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Lunes 4 de mayo de 2026
Yo quiero

Escuela de Poesía es un proyecto que busca no sólo impulsar la lectura sino también la escritura en niñas y niños de instituciones educativas.

Foto: CAMBIO

Yo quiero

Como tallerista de un proyecto estudiantil enfocado en la democracia y los derechos, la escritora y profesora Viridiana Molinares Hassam descubre, de manera poética, qué quieren los niños y niñas en este país.

Por: Viridiana Molinares Hassan

Escuela de Poesía es el nombre de un proyecto del Ministerio de cultura, las artes y los saberes y la Biblioteca Nacional de Colombia, que busca no sólo impulsar la lectura sino también la escritura en niñas y niños de instituciones educativas. La Fundación Círculo Abierto, en octubre de este año, coordinó el Nodo Caribe, acompañando a 18 aulas en siete instituciones en cuatro municipios: Malambo, Galapa, Ciénaga y Barranquilla. Tuve la oportunidad de ser una de las talleristas de este proyecto dirigiendo el módulo de Poesía y Derechos, en el que trabajé con niños y niñas de diez y doce años de edad, de quinto, sexto y séptimo grado.

Encontrarme rodeada de sonrisas y ganas de escuchar a una ‘seño’ que llegó con afiches de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que leímos juntos, me generó un gran entusiasmo. Fue como si volviera a caminar por la Normal de Fátima, el colegio público en el que estudié, y también por los pasillos del Alexander Pushkin, el colegio privado que fundó mi padre, Ramón Molinares Sarmiento, en el municipio de Santo Tomás, y en el que en la década de los años ochenta impartían clases profesores franceses que llegaron al Caribe colombiano por las relaciones de amistad con mi padre, en ese entonces, un joven escritor latinoamericano que regresaba de estudiar en Lille.

En salones de 40 o más estudiantes, bajo temperaturas de 32°C que se esparcían uniformemente con los abanicos colgados en los techos y en las paredes –en algunos casos excepcionales en salones con aires acondicionados–, me encontré con Isaac –al que le gusta leer–, con David –quien sueña con ser el cuidador de la cancha de fútbol de su escuela–, con Lucía –que quiere que “las cosas vuelvan a ser como antes”–, con Juan y Juana –que quieren ser policías–, con Fernanda –que quiere ser médica– y con muchos estudiantes inquietos que sudaban y no pararon de hablar sobre sus derechos.

Especial Imaginar la Democracia

Educar y aprender en este país es una lotería. Aunque la educación es un derecho fundamental del que dependen muchos aspectos de nuestra vida, para lograr mayor cobertura y mejor calidad es urgente aumentar la inversión en este sector para construir más escuelas y mejorar las existentes. Y también para la formación de docentes que, junto a su profesionalización –requisito mínimo para el ejercicio ético de la pedagogía–, requieren de una vocación de acero y de una ternura extrema, porque cada estudiante es una persona que llega al salón a aprender valores como la solidaridad, la cooperación y la igualdad en el mismo instante en el que se reafirman a sí mismos y advierten lo particular que es cada persona.

Educar y aprender en este país es una lotería

Observé, además, el gran esfuerzo que hacen los docentes para mantener la atención de los niños y niñas durante las largas jornadas de clases. Esto no es fácil: muchos de ellos enfrentan difíciles condiciones socioeconómicas y familiares. Michael Sandel, en su libro La tiranía del mérito, describe cómo menos de un tercio de la población mundial ingresa a la universidad, lo cual genera que muchas personas no puedan acceder a empleos con una remuneración adecuada que les permita un buen vivir. Independientemente del debate actual sobre los cambios que se están generando alrededor de la educación universitaria, si reflexionamos sobre las diferencias estructurales que todavía persisten en nuestro país entre instituciones educativas públicas y privadas, podemos entender que, desde la educación que se recibe en la primera infancia, se abren brechas educativas y sociales que generan exclusión y desasosiego en quienes no pueden acceder a educación de calidad.

Menos de un tercio de la población mundial ingresa a la universidad, lo cual genera que muchas personas no puedan acceder a empleos con una remuneración adecuada que les permita un buen vivir

Durante el taller conversamos sobre cuatro derechos fundamentales: la libertad personal, la igualdad, la educación y la libertad de expresión. Para profundizar en lo que estos derechos representan, leímos en voz alta el poema No quiero, de Ángela Figuera Aymerich: No quiero que los besos se paguen / ni la sangre se venda / ni se compre la brisa / ni se alquile al aliento…/… No quiero / que me tapen la boca / cuando digo NO QUIERO...

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Utilicé este poema para motivar a la escritura de un poema titulado YO ǪUIERO. He realizado una selección de versos para mostrarles lo que quieren niños y niñas de las instituciones educativas: El Concorde, Eva Rodríguez Araújo, María Auxiliadora, Roque Acosta Echeverría, San Juan del Córdoba, Darío Torregroza Pérez. En los versos que leerán, están las voces de quienes mañana ocuparán nuestros lugares y serán responsables de construir un mejor futuro para todas las personas.

Yo quiero
hacer un poema en equipo
amar a los demás
ir a la guerra
visitar una nave espacial
contener mi ira
conocer París
respeto para las mujeres
ir a México
ser inmortal
tener un aire acondicionado
ser un gran padre
estudiar para salir adelante
conocer a Messi
tener un helicóptero
ser más inteligente de lo que ya soy
unos tacones
tener demasiadas amigas
jugar en el Real Madrid
conocer el estadio
Ir a la luna y viajar por todos los planetas
conocer a Shakira
conocer a Simón Bolívar
expresarme sin que le bajen el volumen a mi voz
viajar para conocer un mundo que aún no conozco
quedarme toda la noche despierta
hablar sin juzgar
ser alguien en la vida
un mundo con más poesía y menos muertes
un planeta sin más feminicidios
unir el blanco y el negro en un solo abrazo
aprender a cocinar para ayudar a mi mamá
ser presidente
que sea mañana
que haga frío
ser valiente
vivir para siempre
ser yo misma
respetar a mis padres una y otra vez
ayudar a las personas
ser amado
ser humilde
y…
yo quiero dulces

Yo quiero
ser feliz
ser futbolista
ser peluquera
ser policía
ser militar
ser una linda militar
ser cantante
ser profesor
ser dibujante
ser pintor
ser bombero
ser inteligente
ser amable
ser el más disciplinado
ser un buen estudiante
ser una mariposa para volar
ser médica para que las personas sanen
ser abogada porque tengo derecho al trabajo

Yo quiero
que el mundo no se parta en dos
que la tierra brille como el cristal
que alguien se alegre de haberme conocido
que las personas hablen por sí mismas
que las personas estén juntas
que respete la opinión de los demás
que no se corten los árboles
que caiga plata del cielo
que nos abracemos
que mi gato regrese
que Colombia gane el mundial
que se acabe el mal
que en mi casa tengamos un abanico
que todos los niños tengan derecho a la educación
que todas las personas puedan expresar sus sentimientos
que no se abandonen animales
que venga mi abuela del cielo
que mi mamá y mi hermano vuelvan a vivir la vida
que el mundo se haga más pequeño
que el planeta sea sano
que llueva para tener frío
que todas las razas del mundo se unan para buscar la paz
que no haya miedo en las calles
que no haya robo en las calles
que no me hagan daño y que me quieran
que mi papá me ame como antes
que el mundo vuelva a la normalidad
que no se fabriquen fusiles
que a los niños no les quiten la diversión
que los padres sean más felices y no se peleen
que se cuide y no se contamine nuestro planeta para que se vea bonito y cuidado
que los mares estén limpios y que los animales no mueran por contaminación
que las mujeres, cuando salgan a la calle, no se sientan incómodas porque los hombres las miran por la ropa que usan
que todos los presos buenos salgan de la cárcel
que los chicos de las calles puedan regresar a sus familias
que las autoridades hagan justicia para todas las personas
que las mujeres podamos vestirnos como queramos sin que los hombres se queden mirándonos
que los niños respeten a los docentes y a las personas mayores
que todos logren sus sueños
que el otro año podamos ir a Valledupar a visitar a mi abuela
que arreglen los baños
que nadie duerma en las calles y que nadie sufra
que en el parque no haya agua en la cancha
que los uniformes del colegio sean gratis
que los buenos sean libres
que nadie robe nuestros sueños
que haya luz en los colegios
que KK sea mi amiga
que el colegio tenga transporte
que todos me den alegría
que mi tía tenga un bebé niña
que no discriminen a personas con sida, autismo y problemas mentales
que venga pronto mi papá para jugar y divertirnos juntos
que mis padres me escuchen
que las personas pobres seamos felices
que mi mamá sea eterna
que mis padres tengan trabajo
que mis papás tengan más tiempo conmigo
que todas las personas tomen buenas decisiones
que los policías encierren a los malos y liberen a los buenos
que nadie arrebate derechos
que no nos quiten el derecho a la libertad
que todos sean respetados de manera bonita
que mi papá no se vaya para seguir sonriendo
que salga la luna para ir al parque
que el marinero tenga pesca
que cuiden la fuente del colegio
que el mundo mejore para todos
que el alcalde mejore las instituciones
que el colegio tenga suficiente agua
que no juzguen a las personas por su color de piel o preferencias
que las personas dejen de arrojar basuras a las calles

Yo quiero
que las estrellas se puedan alcanzar con las manos
que las nubes se coman
que no se roben a las mascotas ni a las personas
que no se vaya el agua
que mi familia se junte
que haya honestidad
que la noche sea oscura y el día blanco, muy blanco
que a las mujeres no las golpeen cuando hacen lo que les gusta
que mis padres sean infinitos
que mi compañero se porte bien

Yo quiero
el derecho a correr
el derecho al respeto
el derecho a la alimentación
el derecho a tener un techo
el derecho a tener una familia
el derecho a tener un hogar
el derecho a ser escuchado
el derecho a ser lo que quiera ser
el derecho a la amistad
el derecho al amor de todos mis amigos
el derecho a la salud para todas las personas
el derecho a respetar los gustos de los demás
el derecho a tener unos zapatos nuevos

Yo quiero que la noche no se acabe para seguir soñando y quiero que todos vean cuando el mundo amanece.

Finalización del artículo