Gabriel Santos, presidente de Colombia Fintech. Crédito imagen: Colombia Fintech.
“El próximo gobierno tendrá que enfrentar sí o sí una regulación de criptoactivos”: Gabriel Santos, presidente de Colombia Fintech
En conversación con CAMBIO, el directivo del gremio que representa a los actores financieros en el ecosistema digital resaltó el avance de la industria en el último año, y cuestionó la falta de voluntad política para avanzar en algunos temas regulatorios. ¿Qué viene en 2026 para las 'fintech'?
Colombia viene avanzando en los servicios financieros digitales, los pagos inmediatos, e incluso, la adopción de criptomonedas. Aunque las fintechs han ganado mucho terreno en el país, la falta de regulación y el lento avance en algunos aspectos han limitado un mayor auge de las finanzas digitales.
Aunque en el último año entró en vigencia el sistema de pagos inmediatos Bre-B y el país afianzó nuevos servicios y actores del mercado, la regulación aún tiene varios retos, que dependerán tanto del Gobierno saliente de Gustavo Petro como de quien llegue a la Casa de Nariño el próximo 7 de agosto.
CAMBIO conversó con Gabriel Santos, presidente de Colombia Fintech, la asociación que agrupa a más de 365 empresas del ecosistema de innovación financiera del país. Santos habló sobre cómo percibe al sector actualmente, los retos que vienen para 2026 y el papel del Gobierno en el avance de este tipo de servicios financieros.
CAMBIO: El 2025 fue un año marcado por la entrada de Bre-B, la discusión sobre la tasa de usura y el crecimiento de varios negocios fintech**. ¿Qué balance hace de la industria?**
Gabriel Santos: El 2025 fue un año muy positivo para la industria; pasaron cosas muy bonitas. La entrada en operación de Bre-B es la primera vez en mucho tiempo que el Estado colombiano piensa una forma distinta la infraestructura financiera. Significó poner esa primera piedra en el camino y es importante para cambiar la forma en la que pensamos las finanzas, la forma en la que el Gobierno las regula y la forma en que la gente se relaciona con ellas.
Fue un año también muy importante desde el punto de vista regulación. El Gobierno tomó decisiones muy agresivas y positivas, como, por ejemplo, echar para atrás las retenciones a los pagos digitales.
Además, se otorgaron dos licencias de constitución a dos megaempresas que van a transformar la competencia, Plata y Revolut. Vimos un aumento disparado de los colombianos depositando su dinero en neobancos, multiplicado por 10 en solo un año, y la entrada también de nuevos modelos de negocios como los pagos transfronterizos o la modificación de cómo los colombianos se relacionan con las remesas.
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CAMBIO: Después de un año tan favorable, ¿qué se puede esperar para 2026?
G.S.: 2026 siempre es un año atípico porque es un año electoral. Es un año donde uno sabe cómo entra, pero desafortunadamente no cómo sale. Este Gobierno tiene que sacar cuatro cosas que están en sus manos para transformar el final las finanzas y, además, son asuntos relativamente sencillos.
El primero es el pago de impuestos por las fintechs**.** Hay cero dolientes, cero personas en contra. Es voluntad política. Lo segundo es empezar con el sistema del 4x1.000, ya de una vez por todas eliminar el 4x1.000 como un escenario de concentración de activos financieros, el 98 por ciento de la industria financiera está lista para entrar en operación,
Otro tema era la promulgación del decreto de las retenciones, fue una promesa del año 2025, y que en 2026 debía verse materializado en un decreto. Ya está el borrador. Y, por último, está el esquema de finanzas abiertas. Estamos hablando de un proyecto de decreto desde diciembre de 2024, pero aún no está.
CAMBIO: Se está acabando el Gobierno del presidente Petro. ¿Hubo avance significativo para el sector por iniciativa del Gobierno?
G.S.: Yo diría que desde el discurso sí. Les pongo 5.0. Del presidente para abajo todos hablaron de cripto, de competencia, de finanzas abiertas, de pagos, de todo. Si no hubiera sido por la eliminación de las retenciones, que me parece una de las decisiones más valientes de este Gobierno, habría sido un 2,0, pero por eso lo califico con un 3,5.
CAMBIO: ¿Y qué le corresponde al nuevo gobierno?
G.S.: Si nos ponemos a pensar en lo que serán los próximos cuatro años, un tema que también debe ser parte de la discusión es repensar el esquema de la tasa de usura, y será tarea del nuevo gobierno, es fundamental para mejorar el acceso a productos de crédito.
También reducir el uso del efectivo en Colombia, hay muchos ejemplos como prohibir transacciones por encima de cierto monto, hacer esquemas de reportería en transacciones en efectivo, eliminar billetes de alta denominación, son propuestas muy agresivas, pero que van a terminar por generar cambios.
El próximo gobierno va a tener que enfrentar una regulación de criptoactivos sí o sí. Ya hoy día estamos al año en transacciones de activos digitales por 32 billones de dólares en activos, sin una regulación clara que proteja a los usuarios.
Modernizar la forma en la que los colombianos pagan de manera transfronteriza va a ser también otra necesidad del próximo gobierno y generar escenarios de competencia, como eliminar regulación que no permita el libre movimiento de los jugadores, facilitar las licencias modulares va a ser urgente y yo creo que con eso vamos a empezar a trabajar en el proyecto.
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CAMBIO: ¿Por qué es importante reducir el uso del efectivo?
G.S.: El uso del efectivo genera una gran cantidad de problemas. El primero es que no hay forma más fácil en que se cometan delitos que con el efectivo, bien sea financiación del terrorismo, corrupción o lavado de activos, No deja ningún tipo de rastro y sí es un incentivo a la legalidad.
El segundo, el efectivo genera informalidad financiera. En Colombia las personas que ganan menos de dos salarios mínimos son quienes más usan el efectivo, y son quienes estamos condenando a no tener datos trazables, a no tener historial crediticio ni historial de hábitos de consumo, lo que los imposibilita en acceso al crédito. Si lo miramos, gana el Estado, ganan los usuarios y gana el ecosistema financiero.
CAMBIO: ¿Por qué Colombia no ha avanzado aún en su regulación de criptoactivos?
G. S.: No se ha dado porque Colombia está repitiendo el caso Uber con criptomonedas. Decidimos como Estado no hacer nada y hoy tenemos más de 300.000 personas cuyos ingresos dependen de Uber con unas regulaciones muy grises, lo que genera choques con los clientes.
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Para el Estado colombiano es más fácil no hacer nada. Sin embargo, esto requiere repensar la forma en la que se mueve el dinero, en la que las personas pueden ser soberanas de su dinero y eso implica unos pensamientos no tan ortodoxos. ¿Por qué tenemos que hacerlo? Porque en la medida que haya más crecimiento de cripto, tenemos que tener primero un relacionamiento transparente entre la industria cripto y el sector financiero donde se gestionen bien los riesgos, no lo que tenemos hoy, donde decimos que no pasa, pero puede pasar por otros mecanismos que ponen riesgo a los usuarios y al sector cripto.
CAMBIO: ¿Qué medidas cree que debe impulsar el Estado?
G.S.: El Estado tiene que tener herramientas para depurar el ecosistema de cripto y sacar a los malos jugadores. Se necesita contar con un manejo de información transparentes entre la industria cripto legítima y el Estado colombiano, las entidades, la Fiscalía, la Policía y todos los actores que lo requieran para proteger a la industria es importantísimo, cosa que hoy se hace de manera voluntaria por las empresas grandes, pero genera unos riesgos.
El usuario no tiene acceso a información transparente, no tiene acceso a datos transparentes porque no tiene acceso a esa regulación transparente. Entonces, estamos poniendo al usuario las condiciones donde se relaciona con empresas piratas, con empresas que dicen ser cripto que no lo son y termina por ser el peor de los mundos.