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Lunes 4 de mayo de 2026
Roy Barreras, candidato en la consulta Frente por la vida. Foto: David Romo - Presidencia.

Roy Barreras suma apoyos clave y toma distancia de la “izquierda radical”

Roy Barreras, candidato en la consulta Frente por la vida. Foto: David Romo - Presidencia.

El candidato en la consulta del Frente por la Vida reitera que no es de izquierda sino de centro y logra el respaldo de líderes de la USO, la CUT, la CGT, la CTC y Fecode. Así marcha su campaña.

Por: Armando Neira

Una de las preguntas que marca hoy la campaña en el país es si la izquierda llegará dividida a la primera vuelta. Por un lado está Iván Cepeda (Pacto Histórico) y por otro, Roy Barreras, favorito para imponerse en la consulta del Frente por la Vida. El expresidente del Congreso y exembajador en Reino Unido zanja la discusión con una frase: “Yo no soy de izquierda”.

Al margen de esa declaración, David Luna, candidato en la Gran Consulta por Colombia y ubicado ideológicamente en las antípodas de ambos, sostiene que siguen un libreto acordado: aparentan estar enfrentados cuando, en realidad, Barreras se retiraría antes de la primera vuelta para sumarse a la campaña de Cepeda.

En las últimas horas, sin embargo, el pulso ha sido evidente y, por ahora, se abre entre ambos una distancia que puede dejar heridas. Para él, estas diferencias se resuelven en las urnas. Barreras tiene claro que, si obtiene un resultado superior a los 1,5 millones de votos que Cepeda logró en la consulta de octubre, pondrá las condiciones, pues habrá creado un hecho político indiscutible.

“En democracia, quien gana es quien más votos obtiene”, afirma. “Iván tuvo la oportunidad de medirse y sacó 1,5 millones de votos. Ahora yo quiero contarme”. 

Desde la distancia, el presidente Gustavo Petro, principal e indiscutido referente electoral de la izquierda en Colombia, parece haberse decantado por Cepeda. En esa línea, hizo un llamado para que la militancia del Pacto Histórico no participe en la consulta presidencial de este 8 de marzo.

“No se votará la consulta ni se impulsará propaganda alguna sobre ella. Toda nuestra fuerza organizativa y política debe concentrarse en asegurar una gran votación por las listas del Pacto Histórico”, señaló el primer mandatario.

La primera batalla

Pero Barreras no está solo. Además de recorrer buena parte del país en busca de adhesiones, se anotó un primer triunfo al promover una consulta en la que parte como favorito y que ha captado atención mediática que vale su peso en oro.

En esta primera fase, que tendrá su desenlace a la vuelta de la esquina, enfrenta competencia: Daniel Quintero, exalcalde de Medellín, quien también reclama opciones de triunfo.

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“Roy está diciendo que, si él y sus estructuras políticas sacan x millones de votos, entonces él, y no Cepeda, debería ser el candidato de primera vuelta”, afirmó Quintero. “Es el tipo de cuentas de las que la gente está cansada. Mi misión es vencer a Roy y sus maquinarias”.

¿A qué maquinarias se refiere Quintero? Más allá de la disputa, lo cierto es que Barreras ha ido sumando una red de respaldos en distintas regiones que le dan una estructura que lo invitan a soñar con pasar la primera vuelta.

No importa las críticas sino los resultados. Así, por ejemplo, se le cuestiona la lista al Congreso con la que espera que su partido, La Fuerza, no solo mantenga la personería jurídica, sino que asuma un papel protagónico en el periodo 2026-2030.

La lista mezcla miembros de clanes políticos tradicionales, creadores de contenido, figuras regionales imputadas por corrupción, petristas y personas cercanas al movimiento de la vicepresidenta Francia Márquez.

Una lista con de todito

Entre ellos está el exalcalde de Neiva, Gorky Muñoz, destituido e inhabilitado por la Procuraduría en 2023 tras hallar irregularidades en cinco contratos firmados durante la pandemia de covid-19. La sanción está en revisión en el Consejo de Estado.

También figuran Juan David Duque, exsecretario privado de Daniel Quintero en la Alcaldía de Medellín y destituido por el Concejo en otro escándalo por presunto mal manejo de recursos públicos; Milena Flórez Sierra, esposa del exsenador de la U Musa Besaile, condenado y señalado por vínculos con grupos paramilitares; y Leonidas Name, sobrino de Iván Name, expresidente del Senado y hoy en la cárcel por el caso de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).

Así como incluyó nombres controvertidos, Barreras hizo un guiño al petrismo al poner allí a su exesposa, Luz Mary Herrán, madre de dos de sus hijos y antigua compañera de militancia en el M-19; a Máximo Noriega Rodríguez, exfuncionario de Petro en la Alcaldía de Bogotá, cercano a Nicolás Petro Burgos e investigado por el presunto ingreso de dineros irregulares en la campaña de 2022; y al exsuperintendente de Salud Luis Carlos Leal.

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Fabio Arias, exsecretario general de la CUT; y Martha Rocío Alfonso Bernal, directiva de Fecode. También el activista petrista Alejandro Vergel, con más de 500.000 seguidores en YouTube y 300.000 en X. Y del lado de la vicepresidenta Francia Márquez aparece el líder afro Ariel Palacios, del movimiento Soy Porque Somos.

La maquinaria avanza

En esta dinámica, Barreras ha sido acusado, además, de construir una estructura nacional con apoyos de gobernadores, alcaldes y dirigentes regionales. “Está haciendo alianzas y acuerdos con muchos gobernadores, alcaldes y sectores políticos para sacar a Iván Cepeda”, denunció Gustavo Bolívar.

Lo tangible es que con estos respaldos ha ingresado a espacios donde lo han recibido con los brazos abiertos. En las últimas horas se conoció que dirigentes de la Unión Sindical Obrera (USO), el poderoso sindicato de Ecopetrol; sectores de la CUT (Central Unitaria de Trabajadores), la CGT (Confederación General del Trabajo), la CTC (Confederación de Trabajadores de Colombia) y Fecode; así como verdes progresistas, liberales de base y miembros de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (Anuc), apoyarán su campaña. Naturalmente, en las filas de Cepeda estos movimientos inquietan.

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La USO fue un actor relevante en la elección que llevó a Petro a la Casa de Nariño. Incluso realizó aportes económicos a esa campaña, hoy bajo investigación por presunta violación de topes electorales.

“La USO, de manera institucional y mayoritaria, considera que el candidato Roy Barreras representa los intereses de nuestros afiliados y afiliadas, por lo cual se adhiere a su candidatura en la consulta del Frente Amplio por la Vida este 8 de marzo”, señaló en un comunicado. El sindicato lo define como “la figura capaz de unir a sectores progresistas, liberales y de centroizquierda”.

¿Por qué la USO adopta esta posición? Por diferencias con la política de transición energética que ha impulsado Petro y que, consideran, continuaría Cepeda.

Y en la Casa de Nariño, ¿qué?

Esta decisión refleja divisiones similares en la Casa de Nariño. Entre quienes llevaron a Petro a la Presidencia hay sectores que prefieren que el proyecto continúe en manos de Barreras y otros que respaldan a Cepeda.

También se habla de tensiones en el gabinete por el camino a tomar. Entre los cercanos a Barreras se menciona al ministro del Interior, Armando Benedetti, quien afirma que no puede intervenir en el proceso, aunque es natural interpretar como guiños a su candidatura los recientes mensajes de su suegra, Adelina Covo.

“No podemos dejar el espacio libre. ¿O es que quieren que el uribismo gane la presidencial? Yo no lo quiero. Por eso tenemos que votar en la consulta de marzo e invitar a nuestros amigos a que voten”, dijo la política bolivarense.

Para evitar confusiones, el núcleo duro de la campaña de Cepeda ha señalado que lo estratégico este 8 de marzo es pedir el tarjetón para la elección del Senado y de la Cámara y abstenerse de solicitar el de las consultas.

Gabriel Becerra, representante a la Cámara por Bogotá del Pacto Histórico, llamó a la militancia a no participar en ella. “No vamos a participar en la consulta. Es un derecho legítimo que ejercemos, no por sectarismo, sino porque ante la exclusión tenemos derecho a participar con nuestra propia elección, que es la de senadores y representantes a la Cámara”.

“Hoy el Pacto es la primera fuerza política no solo del progresismo y de la izquierda, sino de la sociedad colombiana”, afirmó. Y sostuvo que ya tienen candidato: “Esta fuerza realizó una consulta para definir una sola candidatura, que ganó Iván Cepeda Castro por amplia mayoría, con más de 1.700.000 votos en una jornada en la que participaron cerca de 3 millones de ciudadanos”.

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“Roy Barreras no representa el progresismo”, dice el exgobernador de Nariño Camilo Romero. “Si a Roy realmente le interesa el cambio, debería cancelar la consulta y unirse a Iván Cepeda para ir juntos a la primera vuelta. Si juega para sí mismo, dividirá las fuerzas”, agrega la exministra de Ambiente Susana Muhamad.

Heridas profundas

Esta serie de mensajes equivale, sin duda, a una declaración de guerra política en la que Barreras, por ahora, no entra. “Garanticemos el triunfo con la unidad. No siembren heridas que después cuesten sanar. Compañeros, no se equivoquen: la unidad es la victoria. Juntos hicimos posible el Gobierno de Petro hace cuatro años. Solo juntos podemos derrotar la consulta uribista del 8 de marzo y garantizar un cambio seguro”, dijo.

Barreras reconoce la resistencia que genera en sectores de la izquierda, especialmente tras su decisión de mantener la consulta. Por eso ha enmarcado la jornada como un intento de frenar al uribismo. Sostiene que, sin una coalición amplia que incluya al centro, no es posible alcanzar los 13 millones de votos que, a su juicio, se requieren para ganar.

“A la gente no le interesa la mecánica interna. Le interesa que el proyecto se mantenga para proteger sus derechos, el salario mínimo, los subsidios y la reactivación económica. Para eso hay que generar confianza”, afirmó. “Eso se logra con liberales, verdes, independientes, ciudadanos sin partido, sindicatos y campesinos. No se consigue excluyéndolos”.

Clara López, en una entrevista con CAMBIO, advirtió que una candidatura sin acuerdos amplios puede quedar aislada. “Mi principal preocupación es que los sectores de la derecha y la ultraderecha ganen en primera vuelta y frenen el proyecto de cambio iniciado por el presidente Petro. Eso puede ocurrir sin el respaldo del centro y de otros sectores decisivos”.

Para López es urgente trabajar en la unidad y convocar al centro, pues teme que a la izquierda le ocurra lo mismo que en Chile.

A esto Barreras responde que, pase lo que pase el 8 de marzo, al día siguiente estará dispuesto a buscar un acuerdo entre el centro y la izquierda para competir unidos. Por ahora concluye– la “izquierda radical” que lo critica está cometiendo “pecados capitales” y “errores crasos” al atacarlo.

Finalización del artículo