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Lunes 4 de mayo de 2026
Karen Santos. Créditos: CAMBIO-Ana María Cañon

Karen Santos. Créditos: CAMBIO-Ana María Cañon

La justicia vuelve a darle la razón a Karen Santos y rechaza tutela de Ricardo Leyva

Un juzgado de Bogotá negó la tutela con la que el empresario Ricardo Leyva buscaba tumbar el proceso que otorgó medidas de protección a Karen Santos por presunta violencia intrafamiliar.

Por: Sylvia Charry

El pulso judicial entre Ricardo Leyva y Karen Santos sumó un nuevo capítulo. El Juzgado Séptimo de Pequeñas Causas de Bogotá negó una acción de tutela presentada por Leyva, con la que buscaba tumbar el proceso en el que las comisarías de familia le otorgaron medidas de protección a Santos por violencia intrafamiliar.

En la tutela, Leyva alegaba que sus derechos al debido proceso y al acceso a la justicia habían sido vulnerados porque —según su argumento— las autoridades de Bogotá no eran competentes para tramitar el caso, ya que los hechos y el domicilio de la pareja estaban en Barranquilla. Por esa razón, sostenía que las comisarías solo podían adoptar medidas provisionales y debían remitir el expediente a esa ciudad.

El juzgado, sin embargo, rechazó ese planteamiento. Concluyó que la tutela no era el mecanismo adecuado para discutir esa controversia, pues Leyva contaba con otras vías judiciales —como recursos y controles ante jueces de familia— para cuestionar las decisiones adoptadas en el proceso. En otras palabras: la tutela no puede utilizarse como una instancia adicional para reabrir debates procesales cuando existen mecanismos ordinarios disponibles. Además, el despacho recordó que la ley permite que las comisarías de familia adopten medidas de protección inmediatas incluso cuando exista discusión sobre la competencia territorial, precisamente por el principio de protección reforzada a las posibles víctimas de violencia intrafamiliar.

El fallo también señala que durante el trámite se garantizó el derecho de defensa de las partes, que las solicitudes presentadas por el accionante fueron incorporadas al expediente y que no se evidenció un perjuicio irremediable que justificara la intervención del juez constitucional. Por ello, negó por improcedente el amparo solicitado. La decisión mantiene en firme el proceso administrativo en el que se ordenó a Leyva cesar actos de agresión física, verbal y psicológica contra Santos —medida adoptada en enero de este año— y que podía ser controvertida mediante recursos ordinarios dentro de esa misma actuación. El fallo puede ser impugnado y, de no ocurrir, será remitido a la Corte Constitucional para eventual revisión.

Es preciso recordar que, el pasado 22 de enero, el abogado de Karen Santos, Iván Cancino, confirmó que la Fiscalía General de la Nación otorgó medidas temporales de protección a favor de Santos quien denunció a su exesposo, por violencia intrafamiliar. En términos prácticos eso significa que la mujer recibirá un esquema de protección de la entidad que le permitirá estar a salvo de su agresor.

Aunque Santos ya había denunciado a Leyva ante la Fiscalía, su caso se hizo publico cuando la mujer reveló en entrevista con CAMBIO el maltrato, el abuso psicológico y las humillaciones que sufrió de parte de su exesposo durante más de cinco años: desde reiteradas golpizas que la llevaban a urgencias —y por las que está perdiendo la visión en un ojo— hasta ser perseguida por este hombre con un cuchillo mientras le decía: “Te voy a matar”. Su testimonio es escalofriante y aquí usted puede leer la entrevista.

“Es que acá no estamos hablando de que me pegó una cachetada, me zarandeó o me jaló el pelo. Ricardo no pegaba así. Él pegaba con los puños cerrados hasta reventarme. Había tantos golpes que en momentos yo sentía que me pasaba una corriente por el cerebro. Tuve que ir muchas veces al hospital. En la Clínica Portoazul me atendió un neurólogo amigo de Ricardo. Tenía el cerebro totalmente inflamado de tantos golpes. Eran unas golpizas indescriptibles. Entonces, como yo trabajaba para Ricardo, tuve que llamarlos a rogarles que no me quitaran la EPS. Yo no tenía un sueldo, solo me ganaba lo que Ricardo me daba por lo que yo produjera”, dijo en la entrevista.

Santos decidió dar su testimonio públicamente, según dijo a este medio, su exesposo tiene relaciones altísimas en el poder que le hacían pensar que la justicia no haría nada con su caso. No era un premisa sin fundamento, pues las fechas de los hechos y el retraso de la justicia para protegerla estaban jugando a favor del denunciado. El 23 de octubre del 2025 fue la primera vez que lo denunció por el delito de amenazas y luego, el 28 de octubre, volvió a denunciarlo, esta vez por violencia intrafamiliar. Un mes después de la última denuncia, Santos accedió a darle la entrevista a CAMBIO.

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