó para enero de 1926. Es decir, acaba de cumplir 100 años de su estreno, el cual los rusos han celebrado con toda pompa y un motivo más que suficiente para recordar a tan insigne realización.

Los principales biógrafos de Eisenstein como Yvor Montagu, Vladimir Nizhniy, Naum Kleiman, María Seton e incluso su esposa, Pera Atasheva, quien hizo parte del Comité Oficial ruso para publicar sus obras completas, no se ponen de acuerdo ni están muy seguros de las verdaderas causas que originaron una primera proyección casi privada y un ulterior estreno general de la película. Sobra decir que existe mucha especulación al respecto, que siempre culmina en la ya declarada pugna, en aquel momento, en la cúpula del poder soviético entre Stalin y Trotski. De hecho, la película comenzaba con una introducción de Trotski que, posteriormente, fue eliminada y sólo restaurada hasta 2004.

La postergación de su estreno y el conflicto suscitado de cierta forma se convertía en una especie de premonición de lo accidentada, polémica, censurada y vetada que iba a ser la obra en el mundo entero, a su vez de gran éxito en el público, la crítica y especialistas, por lo que pronto se convirtió en una cinta de gran importancia. Por los nuevos aportes fílmicos que presentaba, pasó a ser una de las películas más estudiadas, en especial, sobre la particular técnica de montaje, inherente a todo el film, que a su vez se correspondía con las tesis que Eisenstein planteó sobre lo que él llamó el montaje de atracciones y el conflicto de planos.

El supuesto problema de la cinta y por la que primordialmente se vetó era por su ideología y el papel que se le otorgaba al pueblo y su lucha por el cambio social. Receloso y prevenido como estaba todo el mundo ante el triunfo de la revolución en Rusia, cualquier producto cultural oriundo de allá era visto como un peligro inminente y, más aún, con la campaña existente de rechazo a todo lo que fuera bolchevique. Las múltiples y diversas formas en que fue censurada la obra tanto en Europa como en los Estados Unidos, en especial con la escalada antisoviética que por tantos años se vivió, dan para escribir un voluminoso libro.

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Es muy conocido el hecho de que, en la Exposición General de Bruselas de 1958, hace casi 70 años, por primera vez fueron convocados especialistas de cine, es decir, reconocidos estudiosos e investigadores del cine —especies en vía de extinción— para que elaboraran una lista de las mejores películas del mundo y El acorazado Potemkin fue nombrada la mejor de la historia del cine y por mucho tiempo compartió ese prestigioso lugar con El ciudadano Kane**, igual de importante e innovadora, de 1941, dirigida por Orson Welles.** Eran otras épocas, cuando dichas listas las hacían los especialistas y no como ahora que la hace la prensa publicitaria de las poderosas productoras del gran cine comercial, de tal forma que desde hace años han puesto en primer lugar a cintas como El padrino.

El argumento como tal de la película está basado en los hechos reales del amotinamiento en el acorazado Potemkin en 1905; el guión relata y dramatiza los hechos que llevaron a dicho levantamiento. Filmada con una gran cantidad de enfoques, ángulos y encuadres, ya sean primeros planos, medios o en exteriores como los que hace con los cañones del acorazado, realizados de diversa forma, muy creativos y expresivos a la vez, como también los enfoques, por ejemplo, los de abajo hacia arriba, técnicamente llamados “contrapicada” y que entregan un efecto visual muy particular. Largas secuencias filmadas de todo lo sucedido para luego llevarlas a la mesa de montaje y convertirlas en secuencias de dos o tres segundos.

Con ese estilo fílmico y su énfasis en el montaje Einsenstein cambió para siempre la forma de hacer películas. Aunque se puede suponer que como todo esto sucedió hace ya un siglo y en dicho lapso el cine ha cambiado mucho, por tanto, lo correspondiente al montaje ya no se utiliza. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Siempre se ha usado hasta la fecha y quien más lo ha empleado es el cine comercial, principalmente el de acción y aventuras, en especial, en las secuencias de persecución.

Cualquier saga de vértigo y velocidad sirve para ilustrar lo planteado de la mejor manera, como Rápidos y furiosos o una más célebre que ya cumplió 50 años de existencia, la de James Bond. Así por tomar un caso, el Bond de Pierce Brosnan en GoldenEye**, en la icónica persecución del agente 007 en un tanque de guerra, destruyendo las calles de San Petersburgo. Allí se puede apreciar que todas las tomas realizadas solo duran dos o tres segundos y cambian a otra, la cual desplaza a la siguiente y así, sucesivamente, en un vertiginoso y permanente cambio de enfoques y planos, que le imprime un ritmo muy particular al relato y a la acción misma.** Las imágenes como tal cobran un mayor realce y el efecto se potencia aún más. Dicho de otra forma, se filman largas secuencias con diferentes cámaras de dicha persecución y todo planeado para que pase luego a la mesa de montaje, donde se realiza esta fragmentación y posterior compaginación.

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El variado e infinito recurso del montaje y la compaginación como proceso creador y artístico fue una de las principales revelaciones de El acorazado Potemkin. El que todo lo que se filmara fuera, básicamente, teniendo en cuenta la mesa de montaje, suponía otro concepto fílmico muy revolucionario para la época, señalando a su vez un amplio y extenso mundo de opciones y posibilidades para el cine. El famoso director Orson Welles dijo alguna vez, que él se sentía verdaderamente director de cine sólo cuando estaba en la mesa de montaje.

Uno de los momentos más culminantes del film es su muy famosa secuencia de las escalinatas de Odessa, donde sucede la mortal represión de las tropas contra la población civil y presentando el relato de una forma que no se conocía en el cine. Así la multitud, tomada en grandes planos, es personalizada en primeros planos de rostros o de otros detalles para ir configurando la masacre: los fusiles, las botas de los cosacos, la madre que lleva a su hijo muerto, los anteojos rotos con el ojo ensangrentado y la más dramática de todas, el coche con el bebé que rueda escaleras abajo. Todo ello es impactante y de granfuerza visual gracias a la nueva técnica del montaje que presentaba su director.

Además, siempre que se mencione esta película no se puede pasar por alto el trabajo y talento del cámara Eduard Tissé, con quien Eisenstein trabajó todas sus películas. Pintor y fotógrafo, la calidad de sus encuadres y enfoques, como el manejo de la luz y contraluz, son elementos de gran valor en el legado fílmico que ambos dejaron; esa particular relación que establecen a lo largo de su trabajo director y camarógrafo. Esta fue la primera y más famosa, que recuerda a otras como la de Ingmar Bergman-Sven Nyqvist, Luis Buñuel-Gabriel Figueroa y Francis Coppola-Gordon Willis.

Ahí sigue Potemkin, intacto y reluciente, a pesar de todo y del desprecio e ignorancia de los mal llamados influencers y “especialistas” de internet por el cine en blanco y negro y más si es mudo; ahí sigue enseñándoles a todos el valor de la imagen fílmica y de la creatividad infinita del montaje; ahí sigue, independiente de si todavía figura o no en los primeros puestos de las cada vez más numerosas listas que aparecen en las redes, en las que todos se copian de todos; ahí sigue influyendo y repercutiendo en el cine y en el arte fílmico como si recién acabara de salir de la mesa de montaje.

Vea la icónica escena de las escalinatas de Odessa aquí. 

Vea aquí la película completa. completa

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