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Miércoles 6 de mayo de 2026
María del Mar Pizarro y María Fernanda Carrascal, representantes y candidatas a la Cámara por Bogotá | Crédito: Redes sociales del Pacto Histórico

Lista del Pacto Histórico a la Cámara por Bogotá sigue bajo la lupa del CNE: así avanza la reorganización a contrarreloj

María del Mar Pizarro y María Fernanda Carrascal, representantes y candidatas a la Cámara por Bogotá | Crédito: Redes sociales del Pacto Histórico

El órgano electoral rechazó la inscripción del Pacto Histórico a la Cámara y obligó al partido a reorganizar su estrategia para la circunscripción en la que obtuvo más curules en 2022. CAMBIO habló con la promotora de la revocatoria –quien denunció ataques en su contra– y con candidatos de la lista sobre los desafíos políticos y legales de la decisión.

Por: Jonathan Beltrán

En la última semana, el Pacto Histórico ha atravesado días complejos en la estrategia con la que busca imponerse en las elecciones legislativas y presidenciales. A la decisión en la que el Consejo Nacional Electoral (CNE) negó la participación de Iván Cepeda en la consulta del progresismo, se sumaron una serie de líos jurídicos que tienen a los aspirantes del partido a la Cámara por Bogotá fuera –por ahora– del tarjetón del 8 de marzo

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Bogotá ha sido clave para el Pacto Histórico en la Cámara de Representantes: de las 27 curules que logró a nivel nacional en las elecciones de 2022, siete corresponden a la capital, lo que representa más del 25 por ciento de su bancada. El partido se quedó con el 40 por ciento de las curules asignadas a la ciudad para esa corporación y se consolidó como la fuerza más votada en la circunscripción

Tras la unificación de partidos de izquierda en el Pacto Histórico, la ciudad capital se perfilaba como uno de los bastiones clave con los que la exministra Carolina Corcho, cabeza de lista al Senado, contaba para cumplir la meta de 87 representantes de su partido para el cuatrienio 2026-2030. Sin embargo, los líos jurídicos que rodean la conformación de las listas amenazan con poner en riesgo las ambiciosas aspiraciones de la colectividad.

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El CNE revocó las listas a la Cámara del Pacto Histórico en Bogotá tras estudiar una acción legal que cuestionaba el orden establecido para cada aspirante tras la consulta del pasado 26 de octubre. Con la decisión del órgano electoral, se frenó temporalmente la inscripción de 17 candidatos que representan gran parte de la apuesta del partido por obtener un respaldo mayoritario en las urnas

El Pacto Histórico había acordado conformar una lista cremallera, alternando candidatos por género, para garantizar paridad en la representación. No obstante, en la solicitud de revocatoria se argumentó que, al aplicar este mecanismo, se desvirtuó el orden y desconoció la intención original del voto de cerca de 380.000 electores que participaron en la consulta para esa circunscripción. 

¿Fuego amigo en el Pacto Histórico?: la solicitante de la revocatoria denunció presiones y amenazas

En su solicitud de revocatoria aprobada por el CNE, la ambientalista Claudia Calao planteó que la aplicación mecánica de la lista cremallera terminó desplazando a candidatas mujeres que obtuvieron mayor respaldo electoral. En resumidas cuentas, la demanda buscaba que el mecanismo de paridad cumpliera su propósito original de garantizar representación femenina en cumplimiento de los resultados de la consulta de octubre.

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Con la implementación del formato de paridad o cremallera, la candidata María del Mar Pizarro fue la que perdió más posiciones. La representante pasó del tercero al quinto renglón de la lista y, pese a obtener más de 26.000 votos, quedó por debajo de Daniel Monroy y Heráclito Landínez, quienes recibieron 20.280 y 11.788 sufragios, respectivamente.

El lío cobró mayor relevancia tras conocerse que quien presentó la solicitud de revocatoria fue una integrante de la campaña de Pizarro, lo que generó disputas internas y cuestionamientos que hasta hoy persisten. En diálogo con CAMBIO, Calao explicó que actuó de manera autónoma, sin recibir órdenes de la representante ni presiones de otros miembros del partido.

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“No hubo ningún tipo de coordinación con otras personas para tumbar la lista. Me pareció injusto que se hiciera una consulta para que la gente escogiera el orden de la lista y que después con la excusa de paridad cambiaran el orden. La cremallera terminó usándose como excusa para desfigurar un resultado donde ellas ya estaban arriba por mérito electoral”, explicó Calao. 

La ambientalista también confirmó a CAMBIO que ha recibido múltiples presiones tras la decisión en la que el CNE le dio la razón y consideró que las listas inscritas ante la Registraduría generaban efectos regresivos. Además, reveló que días antes de la resolución decidió desistir de su solicitud y pidió archivar su petición por temor a sufrir un destino similar al de su hermano Gilberto Jesús Calao, director seccional de la Dian en Tuluá, asesinado en diciembre pasado tras denunciar operaciones de contrabando y corrupción.

“He recibido numerosos ataques y amenazas, y no logro comprender cómo, en un movimiento que se define como de izquierdas que dice promover la diversidad, la autonomía y las libertades, algunos de sus militantes y líderes interpretan como un ataque a un proyecto político el hecho de que una mujer haya querido ejercer y hacer valer su voto”, enfatizó la experta en temas socioambientales.

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La representante Pizarro coincidió en que se debe respetar el orden que definió la ciudadanía y no usar ninguna figura para modificarlo, pero enfatizó que la integrante de su equipo presentó su petición de forma autónoma. “Mi posición jurídica frente a la lista la he tramitado dentro del partido, en mis actuaciones como candidata”, detalló, tras reiterar que no hay disputas internas por la decisión del CNE, aunque en sus redes sociales ha protagonizado enfrentamientos con figuras como Roy Barreras.

El otro enredo legal que enfrenta la lista del Pacto Histórico a la Cámara por Bogotá

En medio de la tensión interna por la solicitud de revocatoria, el Pacto Histórico recibió un nuevo revés: el CNE confirmó que la lista a la Cámara por Bogotá también fue revocada por presentar candidaturas en coalición con la Colombia Humana, pese a que la ley impide este tipo de alianzas entre partidos cuya suma de votos válidos en la elección anterior para esa circunscripción superó el umbral del 15 por ciento. 

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Ante la decisión del CNE de excluir a la Colombia Humana de la unificación de partidos en el Pacto Histórico, el movimiento optó por presentar su lista en coalición con ese partido fundado por el ahora presidente Gustavo Petro. Sin embargo, seis magistrados de la Sala Plena votaron a favor de esa segunda causal de revocatoria tras reiterar que la coalición del Pacto Histórico en 2022 recibió en las elecciones a Cámara por Bogotá 816.000 votos, más del 31 por ciento del conteo general.

El órgano electoral solicitó a la Registraduría permitir la inscripción individual de las listas del Pacto Histórico y Colombia Humana para evitar vulneraciones al derecho a la participación de los candidatos. No obstante, desde ambas colectividades sostienen que esa decisión obliga a una reconfiguración profunda de las listas y podría generar una división de votos que afecte el desempeño electoral en la circunscripción de la capital. 

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El nuevo lío que enfrenta el progresismo radica en el que los cuatro candidatos más votados en la consulta del 26 de octubre a la Cámara por Bogotá, María Fernanda Carrascal, Laura Daniela Beltrán Lalis, María del Mar Pizarro y Daniel Monroy militan en la Colombia Humana. Tras la decisión del CNE, los candidatos que antes encabezaban la lista del Pacto Histórico tendrán que inscribirse por la lista de su colectividad para mantener sus posibilidades de aparecer en el tarjetón. 

Gabriel Becerra, dirigente del Pacto Histórico, explicó a CAMBIO que el partido presentará recursos de reposición para exigir que el CNE cumpla con una sentencia en la que el Consejo de Estado modificó la fórmula para calcular el umbral clave para permitir o rechazar coaliciones. Sin embargo, la premura del calendario electoral impediría que este trámite se resolviera antes del cierre de inscripción. 

“El Pacto Histórico es un partido político nuevo, lo que le otorga plena libertad para formar alianzas con quienes buscan unirse a este proyecto. Siendo la fuerza más representativa del país, resulta ilegítimo pretender fracturar la voluntad de la mayoría de colombianos que creen en una misma propuesta”, sostuvo Pizarro, una de las siete militantes de la Colombia Humana incluidas inicialmente en las listas del Pacto Histórico.

La carrera contrarreloj del Pacto Histórico y la Colombia Humana para salvar sus listas en Bogotá

La influencer Laura Beltrán, conocida en redes como Lalis, fue una de las grandes sorpresas de la consulta del 26 de octubre. En su primer acercamiento a la política electoral, recibió 26.718 votos y se consolidó como la segunda candidata con más apoyo en Bogotá. No obstante, la reciente decisión del CNE de revocar las listas presentadas en coalición la obliga, al igual que a sus compañeros, a reconfigurar rápidamente su inscripción bajo el logo de su partido individual. 

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La especialista en Gobierno y Políticas Públicas explicó a CAMBIO que la decisión adoptada por el CNE de obligar a los partidos a presentar listas independientes a solo un par de días del cierre del periodo de modificaciones por revocatoria, etapa que culmina el próximo 8 de febrero, pone en riesgo circunscripciones clave con las que el progresismo busca consolidar mayorías en la Cámara. 

La representante María Fernanda Carrascal, quien ocupaba el primer lugar de la lista tras obtener más de 65.000 votos en octubre pasado, calificó como un bloqueo institucional la revocatoria de las listas a la Cámara por Bogotá y Valle. Además, reiteró que también están en riesgo las candidaturas presentadas en coalición para otras 14 circunscripciones

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Fuentes cercanas a los espacios de decisión de la Colombia Humana y del Pacto Histórico explicaron que, pese a que los candidatos han reiterado su llamado a la unidad, la revocatoria ha generado discusión interna durante el proceso de reorganización de listas y estrategias. En ese proceso a contrarreloj han participado desde el pasado 5 de febrero los directivos de los movimientos de la coalición y las candidaturas afectadas. “El límite no es político, es jurídico: la nueva lista debe alinearse con lo que ordena la resolución”, explicó una candidata. 

Desde el Pacto Histórico reiteran que la presencia de sus candidatos en el tarjetón de las elecciones legislativas no está en riesgo. Pero reconocen que la reconfiguración de las listas implica un desafío logístico y político mayúsculo en uno de los bastiones clave con los que el petrismo pretende convertirse en la fuerza más votada en la jornada en la que los colombianos sufragarán el próximo 8 de marzo para renovar el Congreso.

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