Saltar a contenido
Lunes 4 de mayo de 2026
Crédito imagen: Freepik.

Crédito imagen: Freepik.

La economía colombiana creció 2,6 por ciento en 2025: una recuperación lenta con impulso del consumo, pero con caída en la inversión

El Dane informó que la economía colombiana creció 2,6 por ciento en 2025 frente a 2024. El aumento estuvo impulsado por el consumo y los servicios, mientras la inversión, la minería y la construcción registraron retrocesos. El resultado confirma una recuperación gradual, sin señales de un crecimiento destacado.

Por: Juan David Cano

La economía colombiana creció 2,6 por ciento durante 2025 frente al año anterior, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), que presentó los resultados preliminares del Producto Interno Bruto. Este desempeño refleja una recuperación moderada impulsada principalmente por el comercio y los servicios sociales, mientras sectores como la minería y la construcción continuaron rezagados.

Solo en el cuarto trimestre del año pasado, la economía registró un crecimiento de 2,3 por ciento frente al mismo periodo de 2024. Además, frente al trimestre inmediatamente anterior, el avance fue de 0,1 por ciento en la serie ajustada por efectos estacionales, lo que confirma una expansión sostenida aunque moderada hacia el cierre del año. Sin embargo, el principal foco de preocupación estuvo en la inversión: la formación bruta de capital, que mide el gasto en maquinaria, construcción y otros activos productivos, cayó 9,3 por ciento en el cuarto trimestre.

%%imagen%%1

Los sectores que ayudaron y los que frenaron a la economía

El impulso principal provino del comercio, el transporte, el alojamiento y los servicios de comida, que crecieron 4,6 por ciento en el año y aportaron 0,9 puntos porcentuales al crecimiento total. También destacaron las actividades de administración pública, educación y salud, con un crecimiento de 4,5 por ciento y una contribución de 0,8 puntos porcentuales. Las actividades artísticas, de entretenimiento y otros servicios crecieron 9,9 por ciento, aportando 0,4 puntos porcentuales.

El desempeño de los distintos sectores mostró un panorama heterogéneo. La agricultura, la ganadería y la pesca crecieron 3,1 por ciento en el año, impulsadas por la ganadería y la acuicultura, aunque el cultivo permanente de café cayó 2,2 por ciento.

Las industrias manufactureras crecieron 1,9 por ciento, con avances en alimentos, textiles y muebles, pero retrocesos en productos metalúrgicos y madera. El suministro de electricidad, gas y agua aumentó 1,1 por ciento, mientras las actividades inmobiliarias crecieron 2,0 por ciento y las financieras 2,8 por ciento.

En contraste, la explotación de minas y canteras cayó 6,2 por ciento en 2025, afectada por la reducción en la extracción de carbón, petróleo y minerales metalíferos. La construcción también retrocedió 2,8 por ciento, con una caída en edificaciones residenciales y no residenciales que no logró ser compensada por el crecimiento de las obras civiles.

%%imagen%%2

Desde el enfoque del gasto, el crecimiento del PIB se explicó por un aumento de 4,2 por ciento en el consumo final, apenas 2,1 por ciento en la formación bruta de capital y de 1,8 por ciento en las exportaciones, mientras las importaciones crecieron 8,4 por ciento. Dentro del consumo, el gasto de los hogares aumentó 3,6 por ciento y el del gobierno general 7,1 por ciento, lo que evidencia el peso del gasto público en la dinámica económica del año.

A precios corrientes, el PIB creció 8,2 por ciento en 2025 frente a 2024. En este caso, las actividades que más contribuyeron al aumento fueron el comercio, el transporte y los servicios de comida, con un crecimiento de 10,9 por ciento, seguidos por la administración pública, educación y salud con 10,3 por ciento, y la agricultura con 13,3 por ciento.

¿Qué opinan los expertos?

En conjunto, los resultados muestran una economía que avanzó en 2025 gracias al dinamismo del consumo y los servicios, pero con debilidades en sectores clave como la minería y la construcción. Sin embargo, el dato de crecimiento generó lecturas distintas entre economistas y líderes empresariales, aunque con un punto común: la economía avanzó, pero con señales de alerta sobre la inversión.

Camilo Pérez, director de investigaciones económicas y análisis de mercados del Banco de Bogotá, advirtió a CAMBIO que “el crecimiento sorprendió a la baja, pero en todo caso mantuvo una tendencia positiva frente a 2024. En todo caso, luce menos sostenible, pues los hogares siguen marcando la dinámica de una forma desproporcionada, mientras la inversión cae”.

En una línea menos crítica, el exministro de Hacienda y de Agricultura Juan Camilo Restrepo dijo: “creo que es un crecimiento moderado pero aceptable. El consumo privado es lo más destacable”.

%%imagen%%3

Por su parte, Luis Fernando Mejía, director de Lumen Economic Intelligence, puso el foco en el contraste entre expectativas y resultados y en la debilidad de la inversión. “El crecimiento económico de Colombia sorprendió a la baja: frente a una expectativa de expansión de 2,8 por ciento en el cuarto trimestre y en el año completo, el resultado observado fue de 2,3 por ciento en el último trimestre y 2,6 por ciento en el total de 2025. Pero lo más preocupante es el comportamiento de la inversión, que cayó y se ubicó en su nivel más bajo como porcentaje del PIB en dos décadas”.

Finalmente, desde el sector comercio, el presidente de Fenalco, Jaime Alberto Cabal, fue más duro con el resultado. “Muy mala noticia el dato de PIB que el Dane acaba de divulgar. El crecimiento de la economía en el cuarto trimestre fue un mediocre 2,3 por ciento y para el año completo la variación fue de 2,6 por ciento, un dato inferior al esperado por los analistas”. Cabal insistió en que el retroceso de la inversión, evidenciado en la caída de 9,3 por ciento en la formación bruta de capital del cuarto trimestre, refleja un ambiente poco favorable para los negocios.

Finalización del artículo