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Miércoles 6 de mayo de 2026
General (r) Jorge Enrique Mora Rangel · Foto: Colprensa/Prensa/Redes sociales

General (r) Jorge Enrique Mora Rangel

Foto: Colprensa/Prensa/Redes sociales

Falleció el general (r) Jorge Enrique Mora Rangel: excomandante de las Fuerzas Militares y negociador de paz

El general retirado Mora Rangel, quien comandó las Fuerzas Militares, falleció tras luchar contra un fuerte cáncer. Le contamos sobre su trayectoria.

Por: Alisson Betancourt

La Dirección General del Hospital Militar Central informó este sábado 6 de diciembre de 2025 el fallecimiento del general (r) Jorge Enrique Mora Rangel, reconocido por su trayectoria como comandante del Ejército Nacional y comandante general de las Fuerzas Militares de Colombia. 

De acuerdo con la información compartida por el Ejército, Mora murió en horas de la mañana en las instalaciones de la institución médica. El hospital aseguró que pese a que se le brindó cuidados humanizados y servicios de los más altos estándares científicos y éticos, no logró superar el cáncer del que padecía. 

“La Dirección General del Hospital Militar Central expresa sus más sinceras condolencias… y su profundo respeto por la memoria de quien dedicó su vida al servicio de la Nación”, señaló la entidad.

Asimismo, el centro asistencial indicó que continuará acompañando a la familia del general retirado en todos los procesos asistenciales y administrativos necesarios tras su fallecimiento.

La trayectoria del general Jorge Enrique Mora

Nacido en Cúcuta en 1945, Jorge Enrique Mora Rangel comenzó su carrera militar en 1964 tras ingresar a la Escuela Militar de Cadetes, un paso que marcaría más de cuatro décadas de servicio en la Fuerza Pública. Cuatro años después, en 1968, se graduó como oficial y amplió su formación en Estados Unidos, donde cursó el entrenamiento avanzado de infantería en Fort Benning, Georgia.

A lo largo de su carrera militar, Mora resaltó por su trabajo en cargos estratégicos en el centro del país. En 1982 asumió el mando del Batallón Aerotransportado Serviez, con sede en la base aérea de Apiay (Meta), y más adelante dirigió el Batallón Colombia N.º 28, la Escuela de Infantería en Bogotá y la Jefatura de Operaciones del Ejército Nacional. Desde este último cargo, que ejercía en 1991, fue llamado a realizar el curso de ascenso a general.

Ya como oficial de alto rango, fue designado director de la Brigada Móvil N.º 1, una de las unidades de élite del Ejército, ubicada en Granada (Meta), en una región con un fuerte impacto del conflicto armado y cercana a zonas históricas de influencia de las extintas FARC-EP. Su liderazgo allí reforzó su perfil como comandante contraguerrillero y afirmó que su misión principal era capturar o neutralizar al máximo comandante de esa guerrilla: Manuel Marulanda Vélez, alias Tirofijo. 

En octubre de 1993, fue nombrado comandante del Comando de Operaciones Especiales de Contraguerrilla, consolidando una reputación de firmeza frente a los grupos ilegales. Allí advirtió de la creciente relación entre las FARC-EP y el narcotráfico. En 1994 asumió el mando de la IV Brigada en Medellín, desde donde tuvo que enfrentar una compleja dinámica de violencia en el Valle de Aburrá y el suroriente de Antioquia, marcada por la presencia de milicias urbanas. 

A finales de 1995 fue trasladado al Comando General de las Fuerzas Militares como jefe de Operaciones, un cargo de influencia en las decisiones estratégicas desde Bogotá. Con Juan Carlos Esguerra como ministro de Defensa, posteriormente asumió la dirección de la Escuela Superior de Guerra, y poco después fue designado comandante de la V División del Ejército, con sede en la capital. 

Desde su cargo en Bogotá promovió la creación de las Cooperativas de Vigilancia y Seguridad Privada, conocidas como Convivir, en Cundinamarca, con la intención de tener al menos una por municipio, su argumento en ese momento, era que este colectivo, que posteriormente fue relacionado con la creación de grupos paramilitares, logrará hacerle frente a las FARC-EP.

A comienzos de 1997 lideró operaciones de alto impacto contra las FARC-EP en San Juanito (Meta), tras lo cual fue ratificado en su cargo. Sin embargo, ese mismo año enfrentó uno de los episodios más complejos del conflicto: la llamada “pesca milagrosa” ejecutada por alias Romaña en la vía entre Bogotá y Villavicencio en marzo de 1998, se convirtió en uno de los secuestros masivos más recordados de la época. Poco después tuvo que responder a críticas por los allanamientos realizados por la Brigada XII tras un atentado contra el general retirado Fernando Landazábal.

Además, se sumó a los negociadores del Gobierno de Juan Manuel Santos con las extintas FARC-EP como representante del Ejército.

Mensaje de los miembros de la mesa de negociaciones de la Habana

Tras conocerse la muerte del general ® se conoció una carta firmada por varias de las figuras políticas que participaron en la mesa de negociaciones de paz del Gobierno Santos, entre las que se encuentra Humberto de la Calle, Sergio Jaramillo, María Paulina Riveros, entre otros. 

En la misiva daban su mensaje de condolencia y resaltaban el trabajo del militar: “El General Mora hizo un sacrificio patriótico al unirse desde el primer día al equipo negociador. Su carrera en el Ejército Nacional no podía haber sido más distinguida. De la mano del General
Fernando Tapias Stahelin, lideró el proceso de transformación y modernización del Ejército en los momentos más críticos para la seguridad nacional”, se lee en el documento. 

Y agregaron: “Los colombianos no alcanzan a imaginar el esfuerzo que supuso para el General Mora cuatro años de negociaciones sin pausa,
con todas las discusiones y contradicciones que eso conlleva y que él enfrentó con valor. Nosotros por nuestra parte no tenemos sino el más grande agradecimiento y reconocimiento por su servicio al país”.

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