Saltar a contenido
Lunes 4 de mayo de 2026
Crédito: Investigación Hacia el corazón del galeón San José, Gobierno de Colombia.

Crédito: Investigación Hacia el corazón del galeón San José, Gobierno de Colombia.

La controversia por la extracción de piezas del galeón San José y la alerta sobre los litigios contra el Estado

La extracción con fines científicos de varios objetos del naufragio del galeón San José desató una polémica por académicos que hablan de “improvisación”, “show mediático” y de supuestos riesgos en la demanda que cursa contra el Estado colombiano por parte de una empresa cazatesoros. Detalles.

Por: Ana María Cuesta, Lina Cuitiva

“La tecnología de la Armada, con inversión de este gobierno, logró llegar a la frontera de la búsqueda de elementos submarinos, a alta profundidad, 612 metros, y logró sacar las primeras piezas del galeón San José para investigación. Yo espero que saquen todas las demás, pero tendremos problemas porque hay piratas en el mundo que se quieren quedar con lo que ellos llaman tesoros”.

De esa forma, el presidente de la República Gustavo Petro le anunció al país, el pasado 25 de noviembre, que su gobierno extrajo los primeros objetos arqueológicos provenientes del naufragio del galeón San José que serán sometidos a una investigación científica. Se trata de un cañón de bronce, un fragmento de la cuerda del cañón, tres “macuquinas” o monedas, dos tazas de porcelana completas, dos fragmentos de porcelana y otros pequeños pedazos de metal y madera que se obtuvieron de los sedimentos, en el marco de la segunda fase del proyecto de investigación ‘Hacia el corazón del galeón San José’.

El jefe de Estado aseguró, además, que la expedición al fondo del mar arrojó hallazgos sobre la posible conservación de la madera de la embarcación española, lo que implica que “se puede sacar y mostrar cómo era”.

%%imagen%%2

El Instituto Colombiano de Antropología e Historia –ICANH–, la Armada Nacional, la DIMAR y el Ministerio de Cultura han advertido que las piezas que sacaron serán conservadas con estrictos protocolos de protección, y que sus análisis permitirán llegar a la “verdad material” sobre los hechos que rodearon el hundimiento, en el año 1708, de la embarcación española que desde entonces yace en costas cercanas a Cartagena.

La extracción de los mencionados elementos arqueológicos ha desatado una gran polémica entre académicos y juristas que han tildado de “improvisado” y “riesgoso” el proceso.  El expresidente de la República Juan Manuel Santos, cuyo gobierno reveló en 2015 las primeras imágenes del hallazgo del galeón, también cuestionó que no se hubieran seguido los protocolos de rescate que establecieron en su administración.

“Hoy hace diez años descubrimos el galeón San José. Qué tristeza que solo se hayan recuperado unas pocas piezas y se haya roto la integralidad del rescate. Si se hubiera seguido la hoja de ruta que dejamos, ya tendríamos un museo en Cartagena, el oro en las reservas del Banco de la República y semejante patrimonio cultural totalmente protegido y preservado con las mejores y más avanzadas técnicas y sin costo para el erario público”, expresó Santos en su cuenta de ‘X’.

Las críticas de la academia y el “show mediático”

Desde 2018, expertos en patrimonio reunidos en la Red Universitaria de Patrimonio Cultural Sumergido (RUPCS), que agolpa algunas de las voces académicas más reconocidas del país -entre docentes y exfuncionarios del ICANH- han advertido los riesgos de lo que consideran las "apresuradas e improvisadas" decisiones de los gobiernos de Iván Duque y Gustavo Petro sobre el Galeón San José.

Según sus conceptos, la "rapidez" con la que los gobiernos han actuado iría en contravía de la investigación científica que debería dar a conocer detalles inéditos del periodo colonial y, en cambio, estaría obedeciendo a intereses políticos. 

%%recuadro%%1

El integrante de dicha red, Mario Omar Fernández, científico en la conservación del patrimonio cultural y profesor de la Universidad de los Andes, advierte que el gobierno no cuenta con la capacidad para garantizar la conservación de las piezas históricas extraídas del galeón.

Fernández además asegura que el gobierno no ha sido claro con cuál es la pregunta científica específica que motivó la extracción, y también critica el hecho de que no se haya dado a conocer públicamente al equipo de expertos que trabaja en dicha investigación.

Sobre este cuestionamiento, el ICANH -consultado por CAMBIO- respondió que no han divulgado sus nombres por asuntos de “seguridad”, pero que se trata de conservadores especializados con experiencia internacional, arqueólogos con experiencia en patrimonio cultural sumergido, oficiales de la Armada con posgrados, oceanógrafos, historiadores, ingenieros catastrales, entre otras profesiones. 

%%imagen%%3

Otra crítica al anuncio del Gobierno es cómo y por qué se eligieron las piezas que se sacaron el pasado 25 de noviembre del mar. “Ya se contaba con buena información sobre la procedencia de las cerámicas y de los cañones, incluso de las monedas. Todo eso ya lo conocíamos”, expresó Fernández, en relación a las publicaciones previas a la extracción de la Dimar, la Armada y de la investigadora Carla Rahn Phillips.

“La directora del ICANH dice que es para ver cómo se comportan los objetos fuera del agua desconociendo investigación en conservación sobre este tema de hace 40 años, eso ya está suficientemente probado”, le dijo a este medio Juan Guillermo Martín, especialista en arqueología marítima y ocupaciones prehispánicas, exdirector del Museo de Arqueología de la Universidad del Norte. El experto, integrante de la RUPCS, también cuestionó que se estuviera difundiendo la versión de que esta primera extracción ayudaría a comprender cómo se hundió el barco: “No, no se va a resolver eso con esos objetos, no sé qué puede decir una moneda sobre si se hundió porque estaba mal carenado o porque explotó”.

%%imagen%%5

Para Fernández y Martín el proceso en torno al galeón San José ha marginado a los conceptos de la academia colombiana y carecería de rigor técnico. “Se hizo todo un show mediático para que el presidente extrajera una pieza de cerámica y los objetos fueron manipulados por ministros, visitantes, periodistas —añadió Fernández—. El cañón se expuso al sol y se expuso en un recipiente que lleva años abandonado. Se dijo que era un hito científico, cosa que para mí fue muy ofensivo. No se diseñó ningún tipo de infraestructura para hacer esta adecuación”.

En contraste, el decano de patrimonio cultural de la Universidad Externado, José Socarrás, considera que hay suficiente solidez y seriedad en el proyecto de investigación científica emprendido.  “Hay un ejercicio riguroso en términos de extracción segura de unos objetos con las capacidades tecnológicas que así lo permitieron y hasta donde sabemos están siendo conservadas para espacios adecuados para tal fin. Yo no creería que esto obedece a una improvisación, este proceso lleva muchos años”, manifestó Socarrás.

“En el marco de un proyecto de investigación de esta envergadura se justifica extraer objetos para entender cuál será su comportamiento en la realidad (…) Las próximas semanas y meses van a ser críticos para entender cómo se comportan estos materiales en contacto con el oxígeno y en esa perspectiva entender qué puede pasar con los materiales. Hasta donde sé el gobierno no ha planteado una fase de investigación mayor y de extracción de objetos masivos. Vale la pena esperar los resultados”, puntualizó.

Socarrás destacó que prestigiosos egresados de la Universidad Externado están vinculados a la investigación científica sobre el galeón.

¿Hay riesgos en el millonario litigio con Sea Search Armada?

Ante la Corte Permanente de Arbitraje cursa una demanda contra el Estado colombiano. Fue presentada por la firma cazatesoros norteamericana Sea Search Armada -SSA- y con ella pretenden una indemnización cercana a los 40 billones de pesos como reconocimiento al supuesto hallazgo que hicieron en el año 1982 de las coordenadas del galeón San José.

El año pasado Sea Search Armada presentó una solicitud de medidas cautelares ante la Corte pidiendo que se ordenaran medidas de protección del tesoro en disputa, advirtiendo que el gobierno de Gustavo Petro tenía intenciones de “saquear” y extraer el pecio. Pero el gobierno le respondió a la Corte negando dicha versión y advirtiendo que SSA lo que pretendía era obtener las “verdaderas coordenadas” del galeón.

%%imagen%%4

No se ha planeado extracción o recuperación alguna de elementos del San José”, le expresó el gobierno a la Corte en 2024, asegurando que no se contemplaban acciones intrusivas en la primera fase del proyecto de investigación sobre el galeón y que cualquier cambio de opinión sería informado oportunamente. Cambio que en efecto llegó un año después.

Por esa polémica entre las partes, la Corte dictó unas medidas cautelares ordenando la constitución de un protocolo de preservación de la evidencia, protocolo que debía ser concertado entre las partes en disputa, que no lograron ningún acuerdo.

“El hecho de que el Proyecto San José pueda estar en una etapa temprana o (como ya se ha señalado) que Colombia “no realizará intervención alguna en los próximos meses” no impide que la Demandada se comprometa a un Protocolo de Preservación de Evidencia”, señaló la decisión de las medidas cautelares de la Corte Permanente.

Juristas consultados por CAMBIO, que prefieren la reserva de su identidad, advierten que el cambio de postura del gobierno sobre la extracción de las piezas podría suponer riesgos en el billonario litigio con SSA, pues se debe evaluar si ello constituye o no una vulneración de las medidas dictadas.  

Como se sabe, contra Colombia también cursa otro litigio arbitral relacionado con el galeón y presentado por Maritime Archaeology Consultants Switzerland -MAC-, que trabajó con el gobierno Santos en el hallazgo del galeón y a quien el gobierno ha reconocido como la firma que encontró las coordenadas del naufragio.  

MAC advierte que puso sus capacidades técnicas y tecnológicas para contribuir con el hallazgo del San José y por eso cuestiona que en 2020, el gobierno de Iván Duque expidiera la Resolución 085, con la que se declaró el pecio como un Bien de Interés Cultural, eliminando cualquier posibilidad de monetización del rescate.

“Estamos tranquilos y muy confiados”: directora del ICANH

Alhena Caicedo, directora del Instituto Colombiano de Antropología e Historia –ICANH– dialogó con CAMBIO sobre la controversia por el proyecto científico y por los posibles riesgos en el litigio internacional.

%%imagen%%1

CAMBIO: ¿Qué responde a las críticas de la academia?

Alhena Caicedo: En un primer momento uno puede entender una cierta incredulidad frente a los hechos, pero ya pasados tres años y demostradas las capacidades del Estado, es un poco irresponsable asumir que los procedimientos no se están dando y que no se están dando de manera transparente. Todo lo contrario. Hemos insistido en mostrar cuáles son las lógicas con las cuales se ha trabajado y cuando digo esto lo digo de cara a los medios y a la opinión pública, pero también con intervenciones puntuales en materia académica y en los ámbitos de discusión científica de primer nivel.

Este proyecto de investigación que alcanza ya su segunda fase, un proyecto de larguísima duración y sobre todo de una complejidad alta, demanda también unas exigencias en términos de su validación y legitimación en el ámbito científico y académico que nosotros hemos cumplido con un rigor realmente alto. Creo que esas voces académicas que están en disonancia no se han tomado la molestia de ver todos los artículos científicos que han sido publicados en revistas de primer nivel a nivel internacional, o que no han tenido la posibilidad de participar en los varios congresos internacionales y nacionales que se han dado en la especialidad de arqueología subacuática, donde han participado todos los investigadores que están dentro de este proyecto y donde, justamente, los expertos internacionales también han validado esos resultados y han dado también su opinión favorable a los criterios con los cuales venimos trabajando.

Todo proyecto de investigación y todo proyecto científico es susceptible de ser criticado para la ciencia. Sin embargo, creo que los argumentos tienen que validarse también con argumentos. Ha habido varios escenarios de debate académico y de debate científico, no solamente en términos de arqueología subacuática, también en términos de conservación, en términos de producción de conocimiento y en historia, pero donde lamentablemente estas personas que son tan críticas nunca participan por más que los hemos invitado insistentemente. Si no existen esos debates abiertamente ni una exposición clara de argumentos en contra, se caen de su peso también esas críticas.

CAMBIO: Una de las críticas la hizo el expresidente Santos quien advirtió que si se hubieran seguido los protocolos trazados en su gobierno estaríamos en un escenario distinto y tendríamos un museo…

A.C.: Evidentemente estaríamos viendo una cosa muy diferente porque lo que ellos plantearon en su momento fue hacer una alianza público-privada en la cual el Estado colombiano se comprometía a entregar parte del patrimonio en pago a una empresa extranjera. Entonces, el resultado hubiera sido una cosa completamente diferente a la que estamos viendo. Ahora, creo que también hay una posición complicada en el sentido de que voces como las del expresidente Santos y la exministra de Cultura, no pueden invalidar el ejercicio que hacen legítimamente instituciones del Estado como la Armada Nacional, el ICANH, la DIMAR o como el Ministerio de las Culturas.

Yo estoy segura que tienen su legítimo derecho a defender la gestión que hicieron en su momento pero realmente son críticas que parecieran más dirigidas a establecer, digamos, una comparación con lo que ellos quisieron hacer y no pudieron.

%%imagen%%6

CAMBIO: La Corte Permanente de Arbitraje dictó medidas cautelares a petición de Sea Search Armada, quien reclama derechos por las coordenadas del galeón. En ese trámite, el gobierno Petro juró ante la Corte que no extraería pieza alguna. ¿No es este anuncio una contradicción?

A.C.: No, para nada. Esa manifestación que se hizo pública y abiertamente se hizo sobre la primera fase, donde efectivamente nosotros recalcamos el hecho de que, primero, no estamos hablando de un tesoro. Segundo, que no estábamos hablando de ningún tipo de extracción ni nada por el estilo, porque nuestro objetivo como proyecto de investigación no es sacar el galeón o extraer lo que tiene el galeón en su cargamento. Efectivamente hay unas medidas cautelares por parte del tribunal, pero esas medidas cautelares han sido seguidas rigurosamente por el proyecto de investigación. Los protocolos para el trabajo sobre las evidencias han sido supremamente rigurosos en garantizar la transparencia y la claridad frente al manejo que se le ha dado en el marco de estas preguntas de investigación que tenemos y que asimismo han sido remitidas al tribunal, tal y como nos lo solicitan justamente por esas medidas cautelares. Entonces, en ese sentido estamos también muy tranquilos y muy confiados de que la Corte va a saber que el trabajo que viene haciendo Colombia ha sido de manera rigurosa y cumpliendo con cada una de las cosas que ese mismo tribunal ha impuesto.

CAMBIO: ¿Para el gobierno no existe ningún tipo de riesgo litigioso con esta extracción de las piezas del galeón con fines investigativos?

A.C.: Te repito, nosotros estamos siguiendo con claridad todos los procedimientos que están establecidos por el Tribunal para garantizar que haya una transparencia en el mismo y que cumplamos, digamos, con los términos que el mismo tribunal ha puesto para que el litigio se haga de manera transparente y Colombia pueda avanzar también en lo que viene haciendo. Todo lo demás que tenga que ver con lo jurídico y con asuntos referentes a las demandas te lo puede responder la Agencia de Defensa Jurídica del Estado.

CAMBIO: ¿Para qué se sacaron esas piezas del galeón?

A.C.: La evidencia que se sacó tiene que ver con preguntas de investigación concretas con esos materiales para poder establecer protocolos de conservación a futuro, es decir, poder saber que esos materiales no se van a desintegrar de aquí a 20 años. También tienen que ver con respuestas en materia histórica y arqueológica que pueden revelar otras cosas, además de las que ya sabemos y que son insuficientes todavía, para determinar ¿qué fue lo que pasó con el Galeón?, ¿cómo fue que se hundió?, ¿cuáles eran las mercancías que estaban como parte de su cargamento?, ¿qué podemos decir sobre esas mercancías? Si estamos hablando de comercio legal o estamos hablando también de contrabando. A nosotros no nos interesa sacar las cosas por sacarlas, a nosotros nos interesa el tipo de conocimiento histórico que una expedición y una exploración arqueológica nos puede dar con respecto a un hecho que ocurrió hace 300 años.

CAMBIO: ¿Piensan extraer más piezas de aquí hasta que termine el gobierno Petro?

A.C.: Este proyecto de investigación se inició en el 2023 y se inició como un proyecto de investigación que sabía exactamente que se trataba de un proyecto de alta complejidad, y no solamente me estoy refiriendo a lo que significa ser una excavación arqueológica a 600 metros de profundidad, sino también al número y el tipo de articulación interdisciplinaria que se requiere para lograrlo. Sabíamos que no va a ser una investigación que se pueda concluir en uno o dos años y esto hay que abiertamente decirlo. Como proyecto de investigación también propusimos un proyecto por fases, justamente para ir determinando, porque como estamos haciendo una cosa que no se ha hecho en ninguna otra parte del mundo, no tenemos referentes que nos puedan determinar de antemano cuáles van a ser las siguientes fases, sino que una vez terminada la primera fase se proyecta las siguientes a continuar. Por eso, la primera fase no tenía ningún tipo de intervención directa o de material diagnóstico o de toma de muestras, sino que era básicamente una identificación general de lo que implica el yacimiento arqueológico y una vez teniendo la información no intrusiva de mayor calidad posible, pudimos determinar que era necesario pasar a una segunda fase donde pudiéramos tomar esas muestras para poder saber, digamos, el comportamiento de esos materiales y para poder responder algunas de las preguntas de investigación más de fondo y te pongo un ejemplo: la información con la que se contaba hasta este año sobre qué le pasó al galeón San José, y estoy hablando a nivel histórico, mundial, toda era de documentos de archivo que vienen desde el siglo XVIII y que estaban siendo interpretados.

Por primera vez en la historia tenemos cómo contrastar la información documental con información material y eso nos va a permitir entre otras cosas saber, por ejemplo, si la hipótesis que se mantuvo durante tanto tiempo como si fuera una realidad y una verdad ya establecida, que fue, por ejemplo, este hecho de que el Galeón explotó en mil pedazos, nosotros lo que estamos diciendo es la evidencia material, no la documental, la material, nos está demostrando que aquí explosión no hubo.

CAMBIO: ¿Cuál es la hipótesis de hoy?

A.C.: La hipótesis más fuerte hoy es que el galeón se hundió porque había una falla estructural que se había previsto y que se había denunciado meses antes de que llegara a Portobelo, incluso en Portobelo se había determinado que se le estaba entrando el agua, pongámoslo así en esos términos coloquiales, y todo parece indicar que fue en la refriega. Creemos nosotros que la hipótesis puede ser más cercana a eso, de hecho y volviendo un poco al tema de las polémicas académicas, creo que es interesante saberlo, es decir, el año pasado Carla Rahn Phillips que es la historiadora que escribió uno de los libros más importantes, tal vez el más conocido sobre el Galeón San José, tuvo un ejercicio de conversación con el equipo de historiadores del Instituto Colombiano de Antropología que le propusieron revisar esas hipótesis con las cuales ella trabajó y yo creo que ese es el debate académico que a nosotros nos interesa, no el debate de estar hablando mal del proyecto de investigación porque yo no estoy incluido en él.

CAMBIO: ¿Cuánto costó la extracción de las piezas?

A.C.: Hubo una alianza entre el sector cultura y el sector defensa, pusieron recursos por partes iguales entre las cuatro entidades que estamos involucradas. No ha habido una inversión mucho mayor a 9.000 millones de pesos en lo en lo que llevamos. Yo creo que es una inversión realmente bastante modesta para los logros importantísimos que se han alcanzado.

Finalización del artículo

Exclusivo para suscripción digital de pago