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Lunes 4 de mayo de 2026
Jaime Liévano Camargo, fundador y presidente saliente de Aliar- La Fazenda y Mario Andrés Restrepo, nuevo presidente. Crédito Imagen: Cortesía.

Jaime Liévano Camargo, fundador y presidente saliente de Aliar- La Fazenda y Mario Andrés Restrepo, nuevo presidente. Crédito Imagen: Cortesía.

Luego de tres décadas, Aliar-La Fazenda anuncia un relevo en su dirección

El presidente y fundador de la empresa, conocida por integrar toda la cadena productiva para la producción pecuaria del cerdo, se retirará de la compañía y dará paso a Mario Andrés Restrepo como su sucesor. ¿Cuál es la historia detrás de este particular negocio?

Por: Laura Lucía Becerra Elejalde

Colombia es un país agropecuario. El campo genera cerca de 3,6 millones de empleos y la vocación agrícola de cada región y departamento ha permitido que el país desarrolle diferentes actividades agrícolas. Por la naturaleza del sector son pocos los negocios agroindustriales que han trascendido a lo largo de los años, y menos los que integran toda una cadena productiva.

Pero este no es el caso de Agropecuaria Aliar S.A., conocida por su marca La Fazenda, una empresa colombiana que nació en 2007 gracias a la visión del empresario Jaime Liévano, quien hoy se retira de la dirección del negocio luego de tres décadas de trabajo.

El negocio y la historia de Agropecuaria Aliar- La Fazenda es particular. Liévano, un economista uniandino, nacido en Bucaramanga, tenía la visión de transformar la agroindustria. Su experiencia laboral inició en el sector financiero y luego trabajó en Avidesa, la empresa detrás de la marca Mac Pollo, una compañía que hoy lidera el sector avícola del país y de cuyo crecimiento fue parte Liévano.

En 2003 Liévano empezó un negocio en paralelo a su trabajo. Comenzó a investigar sobre los usos de suelo y a buscar tierras en el Meta. A los cuatro años nació un modelo productivo sostenible que se ha convertido en ejemplo de negocio no solo para Colombia, sino para América Latina.

Aunque su experiencia estaba en el sector avícola, se enfocó en otra línea pecuaria: los cerdos. Sumó a otros empresarios a su búsqueda e ideó un programa que involucra la totalidad de la cadena alimentaria del cerdo desde la adecuación de suelos, manejo de cultivos de maíz y soya, planta de semillas, planta de almacenamiento, secamiento y concentrados, producción de cerdos, plantas de sacrificio, desposte y embutidos, logística de transporte y comercialización. Toda la cadena.

“La gracia de este proyecto reside en haberle podido dar marcha contra todo pronóstico, ya que se trataba de apostarle a la conversión de un suelo hasta entonces infértil en tierra productiva”, reconoce Liévano.

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La empresa salió adelante de la mano de un grupo de socios que le compraron la idea de convertir las tierras del llano en un centro de operación agroindustrial en el que se integran de manera vertical los procesos agrícolas y pecuarios. Así también nació una marca muy conocida hoy por los colombianos: La Fazenda.

Pero su objetivo iba más allá de hacer un negocio productivo y lucrativo. Quería que fuera sostenible en el tiempo. El sueño de Liévano también estaba en impulsar y promover el desarrollo, el cambio social, ambiental y productivo, y, gracias a esto, mejorar la calidad de vida de la gente.

Hoy su empresa tiene 3.500 empleados que trabajan junto a los miembros de las comunidades vecinas de la altillanura colombiana. Han integrado más de 50.000 hectáreas para la siembra de cultivos de maíz y soya, que se incorporan en la producción de cerdos y bovinos. 
Una vez los cerdos alcanzan la maduración requerida, se pone en marcha todo el proceso necesario para la producción de derivados cárnicos, que hoy se venden no solo a nivel nacional, sino que también se exportan bajo la marca La Fazenda.

Este es un modelo de desarrollo del agro planteado a más de 100 años, trazado para que se vuelva sistemático, y que se reproduzca. Por eso, tras esta etapa de siembra, refinamiento de los procesos y producción, decidimos dar paso a una etapa de consolidación y, tras un riguroso proceso de selección, designamos a Mario Andrés Restrepo Rengifo para que continúe con el desarrollo de la misión y la proyección de la empresa a largo plazo”, anunció Liévano esta semana. Si bien el empresario se retira de su rol como presidente ejecutivo de la empresa, seguirá vinculado como consultor.

La junta directiva de Aliar aprobó la designación del nuevo presidente de la organización y esta semana se anunció oficialmente el cambio de mando en la emblemática empresa. Mario Andrés Restrepo es un ingeniero vallecaucano. Estudió administración de empresas e Ingeniería Industrial de la Universidad ICESI y según dijo la empresa, asume la presidencia de la organización tras una fructífera trayectoria en diversos campos de empresas de la industria azucarera, así como en las juntas directivas de los gremios del sector.

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Lo importante para Aliar era encontrar una persona que conociera de cerca los desafíos que conlleva la siembra, cosecha, producción y comercialización de los productos del campo en general.

“Nutrir el mañana bajo una nueva visión del campo es nuestro propósito y no se limita al acto de producir y ofrecer alimentos per se, lo que por sí solo ya es determinante para el desarrollo de la humanidad. Se trata de democratizar el acceso a la proteína y seguir aportando a la nutrición y el desarrollo integral de niños, jóvenes y adultos que hoy forjan un futuro esperanzador para Colombia”, expresó el presidente entrante de la organización.

Este relevo en el liderazgo de Aliar- La Fazenda marca una nueva etapa para el grupo agroindustrial, un momento de cambio para seguir persiguiendo a futuro el sueño que hace un par de décadas se planteó Jaime Liévano Camargo y que hoy ha dado frutos como un modelo que es ejemplo productivo y sostenible para Colombia y la región.

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