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Lunes 4 de mayo de 2026
Marco Rubio, Gustavo Bolívar y María Fernanda Cabal. Crédito: Pablo David-Colprensa.

Marco Rubio, Gustavo Bolívar y María Fernanda Cabal. Crédito: Pablo David-Colprensa.

Posiciones encontradas: así reaccionó el mundo político a la descertificación de Colombia por parte de Estados Unidos

La descertificación de Colombia en la lucha antidrogas encendió un intenso debate político. Mientras que los aliados de Gustavo Petro lo ven como una represalia política en contra del presidente, la oposición condena la falta de acciones del Gobierno.

Por: Carolina Calero

Estados Unidos anunció el pasado lunes 15 de septiembre la descertificación de Colombia en la lucha contra el narcotráfico, al considerar que el país incumplió con sus compromisos internacionales durante el último año.

“El incumplimiento de Colombia en sus obligaciones de control de drogas durante el último año recae únicamente en su liderazgo político. Consideraré cambiar esta designación si el Gobierno colombiano toma medidas más agresivas para erradicar la coca y reducir la producción y el tráfico de cocaína”, señaló el comunicado del Departamento de Estado firmado por Donald Trump.

La decisión, que ya había sido anticipada por actores políticos y analistas, generó reacciones inmediatas en Estados Unidos. Por ejemplo, desde la Casa Blanca, el secretario de Estado, Marco Rubio, responsabilizó directamente al presidente Gustavo Petro de la decisión.

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Según él, el problema no radica en el trabajo de las Fuerzas Armadas ni de la Policía, con los que aseguró que la cooperación ha sido histórica y positiva, sino en el rumbo político que ha tomado la administración actual.

“Colombia ha sido un socio histórico y muy importante, pero ahora tiene un presidente que, además de actuar de manera errática, no ha sido un buen aliado a la hora de enfrentar a los carteles de la droga. Bajo su liderazgo no cumplen con los estándares”, declaró Rubio. También enfatizó que “el problema es de liderazgo político” y destacó que, si la lucha dependiera únicamente de los uniformados, “hemos trabajado con ellos durante décadas” con buenos resultados.

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Pese a sus críticas, Rubio dejó abierta la puerta para un eventual cambio de decisión: “Colombia puede mejorar, puede ser más cooperativa y cumplir con los criterios para recuperar la certificación”.

Desde el Congreso estadounidense, la republicana María Elvira Salazar calificó la medida como un llamado urgente al presidente colombiano: “Debe cooperar y dejar de sabotear la lucha contra las drogas”. Señaló que el crecimiento “descontrolado” de los cultivos de coca es una amenaza directa para la seguridad de toda la región y exigió “resultados reales, no excusas”.

Salazar también aseguró que Estados Unidos mantendrá su respaldo a las autoridades y fuerzas de seguridad en Colombia: “Seguiremos firmes, colaborando con ellos para enfrentar y derrotar a los carteles sin descanso y sin concesiones”.

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La respuesta del Gobierno colombiano

La Embajada de Colombia en Estados Unidos emitió un comunicado en el que “rechaza categóricamente” la decisión y defiende los avances logrados en la lucha antidrogas. En su pronunciamiento aclaró que Washington invocó razones de interés nacional para mantener la cooperación bilateral, lo que evitó sanciones que habrían golpeado a la fuerza pública, al sector productivo y a la sociedad colombiana.

La representación diplomática también criticó las referencias al presidente Petro: “Rechazamos las alusiones dirigidas al liderazgo político del presidente Gustavo Petro y aquellas que sugieren permisividad o concesiones al narcotráfico en Colombia”.

En la misma línea, el ministro del Interior, Armando Benedetti, calificó la medida como una decisión política contra Petro más que una evaluación técnica sobre la lucha antidrogas.

“No responde a la lucha contra el narcotráfico, sino contra el presidente Gustavo Petro”, escribió en su cuenta de X.

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Voces a favor y en contra en Colombia sobre la descertificación

La descertificación dividió opiniones entre sectores políticos en el país. Gustavo Bolívar, exsenador del Pacto Histórico, afirmó que lo ocurrido constituye “un triunfo para los narcotraficantes del mundo”, pero advirtió que el Gobierno continuará combatiendo ese flagelo y los “millones de dólares sucios que alimentan la violencia en nuestro país”.

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Desde la oposición, la senadora del Centro Democrático María Fernanda Cabal acusó al presidente de ponerse “del lado de los bandidos” en lugar de los colombianos que enfrentan la violencia del narcotráfico. En otro trino, escribió que el presidente Petro “incumplió su deber de combatir el narcotráfico por estar contemporizando con los criminales que han mantenido sometido al pueblo colombiano”. 

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Por su parte, Juan Manuel Galán, director del Nuevo Liberalismo, calificó la descertificación como “una de las peores señales internacionales que ha recibido nuestro país en décadas”. Aseguró que esta medida no golpea a un presidente, sino a los colombianos, y la interpretó como evidencia del fracaso de la estrategia antidrogas del actual Gobierno. 

“La improvisación, la falta de coherencia y la ausencia de una política clara han puesto a Colombia en el peor escenario posible: aislados y con menor capacidad de enfrentar un problema que afecta directamente la vida de millones de personas”, advirtió.

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El expresidente Iván Duque reconoció la decisión de Washington, destacando que es el resultado del desmonte de los grupos manuales de erradicación, del crecimiento exponencial de los cultivos ilícitos, el bajo porcentaje de incautaciones y el “tratamiento complaciente a narcotraficantes bajo la paz total”.

La exalcaldesa de Bogotá y actual precandidata para la contienda de 2026, Claudia López también reaccionó con un mensaje acompañado de un video en X: “El fracaso de la política antidrogas de Estados Unidos es un hecho, allá sube el consumo y acá la producción, y las consecuencias negativas las pagamos todos. Vamos a cambiar por completo la política antidrogas y los indicadores de resultados”.

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La precandidata Vicky Dávila consideró que la descertificación ofrece una oportunidad para replantear la política antidrogas a partir de 2026. En su mensaje enumeró un plan de nueve puntos, entre ellos un “Plan Colombia 2.0”, el regreso de la fumigación, extradiciones exprés, recompensas, cooperación judicial y tecnológica, así como la sustitución de cultivos hacia la legalidad. 

“La descertificación de este lunes es responsabilidad de Petro y su Gobierno. También de Santos, que acabó la fumigación y facilitó impunidad de comandantes narcos en acuerdos de La Habana”, escribió.

El abogado y también precandidato Abelardo de la Espriella publicó un video en el que responsabilizó directamente a Petro: “La descertificación de Colombia es responsabilidad del régimen de Gustavo Petro: empodera al narcoterrorismo, debilita la institucionalidad y no combate las más de 330.000 hectáreas de coca”.

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Efraín Cepeda, expresidente del Senado afirmó en X que la medida “es un duro golpe que revela la desconexión entre discursos y realidades”. Según él, la “indolencia” del Gobierno de Petro ha llevado a un crecimiento “exponencial y descarado” de los cultivos ilícitos.

“En lugar de combatir al narcotráfico, Petro se pierde en polarización y campañas electorales”, agregó.

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