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Lunes 4 de mayo de 2026
Panel ‘Volver al tren: los proyectos férreos que conectan el país’ del foro ‘Colombia, un país en movimiento’, organizado por CAMBIO y el Ministerio de Transporte | Crédito: CAMBIO

Panel ‘Volver al tren: los proyectos férreos que conectan el país’ del foro ‘Colombia, un país en movimiento’, organizado por CAMBIO y el Ministerio de Transporte | Crédito: CAMBIO

De la reactivación férrea a la movilidad limpia: retos, oportunidades e innovación en el sector transporte en Colombia

En el foro ‘Colombia, un país en movimiento’, la conversación giró en torno a tres ejes fundamentales: la red de conexión nacional y su impacto en la competitividad; el renacer de los proyectos férreos como alternativa estratégica para conectar regiones, y los avances en movilidad limpia, electrificación y transición energética.

Por: Valentina Giannini

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Colombia se encuentra en un momento decisivo en términos de movilidad. Desde la recuperación del transporte férreo hasta la electrificación del transporte público, el país busca reducir brechas territoriales, impulsar el comercio y mejorar la calidad de vida de millones de ciudadanos.

Para comprender la hoja de ruta del transporte en Colombia, CAMBIO y el Ministerio de Transporte organizaron el foro ‘Colombia, un país en movimiento’, un espacio en el que voces expertas del sector público, privado y académico analizaron los grandes desafíos y oportunidades del sector.

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Los retos estructurales del sector transporte en Colombia

En el primer panel, ‘Red de conexión nacional: logística, competitividad y desarrollo’, Julián Rueda, asesor de la presidencia de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI); John Jairo González, director del Invías; Luis Alfonso Martínez, director general de la Aeronáutica Civil de Colombia, y Paula Bernal, country manager de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) para Colombia, dialogaron sobre los retos estructurales del transporte, los proyectos estratégicos en curso y las apuestas a futuro.

Julián Rueda, asesor de la presidencia de la ANI, señaló que históricamente en el país ha existido poca competencia entre modos de transporte, debido a que “nos hemos concentrado en las carreteras”, lo que ha generado un “rezago que hemos tenido en el desarrollo de la infraestructura férrea y fluvial”. En ese sentido, insistió en la necesidad de “pensar cómo articular los diferentes modos de transporte”.

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Rueda destacó que actualmente “hay seis proyectos férreos” en marcha y que el reto está en construir “corredores logísticos integrales”, pensados desde costos eficientes y productividad. Esto implica fortalecer los puntos de articulación, los esquemas de operación y los modos de transferencia, especialmente porque la entrada a los centros urbanos es cada vez más compleja en términos de tiempo y gastos. Por eso, dijo que es importante que “no se piense en los sistemas de transporte como modos aislados, sino como complementos”.

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Por su parte, John Jairo González, director del Invías, subrayó la importancia de conectar los lugares más apartados del país con el centro, a través de proyectos como la vía al Cauca o la variante San Francisco-Mocoa, así como corredores estratégicos que permitan impulsar los mercados regionales. Además, resaltó que el Invías ha venido trabajando en la actualización de las normas, con el objetivo de mejorar la planeación y ejecución de las obras.

Desde el sector aéreo, Luis Alfonso Martínez, director general de la Aeronáutica Civil de Colombia, explicó que la entidad adelanta una inversión basada en 18 proyectos de ampliación y modernización, especialmente en el sistema de radares. Según afirmó, “la idea es que nosotros logremos en 2026 estar en unos puntos muy, pero muy altos, con base en el transporte de carga y de los usuarios”.

Paula Bernal, country manager de la IATA para Colombia, destacó que el país tiene un buen posicionamiento en el transporte aéreo: “el nivel de competitividad de Colombia en el sector aéreo está posicionado en el ranking mundial” y “la ruta Bogotá Medellín es una de las cinco más transitadas del mundo”. En 2024, Colombia registró más de 56 millones de pasajeros, informó.

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Para ella, el primer reto es entender quién es el usuario, pues hoy, el 75 por ciento de quienes viajan en avión en Colombia pertenecen a los estratos 2 y 3. Por eso, insistió en que “la competitividad en el sector aéreo no puede darse por sentado, hay que trabajarla todos los días”, y en que “hay que cuidar principalmente los costos” de viajar en avión.

La reactivación del sector férreo en Colombia

El segundo panel del evento, ‘Volver al tren: los proyectos férreos que conectan el país’, se centró en la apuesta de la actual administración por reactivar el transporte férreo como una alternativa estratégica para la integración regional y el desarrollo económico.

Gina Juliana Rincón, vicepresidenta de Estructuración de la Agencia Nacional de Infraestructura, señaló que hoy el país vive un momento clave en el que “todos estamos hablando de trenes”. Así mismo, dijo que desde la ANI se han utilizado múltiples instrumentos para estructurar proyectos férreos, y destacó como primer gran logro la adjudicación de la primera APP La Dorada-Chiriguaná.

Rincón también se refirió a otros proyectos estratégicos como el corredor férreo central, el corredor Buenaventura-Palmira, los tramos Jumbo-Caimalito y Bogotá-Belencito, que han avanzado desde la etapa de perfil hasta la prefactibilidad. 

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Según mencionó, esta última ya fue culminada y actualmente hay cerca de 10 proyectos contractuales en curso. Para la funcionaria, uno de los puntos clave es “la articulación de los corredores férreos con las plataformas logísticas”, y señaló que se debe poner especial foco en el corredor férreo central, dividido en tres tramos, entre ellos el de Funza-Tocancipá.

Desde la perspectiva financiera, Rafael Herz, vicepresidente de estructuración y banca de inversión de la Financiera de Desarrollo Nacional, afirmó que lo más importante hasta ahora ha sido la adjudicación del proyecto La Dorada–Chiriguaná, pues permite sentar las bases de la reactivación férrea en el país. No obstante, advirtió que los estudios de prefactibilidad que se han hecho arrojan cifras con montos muy elevados, y que el verdadero reto es pasar de esos estudios a proyectos que sí puedan ejecutarse.

Para lograrlo, dijo que es necesario garantizar la sostenibilidad financiera de las iniciativas, lo cual depende de tres elementos clave: una decisión política, la continuidad en el tiempo y asegurar que tengan una realidad fiscal que permita su ejecución.

Finalmente, Orlando Santiago, gerente de la Empresa Férrea Regional de Cundinamarca, se refirió al Regiotram de Occidente, que ya se encuentra en construcción, y destacó que, desde el punto de vista de los pasajeros, el mayor impulso actual está en los trenes de cercanías. Explicó que las dos líneas del metro se conectarán con las dos líneas de estos trenes, lo que permitirá un intercambio constante de usuarios: personas que viven en Bogotá y trabajan fuera de la ciudad, y viceversa.

Santiago subrayó que uno de los retos es garantizar que la tarifa que pagan los usuarios cubra la operación del sistema, pero que haya otros recursos destinados al mantenimiento del material rodante. Aun así, destacó que estos proyectos contribuirán significativamente a la calidad de vida, la reducción de la contaminación, el desarrollo económico y el turismo. 

Hacia una movilidad limpia: la electrificación del transporte público y la transición energética

Finalmente, en el panel ‘Movilidad limpia: electrificación del transporte público y transición energética’, el debate se centró en los avances, desafíos y oportunidades que enfrenta Colombia para transformar su sistema de transporte hacia uno más sostenible, en línea con los compromisos ambientales y la necesidad de reducir las emisiones del sector.

Liliana María Ospina, viceministra de Infraestructura, planteó que la movilidad limpia debe entenderse desde una mirada integral, en la que la infraestructura juegue un papel clave como herramienta de transformación. Según explicó, no se trata únicamente de electrificar los sistemas de transporte, sino de repensar la forma como nos movemos en el país y en las ciudades, incorporando criterios de sostenibilidad desde la planeación.

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En ese sentido, señaló que uno de los grandes retos es la adaptación al cambio climático, así como la financiación y el enfoque territorial de los proyectos. Para la viceministra, el desafío va más allá de la instalación de estaciones de carga: implica una planeación integrada, que cuente con un marco normativo claro y una articulación efectiva entre las grandes ciudades y otras poblaciones, así como con los operadores, los transportadores de carga y los distintos actores del sector.

Ospina también afirmó que “es muy importante que las comunidades hagan parte de la producción de la transición energética”, y resaltó la necesidad de capacitar a las comunidades en la construcción de embarcaciones con tecnologías eléctricas. No obstante, reconoció que aún hay rezagos y que, incluso desde el Gobierno, se han planteado que “estamos quedados” y que es necesario preguntarse “qué podemos hacer para acelerar el cumplimiento de las metas ambientales”.

Por su parte, Nicolás Rincón, director de Infraestructura y Energía Sostenible del Departamento Nacional de Planeación (DNP), explicó que, aunque el costo inicial de los vehículos eléctricos es más alto, su mantenimiento resulta más económico y menos frecuente. En ese contexto, señaló que desde el Gobierno se está invirtiendo para reducir el costo de adquisición de estas tecnologías y facilitar su adopción.

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Rincón también puso sobre la mesa la importancia del transporte fluvial en el país, pues “más de tres millones de personas utilizan este modo como forma de transporte, y una parte significativa corresponde al transporte escolar”. Esto implica que, en muchas regiones, niños y niñas no pueden asistir al colegio cuando no hay recursos para pagar la gasolina, una realidad que refuerza la necesidad de avanzar hacia alternativas más sostenibles y accesibles en estos territorios.

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