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Domingo 3 de mayo de 2026
Nicolás Mejía, el tenista masculino con mejor ranking de Colombia. Créditos: Cortesía Nicolás Mejía.

“En Colombia nos hace falta formar almas competitivas”: Nicolás Mejía, la mejor raqueta masculina de Colombia

Nicolás Mejía, el tenista masculino con mejor ranking de Colombia. Créditos: Cortesía Nicolás Mejía.

CAMBIO entrevistó a Nicolás Mejía, la mejor raqueta masculina del tenis colombiano, para calibrar su alma competitiva, su visión a futuro y las luces y sombras del alto rendimiento.

Por: Juan Francisco García

El domingo pasado, Nicolás Mejía fue clave para que Colombia siga con posibilidades de jugar la Copa Davies al ganar dos de los tres puntos que cerraron el triunfo contra Marruecos, de visitantes, en Casablanca. Días antes de la gesta, CAMBIO conversó con él sobre las luces y sombras de la alta competencia, el estado actual del tenis colombiano, su historia con una raqueta entre las manos y el plan de ruta para consolidar su nombre en la mesa principal de nuestro tenis. 

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CAMBIO: ¿Cómo se hizo tenista y por quién?

Nicolás Mejía: Por familia. Como mi hermana hizo parte del equipo Colsanitas, cuando empecé a interesarme por el tenis iba a recoger bolas en sus entrenamientos. Ahí estaban también Alejo Falla, Salamanca, Cabal, Robert Farah, Giraldo, Alejo González. Los fines de semana jugaba tenis con mi papá en el Club Los Búhos. 

CAMBIO ¿Y cuándo empezó a competir en serio?

Nicolás Mejía: A mis 12 años nos fuimos a vivir a Cali y allá empecé a jugar torneos nacionales. Me fue bien, sobre todo cuando representé al Valle en juegos nacionales e interligas. Pero la etapa más profesional empezó en Estados Unidos, a esa misma edad, cuando nos fuimos a vivir con mi hermana para jugar muchos más torneos, a competir en serio. 

CAMBIO: ¿Por qué la historia de salir del país para competir se sigue repitiendo? ¿En qué está hoy la estructura del tenis en Colombia?

La verdad es que el tenis acá ha mejorado en número de torneos junior y nacionales, pero competir con regularidad sigue siendo muy difícil. En Estados Unidos hay torneos casi todos los fines de semana, federados o por plata, y eso forma un carácter muy competitivo desde temprano. En Colombia fata eso: crear “almas competitivas”; acá se normaliza premiar con medallas al que simplemente compite, mientras en los países ganadores, como Argentina, la mentalidad es de competir para ganar. 

En Colombia fata eso, crear “almas competitivas”; acá se normaliza premiar con medallas al que simplemente compite, mientras en los países ganadores, como Argentina, la mentalidad es de competir para ganar.

¿Los mejores formadores también están por fuera?

Nicolás Mejía: Acá tengo que decir que lo que hace Colsanitas es impresionante: sin ellos, no habría tenis de alto rendimiento en Colombia. Pero también es cierto que la estructura de Colsanitas no alcanza para todos, ni teniendo un director como Ricardo Sánchez. No hemos logrado aún centralizar el conocimiento de la era dorada del tenis colombiano y poder tener a Cabal, Farah, Giraldo, Falla, González, y todos los que ya no he nombrado, en el país, formando a los talentos. 

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CAMBIO: La gente se deslumbra con los Grand Slam, pero hay todo un mundo, y muy difícil, en los torneos de menor categoría en los que tenistas como usted se juegan el cupo para los torneos de renombre… 

Nicolás Mejía: Es una profesión muy estrecha en la parte de arriba: hoy estoy cerca de mi mejor ranking, alrededor del 170–175 del mundo, y llegar ahí me ha costado muchísimo, pero aun así siento que estoy lejos de lo que sueño desde niño, que es estar en el top 100 y más arriba. Cada año son muy pocos los jugadores que se meten por primera vez al top 100, cinco o seis en todo el mundo, y uno vive luchando por ser uno de esos tres o cuatro que logran dar ese salto; es como en cualquier empresa en la que anuncian que solo van a ascender a dos o tres personas entre veinte, y todos compiten por esos pocos puestos.

CAMBIO: ¿Qué hace con la duda? ¿Ha pensado en rendirse a causa de la demora de ciertos resultados y metas como entrar al top 100?

Nicolás Mejía: No, nunca. Ni cerca. Y creo que el día que yo piense eso, estaré tocando las puertas del retiro. Siento que esa idea de tirar la toalla le abre las puertas a muchas dudas en un deporte tan exigente como el tenis. Con mi coach de rendimiento trabajamos mucho en el error; en aprender a disfrutar el error como un camino inevitable para el éxito. 

CAMBIO: Este año, por primera vez, ganó un partido en un Grand Slam, en el Australian Open. ¿Cómo lo sintió?

Ganar por primera vez en un Grand Slam fue quitarme un peso de encima. Empecé el año jugando a un nivel muy alto y sentía que podía ir más lejos, porque dentro de la cancha uno nota cuando está para competir de tú a tú. En el camerino también se siente cuando el respeto de los rivales crece. Esa semana me dejó el sabor de que voy por el camino correcto y puedo hacer historia en el tenis. 

CAMBIO: ¿En qué parte de su juego está poniendo el énfasis para sostener y mejorar ese nivel?

Nicolás Mejía: En ser más ofensivo y en salir a buscar los puntos. Toda la vida he sido un jugador muy sólido, con una base muy constante y buena capacidad para defender, contraatacar y neutralizar al rival. Lo que trabajo ahora es dar pasos hacia adelante en la cancha, dejar de estar tan atrás, animarme a ser protagonista en los puntos y aceptar el error que viene con eso. El tenis moderno se juega a velocidades altísimas y los que dominan son los que imponen su juego; mi reto es neutralizar al rival desde el ataque, no solo desde la defensa.​

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CAMBIO: Desde afuera el tenis se percibe como un gran viaje en soledad que no termina, de aeropuerto en aeropuerto, de ciudad en ciudad… ¿Cuesta? ¿Lo sufre?

Llegar a los Grand Slam y las citas grandes hace que todos los viajes paguen todos los sacrificios, porque es un privilegio. No me veo en una oficina ni en un escritorio, me veo más rompiéndome el culo de lado a lado, sudándola, casi sangrando. Lo disfruto estando al otro lado del mundo jugando tres o cuatro horas y ganando. Eso me nutre mucho y la única manera de hacerlo es echándose al ruedo. 

CAMBIO: ¿Vamos a ir a la Copa Davies? 

Nicolás Mejía: Vamos a hacer todo lo posible. Mi objetivo es que el tenis, como pasa con el fútbol, haga levantar a los colombianos a las tres de la mañana para verme, que una al país, que nos llene de orgullo.

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