Saltar a contenido
Lunes 4 de mayo de 2026
Alex Saab acusado en Estados Unidos

Crédito: Colprensa

Alex Saab: del empresariado barranquillero al círculo más cercano del poder en Venezuela

Alex Saab se convirtió en una figura clave del chavismo tras tejer una red de negocios ligada al Estado venezolano. Su nombre ha estado asociado a esquemas de corrupción, lavado de dinero y manejo de recursos clave del régimen de Nicolás Maduro, capturado el pasado 3 de enero. Esta es la historia de su ascenso, su vínculo con Colombia y su caída.

Por: Redacción Cambio

Durante años, Alex Saab operó lejos del foco público. Sin trayectoria política conocida ni protagonismo mediático, pasó de ser un empresario de bajo perfil en Barranquilla a convertirse en una de las piezas más sensibles del engranaje económico del chavismo. Su cercanía con Nicolás Maduro, detenido desde el 3 de enero, explica por qué distintas autoridades internacionales lo han descrito como algo más que un contratista: un intermediario clave del poder.

¿Sabía que puede leer hasta 10 artículos de CAMBIO sin costo? Regístrese aquí

Un empresario colombiano que cruzó la frontera

Saab nació en Barranquilla en 1971 y desarrolló sus primeros negocios en Colombia, principalmente en el sector textil y de comercio. Tras enfrentar dificultades financieras, su nombre empezó a aparecer vinculado a operaciones comerciales con Venezuela en los años en que ese país mantenía un rígido control cambiario. Ese sistema –basado en divisas preferenciales otorgadas por el Estado– abrió la puerta a negocios altamente rentables para quienes lograban acceso político.

%%imagen%%1

De acuerdo con investigaciones estadounidenses, Saab habría utilizado estructuras empresariales para simular exportaciones y obtener dólares subsidiados, una práctica que luego sería señalada como parte de un esquema fraudulento. Con el tiempo, su actividad dejó de limitarse al comercio y se expandió hacia contratos estatales de alto nivel.

El salto al corazón del chavismo

El vínculo de Saab con el poder en Caracas se consolidó a partir de la década pasada, cuando empezó a participar en contratos públicos relacionados con vivienda y, más adelante, con el programa de alimentos subsidiados conocido como CLAP. Desde entonces, su rol fue creciendo hasta convertirse en un operador indispensable para el gobierno venezolano, especialmente en contextos de sanciones internacionales.

Washington lo acusó de encabezar una red que movió cientos de millones de dólares mediante sobornos y lavado de activos, recursos que –según las autoridades– terminaron beneficiando al círculo de Maduro. Por esa razón, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo sancionó y el Departamento de Justicia lo imputó por conspiración para lavar dinero.

%%imagen%%2

Saab siempre ha negado esas acusaciones y ha sostenido que su actividad se enmarcaba en misiones comerciales y humanitarias autorizadas por el Estado venezolano.

Su captura, extradición y retorno

En junio de 2020, Saab fue detenido en Cabo Verde cuando su avión hizo una escala técnica en un vuelo entre Venezuela e Irán. Estados Unidos solicitó su extradición, que se concretó en 2021. Durante el proceso, su defensa alegó inmunidad diplomática, argumento que no prosperó ante los tribunales estadounidenses.

El giro llegó en diciembre de 2023, cuando Saab regresó a Caracas tras un intercambio de prisioneros entre Washington y el gobierno venezolano. Poco después, Maduro lo integró formalmente a su gabinete, primero en un organismo de inversiones estratégicas y luego como ministro de Industria y Producción Nacional. Su presencia junto al mandatario en actos oficiales fue constante hasta los recientes cambios políticos.

%%imagen%%3

Su compleja relación con Colombia y otros países

Aunque Saab nació en Colombia y mantuvo negocios y bienes en el país, su relación con las autoridades colombianas ha sido compleja. En 2020, la Fiscalía incautó propiedades y empresas que, según el ente acusador, habrían sido utilizadas para lavar activos. Esas investigaciones reforzaron la narrativa internacional que lo presenta como un operador financiero del chavismo.

Sobre este punto, el periodista investigativo Gerardo Reyes explicó en entrevista con La FM que Saab fue investigado en varios países, incluido Colombia, aunque muchos de esos procesos no llegaron a una condena definitiva. Reyes también señaló que Saab sostuvo contactos con agencias estadounidenses y que incluso entregó información sensible antes de desistir de colaborar. “Nunca se le pudieron formular cargos definitivos”, afirmó.

%%imagen%%4

¿Por qué lo llaman el testaferro de Maduro?

La acusación de “testaferro” se basa en el rol que, según Estados Unidos, cumplió Saab como administrador y canalizador de recursos del régimen venezolano en el exterior. Para Washington, no se trató solo de un empresario cercano al poder, sino de un engranaje financiero que permitió sortear sanciones, mover dinero y asegurar el funcionamiento de programas estratégicos del chavismo.

Ese señalamiento explica por qué su salida reciente del gabinete, decidida por Delcy Rodríguez, fue leída como un mensaje político en medio del nuevo escenario tras la captura de Maduro y el reacomodo del poder en Caracas. 

Hoy, el futuro de Alex Saab está envuelto en incertidumbre. Para sus defensores, es un empresario perseguido; para sus detractores, el símbolo de cómo el dinero y el poder se entrelazaron durante años en el corazón del régimen venezolano.

Finalización del artículo

Artículo de libre acceso