'¡Qué Voltaje!', ¿por qué el sistema de energía de Colombia está echando chispas?
Entre los desajustes que carga el sistema desde tiempo atrás, está el déficit en las redes de transmisión, claves para llevar la energía a las regiones que la necesitan. Las redes hoy están sobrecargadas y por eso la costa Caribe no ha podido recibir la energía que necesita para suplir su demanda. A Bogotá le puede pasar lo mismo. El segundo episodio de '¡Qué Voltaje!' explica los detalles.
Por: María Jimena Duzán
¿Usted sabe lo que paga cuando le llega una factura de energía a su casa? ¿Sabe, acaso, por qué paga unas tarifas cada vez más altas mientras que el servicio de energía es más deficiente? ¿Usted es de los que cree que porque llegaron de nuevo las lluvias y los embalses están empezando a subir, los racionamientos en la costa Caribe y en Bogotá van a desaparecer y el sistema de energía va a volver a funcionar con normalidad?
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Si quiere responder esas preguntas, tiene que ver ¡Qué Voltaje!, una serie que explica por qué el riesgo de que Colombia sufra un apagón es una amenaza real y no una invención fabricada con fines políticos. En este segundo capítulo les vamos a contar cómo este sistema de energía que nos protegió durante 32 años de nuevos apagones se fue desgastando no solo por el embate del cambio climático, sino por las malas decisiones que se tomaron en el pasado. Hoy ese desequilibrio se está reflejando en el incremento de las tarifas de energía que pagamos los usuarios, que somos los financiadores del sistema.
Entre los desajustes que carga el sistema desde tiempo atrás, está el déficit en las redes de transmisión, claves para llevar la energía a las regiones que la necesitan. Las redes hoy están sobrecargadas y por eso la costa Caribe no ha podido recibir la energía que necesita para suplir su demanda. Ese desajuste, según los expertos, tiene a esa región padeciendo un racionamiento desde septiembre del año pasado, hecho que ha incidido en el incremento de las tarifas de energía.
A Bogotá le puede pasar lo mismo si no se leen bien las alarmas. La demanda de la capital ha crecido exponencialmente en los últimos años, mientras la oferta de energía es cada vez más estrecha y el sistema no está pudiendo enviar energía a la capital desde otras regiones porque no hay torres de transmisión suficientes.
La escasez de oferta de energía que se está empezando a sentir en Bogotá, la siente el sistema en todo el país. Por decisiones hechas en el pasado no hay nuevos proyectos de hidroeléctricas planeadas para el mediano plazo y aunque el gobierno Duque y Petro les abrieron la puerta a los inversionistas para que inviertan en energía eólicas y solares, todavía estamos lejos de cantar victoria.
Puede que vuelvan las lluvias como ya lo han hecho, pero eso no va a solucionar los problemas estructurales que ya carga el sistema. Las tarifas de energía tampoco van a bajar porque los embalses se están llenando.
En la costa las altas tarifas de energía se han incrementado por la corrupción. Los usuarios están pagando muy caro los malos manejos de distribuidoras de energía como Air-e, una empresa de propiedad de Alberto Ríos que está intervenida y sobre la que pesan señalamientos de corrupción y sobrecostos en las tarifas.
Esta serie explica con plastilina los desafíos que tiene el sistema de energía para que los que pagan las cuentas, no coman cuento.