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Lunes 4 de mayo de 2026
“Tenemos que sembrar los árboles que no veremos”: Sergio Díaz-Granados, presidente de CAF, sobre el futuro de Santa Marta

Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF.

Foto: CAMBIO

“Tenemos que sembrar los árboles que no veremos”: Sergio Díaz-Granados, presidente de CAF, sobre el futuro de Santa Marta

En el foro ‘Santa Marta, hacia los 600 años: un compromiso con el futuro’, el presidente ejecutivo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) hizo un llamado a proyectar la ciudad con visión estratégica y sin nostalgia, apostando por el desarrollo sostenible, la adaptación al cambio climático y el fortalecimiento del tejido urbano y social.

Por: Daniel Murcia

En el foro ‘Santa Marta, hacia los 600 años: un compromiso con el futuro’, la capital de Magdalena fue epicentro de un profundo ejercicio de reflexión colectiva sobre el porvenir de la ciudad. Actores clave de la vida política, económica y social se reunieron para discutir propuestas que impulsen un desarrollo sostenible y estratégico de cara al próximo centenario de fundación.

Uno de los momentos más destacados del evento fue la conferencia ofrecida por Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), titulada “Iberoamérica y el Plan Ciudades del Quinto Centenario: visión estratégica y legado”. En su intervención, Díaz-Granados instó a abandonar la nostalgia del pasado y asumir un compromiso concreto con el futuro de la ciudad y de la región.

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“Pensar, como lo dice el título, a Santa Marta ya no de los 500 sino de los 600 años. Pensar para los próximos 100 años, planear el camino, desplegar las acciones que sean necesarias para llegar a ese puerto de destino es siempre una mirada profunda y puede ser, indiscutiblemente, una fórmula de éxito”, afirmó.

A partir de ese planteamiento, el directivo hiló una serie de reflexiones sobre los principales retos y apuestas de desarrollo que enfrenta América Latina y el Caribe, centrando su análisis en tres ejes estratégicos: la adaptación al cambio climático, el fortalecimiento del sector privado y el empoderamiento de los gobiernos locales.

Cambio climático: una amenaza que exige acción urgente

Como primera reflexión, Díaz-Granados afirmó que la región debe enfocarse en el capital natural. La adaptación al cambio climático —más que su mitigación— es clave para el crecimiento económico sostenible de América Latina, que, pese a ser una de las regiones que menos contamina, es también una de las más vulnerables a sus efectos.

“El cambio climático no lo provocamos nosotros, pero lo vamos a pagar”, advirtió, al señalar que fenómenos como inundaciones, sequías e incendios ya han desplazado a más de 7 millones de personas en la región en apenas dos años, generando pérdidas por más de 15.000 millones de dólares.

Díaz-Granados destacó el trabajo que CAF adelanta en restauración de corales en Santa Marta, junto a Mundo Marino, Conservación Internacional e INVEMAR, como ejemplo concreto de intervención local ante la crisis climática. “La crisis climática es esencialmente una crisis hídrica”, dijo.

Más inversión privada y mayor infraestructura

El segundo eje planteado por el presidente de CAF fue el desafío de movilizar más inversión del sector privado. La falta de productividad y el estancamiento del empleo en América Latina deben enfrentarse con mayor participación del empresariado, en especial en sectores clave como infraestructura, energía, agua, saneamiento y vivienda.

En ese sentido, subrayó la importancia de cerrar el déficit de 12 millones de viviendas en la región. “No es posible construir sociedades equitativas si no avanzamos en el canal de construcción de vivienda”, aseguró, destacando el rol crucial del sector privado, las autoridades locales y la banca de desarrollo en este esfuerzo.

CAF ha liderado estudios como Desigualdades Heredadas, que evidencia cómo la desigualdad en América Latina se transmite de generación en generación desde hace más de 11 generaciones. Para romper ese ciclo, Díaz-Granados propuso tres caminos: empleo formal, educación de calidad y acceso a vivienda digna.

El rol de las ciudades: soluciones a escala local

El tercer eje que abordó el conferencista fue el papel determinante de los gobiernos locales en el nuevo paradigma de desarrollo. Con más de 18.400 gobiernos municipales en América Latina y el Caribe, la diversidad de contextos exige enfoques diferenciados, pero todos con un mismo principio: fortalecer la inversión pública local y ordenar el gasto.

Díaz-Granados hizo énfasis en que las ciudades deben hacer un esfuerzo fiscal por invertir en servicios esenciales como agua, transporte, espacio público y recuperación patrimonial. De hecho, CAF ya ha destinado más de 7.000 millones de dólares en proyectos urbanos en los últimos cinco años, y anunció una nueva línea de 2.500 millones de dólares para ciudades de la región.

Entre los ejemplos mencionados se cuenta la financiación de 50 millones de dólares en Cartagena para obras de mitigación y adaptación al cambio climático en el Malecón. Díaz-Granados invitó a Santa Marta a seguir ese camino y a aprovechar el conocimiento técnico y financiero de CAF para atender sus prioridades, en especial el acceso al agua potable.

Red Iberoamérica 500: un impulso a las ciudades históricas

Como parte de este compromiso, se anunció el lanzamiento de la Red Iberoamérica 500, una alianza de cerca de 45 ciudades que están próximas a cumplir, o ya han cumplido, 500 años de fundación. La red busca repotenciar el patrimonio histórico y convertirlo en motor de desarrollo económico, cultural y turístico.

La estrategia incluye una línea semilla de un millón de dólares para estructurar proyectos e iniciativas, en alianza con la Secretaría General Iberoamericana, el Ministerio de Cultura de España y otras entidades. Santa Marta, como ciudad portuaria con enorme potencial, fue invitada a ser parte activa de esta red.

Estudios recientes del Banco Mundial y CAF han demostrado que la inversión en espacio público —desde andenes hasta parques y centros históricos— puede multiplicar por siete la inversión privada. Santa Marta ya vivió esa transformación en su centro histórico, pero Díaz-Granados insistió en que es momento de retomar el impulso y expandirlo a toda la ciudad.

Mirar 100 años hacia adelante

En su mensaje final, el presidente de CAF reiteró que la conmemoración de los 500 años de Santa Marta debe ser una oportunidad para sembrar futuro y no para quedarse anclados en el pasado.

“Tenemos que sembrar los árboles que no veremos, y no solo las plantas que fructifiquen al tacto de nuestras manos”, dijo, evocando la idea de pensamiento catedral: construir hoy con la visión de dejar un legado duradero para las futuras generaciones.

Con una invitación abierta al trabajo conjunto, la ciudad recibió no solo un diagnóstico realista de sus desafíos, sino también una hoja de ruta llena de posibilidades para transformarse en un modelo de desarrollo sostenible, resiliente y visionario en la región.

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