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Lunes 4 de mayo de 2026
Hace cuarenta años una avalancha, producto de la erupción del volcán Nevado del Ruiz, arrasó con Armero. · Foto: Colprensa/Prensa/Redes sociales

Hace cuarenta años una avalancha, producto de la erupción del volcán Nevado del Ruiz, arrasó con Armero.

Foto: Colprensa/Prensa/Redes sociales

¿Por qué la erupción del Nevado del Ruiz que arrasó con Armero fue tan letal? ¿Podría volver a pasar?

El 13 de noviembre de 1985 el volcán Nevado del Ruiz hizo una erupción que dejó cerca de 25.000 víctimas, la mayoría de ellas en el municipio de Armero, Tolima. Como parte de la conmemoración de los 40 años de la tragedia, CAMBIO les cuenta lo que ocurrió ese día.

Por: Santiago Luque Pérez

El 6 y 7 de noviembre de 1985 Colombia y el mundo se estremecieron ante la toma del Palacio de Justicia por parte de la guerrilla del M-19 y la posterior retoma violenta del Ejército. Cuando parecía que nada peor podía ocurrir, una semana después, en la noche del 13 de noviembre, el volcán Nevado del Ruiz hizo erupción y acabó con la vida de cerca de 25.000 personas.

Desde hacía varios meses el volcán había mostrados signos de alarma. Sin embargo, contrario a lo que sucede hoy, el monitoreo no tenía la misma tecnología y los lahares o flujos de lodo volcánico, más conocidos como avalanchas, que se produjeron tras su erupción, arrasaron con todo a su paso, incluida la cabecera de Armero, uno de los municipios más prósperos del Tolima para la época.

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En la actualidad, el Nevado del Ruiz es uno de los volcanes más monitoreados del país y su estado de alerta es amarillo, lo que indica que tiene cambios en su comportamiento. Ahora estamos más y mejor preparados para una nueva erupción, pero no se puede bajar la guardia en prevención, sobre todo para que los habitantes que están en las zonas de amenaza cuenten con la información de evacuación necesaria.

¿Por qué hubo tantas víctimas tras la erupción del Nevado del Ruiz?

Cerca de las 9:10 de la noche del 13 de noviembre de 1985, el cráter Arenas del Nevado del Ruiz hizo erupción. Leonel Ortiz Porras lleva 57 años viviendo junto al volcán y recuerda el sonido que emitió el Ruiz esa noche. “Sonó como cuando a la pitadora le quitan la válvula y al momento vibraba el terreno de la misma fuerza que estaba haciendo el volcán”, recuerda Ortiz.

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Una de las historias que se cuenta de Armero es que la única persona que vio la erupción fue uno de los soldados que hacía guardia en el cerro Gualí, en donde está un batallón del Ejército. Los demás sobrevivientes, al igual que Leonel Ortiz, solo oyeron y sintieron las consecuencias de la erupción.

Por ejemplo, José Humberto Caicedo, quien estaba cerca del río Claro, dice: “Escuché un zumbido que no se podía descifrar, usted miraba el firmamento y era de color amarillo. Cuando se fue yendo es porque ya bajaba”. Hasta el otro día un trabajador le dijo que una avalancha había arrasado con las poblaciones de Río Claro y la Primavera.

Aunque de la erupción del Nevado del Ruiz se mencione principalmente a Armero, porque para la fecha, según datos de la Gobernación del Tolima, su población era de 29.000 personas y la erupción del Ruiz acabó con la vida de cerca de 23.000, otras poblaciones que estaban en zona de amenaza alta también se vieron afectadas.

John Makario Londoño, coordinador del Grupo de Trabajo de Investigación en Geoamenazas del Servicio Geológico Colombiano, en entrevista con CAMBIO, recordó que en el departamento de Caldas también se produjeron víctimas por la erupción del Nevado del Ruiz. “Al lado occidental del Nevado, hacia el sector de Chinchiná, también ocurrió una tragedia, más de 3.000 personas perecieron esa noche”, dijo el experto.

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Uno de los sobrevivientes de esta avalancha es William Suárez Aristizábal, quien lleva toda su vida en esa zona y recuerda que a las cuatro de la tarde sonó como una explosión y sobre las diez de la noche escuchó bajar la avalancha. Cuando llegó a la casa, encontró a su esposa, su suegro y una cuñada con el agua hasta la cintura. Evacuaron hacia una zona más alta con la hija, que estaba a seis días de cumplir un año.

Sin embargo, recuerda que la avalancha pasó por detrás de la iglesia: “Ahí pa’ bajo se llevó a los Duque, los Grisales, los Vargas y una gente de Pácora. De esa gente nunca se supo dónde quedó”.

La tormenta perfecta: ¿qué ocurrió el 13 de noviembre de 1985 en el Nevado del Ruiz?

De acuerdo con Julián Ceballos, vulcanólogo del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Manizales del Servicio Geológico Colombiano, la erupción del cráter Arenas del Nevado del Ruiz de hace 40 años produjo una columna eruptiva que alcanzó los 18 kilómetros de altura.

“Salieron materiales piroclásticos y corrientes de densidad que ocasionaron la fusión de la nieve, lo que generó grandes cantidades de agua que se distribuyeron por los ríos que nacen en el volcán”, añadió el experto.

Esta situación generó los flujos de lodo volcánico, conocidos de manera técnica como lahares y de manera popular como avalancha. Según dijo Ceballos, bajaron con velocidades de entre 40 y 50 kilómetros por hora. Estos tuvieron diferentes afectaciones en las zonas aledañas al volcán, por ejemplo, en el Tolima el río Gualí afectó a poblaciones menores en Mariquita y sin mucha afectación en Honda. El material que descendió por esta zona fue descargado en el río Magdalena.

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El experto también indicó que hacia el occidente de la estructura volcánica, en el departamento de Caldas, los lahares descendieron por las quebradas Nereidas y Molinos, que llegaron al río Claro, en zona rural de Villamaría y bajaron hasta el río Chinchiná para finalizar en el río Cauca.

“Para nosotros el señor Ruiz era uno de los nevados, ni siquiera volcanes, de los nevados del país y aparecían en los mapas que teníamos qué hacer. No había posibilidad de riesgo, lejos de saber erupciones, lejos de saber el riesgo que corría, lejos de saber que ya había presentado erupciones y había arrasado todo”, Diana Lorena Jiménez.

Además, Ceballos explicó que los pulsos de flujos de lodo volcánico que descendieron por los ríos de Lagunilla y Azufrado fueron los que llegaron pasadas las once de la noche a Armero y arrasaron con la población.

Diana Lorena Jiménez, quien sobrevivió a lo ocurrido en Armero, cuenta que, de sus 28 compañeras de curso, solo sabe de cuatro que siguen con vida. Una de sus mejores amigas era Omayra Sánchez, quien se convirtió en un símbolo de la tragedia, pero que ella dice que no lo ve así, sino como un ser querido que partió.

Gracias a las casualidades de la vida, sus papás y su hermano salieron con vida. “Él nos contó que ellos alcanzaron a dar la vuelta y llegaron hasta la esquina cuando él sintió que algo los arrasó. Él lo único que hacía era tratar de apretar duro la mano de una de las niñas que llevaba y trató hasta que se le soltó… él decía que era como si estuviera en el mar, se hundía, salía, se hundía, salía. Hasta que lo rescataron en helicóptero”, cuenta de lo que vivió su papá.

De acuerdo con Lina Marcela Castaño, quien es coordinadora del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Manizales (OVSMA), la erupción presentada esa noche en una escala de cero a ocho fue de entre tres y cuatro.

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¿Puede volver a ocurrir una tragedia similar?

El volcán Nevado del Ruiz sigue estando catalogado como uno de los más activos del país y, por ello, también es uno de los más monitoreados. En la actualidad, está en alerta amarilla, lo que indica que es un volcán activo con cambios en el comportamiento del nivel base de los parámetros monitoreados y otras manifestaciones.

Después de la avalancha, la vereda Río Claro del municipio de Villamaría quedó prácticamente despoblada. Los habitantes recuerdan que solo una persona se negó a salir y continuó viviendo. Sin embargo, con el pasar de los días algunos han regresado y nuevos habitantes han llegado.

“La mayor parte de gente la trasladaron, prácticamente todo lo que hay es nuevo. Acá solo quedó un habitante, los llevaron a Primavera, Nuevo Claro, los ubicaron en distintas partes. Esto era un pueblito olvidado, yo fui el tercero en llegar y ahora somos unas 25 familias”, cuenta

No es el único, a pesar de las alertas de las autoridades para evitar vivir en zonas alerta roja, William Suárez Aristizábal dice que no se irá de Río Claro, de hecho en abril de 2023 se negó a evacuar. “Yo voy al pueblo solo cuando hay billetico para tomar guarito, de resto a qué. Acá madrugo a darles vueltas a las gallinas, a las vacas, a los pescados. Yo soy del campo. La familia me bregó a sacarme, pero gracias a Dios no”, le dijo a CAMBIO.

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De igual manera, después de la erupción de 1985, el país ha dado pasos gigantescos en gestión del riesgo y en monitoreo de las estructuras volcánicas. La tragedia de hace 40 años cambió, no solo en Colombia, sino a nivel mundial, el estudio de los volcanes.

“A veces tienen que pasar cosas feas para que comprendamos mejor el país en el que vivimos. Este hecho marcó a Colombia y aunque previo a la erupción había monitoreo, a partir de ahí hubo un desarrollo muy importante hasta alcanzar hoy tecnología de alta precisión, un número importante de sensores”, dice Lina Marcela Castaño.

Aunque meses antes de la tragedia de Armero se había dicho que la cabecera municipal estaba en riesgo ante una posible erupción, no se tomaron las medidas necesarias y la población desconocía lo que podía ocurrir. Por eso, a pesar de que no se sabe el día ni la hora en la que el Nevado del Ruiz vuelva a hacer erupción, es importante que las poblaciones estén informadas de cómo actuar frente a las señales de alerta.

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