Iván Mejía: polémica, erudición futbolística, amores y odios. Crédito: RTVC.
Para algunos es el periodista más soberbio que ha pasado por los micrófonos en Colombia. Para otros, una 'Biblia del fútbol' que por 50 años le cantó la tabla a poderosos, técnicos y jugadores. Iván Mejía vuelve del retiro para comentar la Copa Mundial de la FIFA 2026 en RTVC. CAMBIO le picó la lengua y funcionó.
Cuando en 2018 anunció su retiro después de 50 años de oficio como periodista de televisión, radio y prensa escrita, Iván Mejía se prometió dedicarse a jugar golf y a mirar al infinito, con un whisky en una mano y un puro en la otra. “Mirar al horizonte da alzhéimer, así que lo suyo serán los crucigramas”, le pronosticó un muy buen amigo médico.
El vaticinio se cumplió y Mejía dedicó sus últimos años a jugar golf, leer y hacer crucigramas en su balcón con vista al mar en Cartagena. Y a ver fútbol y debatir en X con los más de 500.000 seguidores que tiene. Esta semana, RTVC anunció que, en dupla con ‘Tato’ Sanín, será el comentarista de la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026 para la Radio Nacional.
CAMBIO lo contactó para indagar por qué, con diez mundiales encima, cinco décadas de trabajo frenético en todas las cadenas de radio del país y a pesar de las múltiples amenazas de muerte que ha sufrido en su carrera, decidió contradecirse y volver al ruedo tras haber dicho, con su acento categórico de siempre, que nunca volvería a casarse ni a trabajar. Nos habló sobre su trabajo como minero en España, su encuentro cara a cara con la muerte, los vicios perennes del fútbol colombiano y “el antro” que es la Federación Colombiana de Fútbol. También sobre el talento dilapidado de James, la mediocridad del periodismo deportivo y su debilidad por los débiles, Delio ‘Maravilla’ Gamboa y Willington Ortíz.
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CAMBIO: Empiezo por una pregunta que quiere saber toda Colombia. ¿Qué handicap es en golf y cuál es el golpe por el que saca pecho?
Ivan Mejía: Tengo handicap 18 de blancas, 13 de amarillas y soy muy regular. Casi siempre voy por el fairwell, cortico, pero por el fairwell.
CAMBIO: Entre sus grandes virtudes se cuenta la de ser el creador de frases perennes, muchas de ellas lapidarias. Cuando se retiró, en 2018, dijo que había dos cosas que no iba a volver a hacer: trabajar y casarse de nuevo. ¿Por qué volvió?
Iván Mejía: Vuelvo a trabajar porque me dieron ganas de comentar el Mundial. En Catar vi la mayoría de los partidos y me los comentaba solo. Uno tiene que ser consecuente y si hoy, que me siento vital, lúcido y sigo viendo fútbol todos los días de la vida, ¿por qué no hacerlo? Al final, entre las ganas y la oferta de RTVC, terminé convenciéndome. Sobre lo otro, de casarme, todavía no encontrado con quién…
CAMBIO: Es conocido que en el espectro político usted está tirado a la izquierda, pero que no traga entero el Gobierno de Gustavo Petro. RTVC ha sido una de las plataformas más radicales, politizadas y propagandísticas de este Gobierno. ¿Lo consideró a la hora de firmar el contrato?
Iván Mejía: He trabajado en todas las cadenas de radio que ha habido en Colombia, absolutamente en todas. Solo me faltaba la Radio Nacional. Lo hago porque para comentar de fútbol no necesito ser de izquierda ni de derecha, sino saber de fútbol; y yo sé de fútbol. En el contrato con RTVC quedó muy claro que me pagan por hablar de fútbol y que no me voy a dejar usar para hacerle campaña a nadie.
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CAMBIO: ¿Va a seguir metiendo el dedo en la llaga de los vicios del fútbol colombiano, encarnados casi todos en Álvaro González Alzate?
Iván Mejía: Una de las cosas que me ha decepcionado, y son varias, del Gobierno del presidente Petro, ha sido la falta de identificación con el deporte y que no haya tocado temas álgidos como la continuidad de los directivos en la Federación Colombiana de Fútbol. Creí que le iban a meter muela a ese antro. Sigo pensando que Jesurum, González y la mayoría de directivos del fútbol colombiano hacen muy mal su tarea y debieran ser removidos. Sigo pensando en que se necesita una renovación urgente del estamento deportivo. Que los dirigentes de la Federación están ahí para llenarse los bolsillos a manos llenas y que el ciclo de González Alzate, Jesurrum y la mayoría de los dirigentes está vencido. Me duele que el gobierno del cambio no haya hecho absolutamente nada por controlar el fútbol.
Creí que le iban a meter muela a ese antro (la Federación Colombiana de Fútbol)
CAMBIO: ¿No cree que este Mundial, con la hostilidad y discriminación migratoria, las boletas bajo reventa libre que no pueden pagar sino los más ricos, y ese famoso y vulgar premio de La Paz Trump es una fiesta agridulce?
Iván Mejía: Será un Mundial histórico. Vamos a ver cosas que nunca habíamos pensado. La protesta del pueblo latino, la protesta de los migrantes; vamos a ver a un Estados Unidos absolutamente envuelto en la polarización. Todo lo que usted dice es cierto.
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CAMBIO: Usted ha declarado que se hizo hincha del América de Cali la primera vez que fue a un estadio con su papá en una goleada de Millonarios, por su inclinación hacia los más débiles. ¿Cómo la explica?
Iván Mejía: Imagino yo que es por leer, estudiar, por estar afectivamente con los más débiles y los que más necesitan. A pesar de que pude conseguir muchas cosas en mi vida, nunca he sido ostentoso y siempre he sido solidario con el pueblo. Quienes trabajaron conmigo saben que a pesar de la fama de malgeniado, soy noble, reconozco el trabajo y estoy del lado de la gente humilde.
CAMBIO: ¿Cómo fue eso que en España trabajó como minero?
Iván Mejía: Cuando necesitas sobrevivir haces lo que sea. El trabajo nunca envilece. En ese entonces, para poder regresarme a Colombia, necesitaba conseguir una plata y lo hice trabajando en algo muy duro. Esto lo cuento porque en la vida a mí me ha tocado trabajar y las cosas no me han llegado en canastas de plata.
El trabajo nunca envilece. (…) las cosas no me han llegado en canastas de plata.
CAMBIO: También son conocidas las múltiples amenazas de muerte que ha recibido durante los 50 años de carrera. ¿Alguna vez vio la muerte en serio de cerca?
Iván Mejía: Usted no creería lo cerca que he estado de la muerte. A esa le vi la cara; es brava, pero por seguridad no voy a entrar en detalles.
CAMBIO: Acá la gente sigue matándose por una camiseta y los hinchas seguimos bajo el yugo de directivos muy oscuros. ¿Será que en este país el fútbol es más bien un vicio, una enfermedad?
Iván Mejía: Eso es acá y en casi todo el mundo. Mire Argentina, Brasil, Inglaterra, Italia. El fútbol es el deporte más violento a nivel emocional que existe.
CAMBIO: Es claro que ya no estamos en los 80 con el narcotráfico rampante por el fútbol colombiano, pero ese cáncer sigue ahí. ¿Qué tan narcotizado es hoy en día nuestro fútbol?
Iván Mejía: En Colombia el fútbol sigue teniendo muchos bandidos…
En Colombia el fútbol sigue teniendo muchos bandidos
CAMBIO: Hablemos de fútbol. ¿Es usted un nostálgico de los que piensa que la pelota corría mejor antes o le gusta este fútbol atlético, hiperanalizado, lleno de data?
Iván Mejía: Sigo pensando que se jugó mejor fútbol antes. Aunque era más lento, era más estético y había más respeto en la cancha. Hoy el fútbol es muy físico, muy atlético, y el pressing ha cambiado su estructura. Hoy el que no piensa rápído y se desprende muy rápido de la pelota, pierde. Se ha perdido el regate, el amague, el engaño. El único jugador que todavía encara, amaga y da espectáculo se llama Lamine Yamal.
CAMBIO: ¿Como Willington?
Iván Mejía: Willington era otra cosa (risas). Recibía, amagaba, encaraba, ¡qué no hacía Willington! ¡Qué jugador, Dios mío!
CAMBIO: ¿Bilardista o Menottista?
Iván Mejía: Para mí Bilardo fue un revolucionario, así como adoré el fútbol de Menotti en muchos aspectos. No me encasilló con ninguno. En la universalidad está el secreto.
CAMBIO: ¿Cuál fue el mejor equipo que ha visto?
Iván Mejía: El Barcelona de Pep Guardiola, el del sextete. Nunca vi un equipo como ese. Messi, Xavi, Iniesta, eso era una máquina. Una locura de fútbol.
CAMBIO: Yo sé que usted valora a James Rodríguez. Pero, ¿cree que es un talento desperdiciado en cuanto a que pudo llegar mucho más lejos?
Iván Mejía: He dicho siempre que para mí el mejor jugador en la historia de la selección colombiana es James Rodríguez: nadie le dio tanto a la Selección como él. Pero James es un dilapidador de fama, de talento, de posibilidades. James nunca aprovechó sus condiciones y se creyó mucho más de lo que era. El roce con Cristiano Ronaldo lo mató, pues se creyó Cristiano pero sin hacer las cosas que hacía Cristiano, y mientras el portugués se mataba entrenando e intentado ser mejor, James no se lo tomó en serio. Es un talento incomprendido y perdido. Él y Faustino Asprilla podrían haber sido realmente grandes.
Ojalá hubieran tenido el concepto de amor propio y profesionalismo de Falcao y del ‘Pibe’ Valderrama.
Pero James es un dilapidador de fama, de talento, de posibilidades. James nunca aprovechó sus condiciones y se creyó mucho más de lo que era.
CAMBIO: ¿Quién nos define psicológicamente mejor, Falcao o ‘El Tino’? ¿Por qué seguimos quebrándonos espiritualmente en las finales?
Iván Mejía: No sé. Nunca he podido dar con la razón para que siempre nos falten 5 centavos para el peso. Si este es un pueblo luchador, tesonero, si el colombiano es un tipo aguerrido, que surge de la nada… no sé porque a la hora de cosechar no hemos logrado las victorias que hubiéramos podido tener.
CAMBIO: Néstor Lorenzo, su diagnóstico…
Iván Mejía: La primera fase antes de la Copa América en Estados Unidos fue muy buena. La campaña, la metodología táctica, lo que logró hacer… Creo que perder la final contra Argentina en Estados Unidos lo quebró. A partir de allí la selección empezó a flaquear y Lorenzo tuvo partidos que dirigió supremamente mal. La crítica más grande que tengo es que el proceso de renovación ha sido deficiente; hoy en día podemos dar el 95 por ciento de los jugadores ya que no probó caí variantes. La suerte de Lorenzo depende demasiado de la suerte de James…
CAMBIO: ¿Qué es un éxito en el próximo Mundial y qué un fracaso?
Iván Mejía: Si la Selección Colombia no juega, mínimo, seis partidos, será un fracaso.
CAMBIO: ¿Es una colombianada decir que Luis Díaz es el mejor extremo del mundo hoy por hoy?
Iván Mejía: Justo hoy pregunté por X si la gente prefería a Luis Díaz o a Vinicius Jr. Quedé abrumado porque la gente, como este servidor, sabe que hoy por hoy Luis Díaz es mejor que Vinicius. Sencillamente es sensacional.
CAMBIO: ¿Cuál es su 11 ideal histórico de la Selección Colombia?
Iván Mejía: Es complicado, pero a ver… El mejor arquero que hemos tenido es el Caimán Sánchez. Marcador derecho es Arturo Segovia. Centrales pongo Óscar López y Andrés Escobar. Marcador izquierdo a Jorge Bolaños. En la mitad no ha habido un jugador como Eduardo Retat, acompañado de Mario Agudelo. Por la derecha a Willington Ortíz, en la mitad a El Pibe y por la izquierda a ‘Maravilla’ Gamboa. Y arriba, a Faustino Asprilla o Falcao García.
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CAMBIO: ¿Ninguno de la generación dorada con Pekerman?
Iván Mejía: Es que usted no vio jugar a Óscar López, a Willington, a Mario Agudelo… Soy un viejo de 75 años que nunca se ha podido olvidar de la máquina de fútbol que era la Selección Colombia del 75… Excepto James en su mejor momento, no hay un volante como Umaña o Jaime Arboleda, Alejandro Brand o ‘Maravilla’ Gamboa.
CAMBIO: Quiero cerrar preguntándole por el periodismo. Hernán Peláez, Carlos Antonio Vélez y usted, le guste a quien le guste, siguen siendo las ‘vacas sagradas’ del periodismo deportivo. ¿Por qué no hubo renovación?
Iván Mejía: No se olvide de Javier Hernández, que está por la edad de nosotros. Pienso que lo que pasó fue que los periodistas se encasillaron en Google y no investigan ni hablan con los protagonistas. Lo de hoy es un periodismo facilista: cuando usted oye las transmisiones la mayoría repiten lo que dice Google y ChatGpt. Es un periodismo de daticos y no de investigación. A nosotros para llegar a una cabina de televisión a comentar nos tocó antes hacer reportería, cubrimiento de equipos, a ras de tierra. Los de hoy pasan de poner discos a comentar en una cabina, ¡es una vergüenza!
Los de hoy pasan de poner discos a comentar en una cabina, ¡es una vergüenza!
CAMBIO: ¿Y los futbolistas convertidos en periodistas?
Iván Mejía: Creo que hay algunos dedicados a lavarle la cara sus colegas y que trabajan con miedo, pero también que hay otros que entendieron de qué se trata ser periodistas y que aportan y comparten sus vivencias. No les echo toda el agua sucia.
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CAMBIO: ¿Oye el Pulso del Fútbol**?**
Iván Mejía: No me tomo un segundo de mi vida en oír a Londoño. Es lo peor que hay, un ignorante total, aparte de lameculos.
CAMBIO: Usted entrevistó a Pelé, a Maradona, a Messi… ¿Con quién le falta tomarse un aguardiente?
Iván Mejía: Se le olvidó Johan Cruyff, al que conocí en Barcelona. Me hace falta hablar con Pep Guardiola, pero creo que lo voy a conseguir: ya le pedí el favor a un gran amigo.