Emmanuel Roman, CEO de PIMCO, gestora global especializada en renta fija. Crédito foto: PIMCO
¿Qué es PIMCO, la importante empresa que compró TES por 23 billones de pesos en Colombia en una operación fuera de lo común?
La gestora estadounidense PIMCO fue el único comprador de una colocación directa de deuda pública por 23 billones de pesos, pactada a una tasa del 13,15 por ciento. La operación, defendida por el Gobierno como una decisión técnica, abrió cuestionamientos sobre transparencia, costo fiscal y urgencias de liquidez.
Por: Juan David Cano
El anuncio del Ministerio de Hacienda sobre la colocación de Títulos de Tesorería (TES) por 23 billones de pesos abrió un nuevo frente de discusión sobre la forma en que el Gobierno está financiando sus necesidades de caja. Aunque la emisión de deuda pública es un mecanismo habitual para cubrir vencimientos y déficits temporales, la operación realizada el pasado viernes 19 de diciembre se apartó del procedimiento tradicional del mercado local.
En condiciones normales, los TES se colocan mediante subastas públicas administradas por el Banco de la República, en las que participan múltiples inversionistas y se define una tasa de corte a partir de la competencia entre ofertas. Sin embargo, en este caso la totalidad de los títulos fue adjudicada de manera directa a un solo comprador, sin subasta abierta y sin divulgación previa del monto ni de la fecha exacta de la transacción.
%%recuadro%%1
¿Qué es PIMCO, la empresa que compró los TES?
Inicialmente, el Gobierno no reveló la identidad del inversionista y se limitó a señalar que se trataba de uno de los actores más grandes del mercado internacional. Sin embargo, este 23 de diciembre el propio Ministerio de Hacienda confirmó que el comprador fue PIMCO, una de las mayores gestoras de inversión del mundo.
PIMCO, sigla de Pacific Investment Management Company, es una firma estadounidense fundada en 1971 y especializada, desde sus orígenes, en la gestión activa de renta fija. Tiene su sede principal en Newport Beach, California, y hace parte del grupo alemán Allianz, uno de los conglomerados financieros más grandes de Europa. Desde 2016, su director ejecutivo es Emmanuel Roman y a lo largo de más de cinco décadas, la firma ha construido una posición dominante en los mercados globales de bonos soberanos y corporativos.
%%imagen%%1
La gestora administra billones de dólares en activos para clientes institucionales y privados, entre ellos fondos de pensiones, aseguradoras, bancos centrales, fondos soberanos y grandes inversionistas. Su modelo de inversión se basa en el análisis macroeconómico de variables como inflación, política monetaria, crecimiento económico y riesgo fiscal, con el objetivo de identificar oportunidades en distintos países, monedas y plazos.
En ese marco, la compra de deuda pública de economías emergentes no es una práctica ajena a su estrategia. PIMCO ha participado históricamente en emisiones soberanas cuando considera que las tasas ofrecidas compensan los riesgos asociados al país emisor. Sin embargo, lo que resulta poco común en el caso colombiano es la concentración de una operación de gran tamaño en un solo inversionista y mediante un mecanismo distinto al habitual.
De acuerdo con la información conocida hasta ahora, la colocación se pactó a una tasa cercana al 13,15 por ciento, un nivel que ha llamado la atención por su comparación con otros países de la región. Mientras Colombia aceptó financiarse por encima de ese umbral, otros países han hecho colocaciones de deuda por debajo del 8 por ciento.
%%imagen%%2
El Ministerio de Hacienda ha defendido la operación señalando que, dada la magnitud del monto, una subasta pública habría elevado el costo total del endeudamiento. Según la explicación oficial, el mercado se habría anticipado al flujo y exigido primas adicionales, mientras que la colocación directa permitió cerrar una transacción en condiciones consideradas más eficientes frente a otras cotizaciones exploradas para montos equivalentes.
A pesar de esa justificación, persisten preguntas entre analistas y participantes del sistema financiero sobre la ausencia de información pública previa, el uso de un mecanismo excepcional y la falta de divulgación detallada de los términos financieros de la operación. También se ha señalado que, por ley y por práctica histórica, las emisiones de TES se han caracterizado por su transparencia y estandarización, elementos que en este caso no estuvieron presentes.
“Nos cotizaron 70 puntos básicos de extra costo por un flujo equivalente a 1 billón de dólares. Hacerlo por subasta hubiera sido más costoso porque el mercado se hubiera movido en anticipación al flujo, tomando como punto de comparación las últimas operaciones de manejo de deuda”, dijo el Ministerio de Hacienda.
%%recuadro%%2
La participación de PIMCO, por su tamaño y trayectoria, explica la capacidad de absorber una colocación de esta magnitud. Sin embargo, la discusión en el mercado se ha concentrado menos en la firma compradora y más en el contexto fiscal en el que se realizó la operación, el costo financiero asumido por el Estado y las implicaciones que tendrá este endeudamiento en los próximos años.