Con un grupo de nombres desconocidos a nivel nacional y muy poco peso local, el clan político aspira a mantener su poder en el Atlántico. ¿Busca esta estrategia poner una nueva cara tras los enredos judiciales de las pasadas elecciones legislativas?
Por: Rainiero Patiño M.
El ejercicio es simple: al preguntarles a cuatro habitantes de Barranquilla si saben quiénes son las personas que aparecen junto a Fuad Char en una foto, tres dicen no tener idea, el otro dice que “deben ser políticos”, pero confiesa no saber sus nombres. La imagen en cuestión fue publicada en varios medios locales el 5 de diciembre de 2025 y retrata a los nuevos ‘ungidos’ por el polémico clan político como candidatos a la Cámara de Representantes.
Con un grupo de nombres en su mayoría desconocidos a nivel nacional y con poco peso en el contexto local, la familia Char, bajo el aval del partido Cambio Radical, aspira a mantener su poder de representación por el Atlántico tanto en la Cámara como en el Senado.
La lista incluye a un influencer de redes sociales sin experiencia política ni conocimiento del Estado, una exalcaldesa municipal, dos jóvenes exconcejales de Barranquilla, un exdiputado del Atlántico y una lideresa de derechos humanos, entre otros. Para algunos analistas, la estrategia busca poner una nueva cara al cuestionado grupo después de los enredos judiciales que les dejaron las pasadas elecciones legislativas y también muestra una suerte de implosión por la salida de históricos líderes locales.
La mala hora de los Char quedó sellada con la orden de encarcelamiento y posterior libertad del exsenador Arturo Char, en medio de una investigación por corrupción electoral y compra de votos a la condenada excongresista Aída Merlano. Esto terminó por sepultar cualquier idea que el menor de los hijos de Fuad tuviera de volver al Congreso. Su hermano Alejandro, actual alcalde de Barranquilla, también está vinculado a la investigación del denominado entramado de la ‘Casa Blanca’.
Con todos esos elementos en juego, y con la realidad de que solo un par de los once “bendecidos” de la nueva escuelita Char cuentan con su propio capital político que les puedan dar suficientes votos para pelear curules, el clan del patriarca Fuad parece apostarle a que la buena distribución de la maquinaria de votos, construida en más de 20 años de control de la Alcaldía de Barranquilla, les alcance para conservar su cuota pasada de tres representantes y dos senadores.
En la primera posición de la lista a la Cámara está la exalcaldesa de Usiacurí, Doris “Dorita” Bolívar Ebratt; le sigue el exconcejal de Barranquilla, Samir Eduardo Radi Chemás; de tercero el exdiputado y expresidente de la Asamblea del Atlántico, Welfran Mendoza; de cuarto va el influencer y empresario digital, Andrés Felipe Camargo, conocido como Felipe Saruma; en el puesto quinto está Darlin de la Concepción Guerrero; y en el sexto, la líder y defensora de derechos, Yolanda Herrera Peña; de último está el exconcejal de Barranquilla, Estefanel Gutiérrez Pérez.
La lista al Senado de “los que digan los Char” la lidera César Lorduy,a quién, de manera inexplicable, no le alcanzaron los votos para una curul en el periodo pasado. Luego está Gersel Pérez, que quiere dar el salto después de pasar por la Cámara casi que en el anonimato. En tercer lugar, el exdiputado del Atlántico, Gonzalo Baute, y de cuarto, Selmen Arana, un nombre desconocido en el Atlántico pero con poderosos padrinos políticos en Bolívar.
Los sueños de Cámara, uno a uno
Saruma, un influencer que suma más de 16,5 millones de seguidores en sus principales redes sociales, es una novedad en la lista charista, pero su posible votación es toda una incógnita.
Con camiseta negra, como las que usa Alejandro, gorra hacia atrás y sonrisa blanquísima, el joven de 26 años y nacido en Bucaramanga se tomó la foto de lanzamiento abrazado a Fuad. No tiene ninguna experiencia en el ámbito político, ni hace parte de ningún movimiento social, de derecha ni de izquierda. Pero en los últimos años ha sido uno de los personajes de redes sociales que ha apoyado la gestión del alcalde de Barranquilla y ha facturado millonarios recursos. Según una investigación de La Silla Vacía y La Contratopedia la administración local pagó 2.000 millones de pesos a los influencers en solo año y medio.
De las pocas intervenciones públicas que ha hecho Saruma, se puede deducir que no tiene un discurso claro y que su gran plan es “impulsar emprendimientos digitales” vendiendo su experiencia como modelo. Eso sí, el joven parece estar moviéndose muy bien en la creación de alianzas con varios candidatos.
Un asesor y analista político de Barranquilla que hace parte del movimiento charista hace casi dos décadas, pero que prefirió guardar el anonimato, le dijo a CAMBIO que la inclusión de Saruma en la lista sería una jugada de Ana María Aljure, la actual gerente de ciudad y mano derecha del alcalde para temas públicos.
“Está pescando bien en todos lados -dice para referirse a las reuniones de Saruma con distintos candidatos de Cambio Radical- y no se la visto con una fórmula fija. Es posible que dé la sorpresa. Además, si Aljure quiere tener opción de una candidatura con opciones a la alcaldía después de Alejandro, tiene que tener un representante”, explica el miembro del partido, quien también cree que el influencer es la apuesta del grupo para una forma de hacer política a través de las plataformas digitales.
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Con colección de fotos comiendo en los pueblos del Atlántico y siempre muy elegante, en la lista Dorita Bolívar es conocida como la cuota de Elsa Noguera porque, entre otras cosas, tuvo a cargo la Secretaría de la Mujer cuando Noguera fue gobernadora. El analista dice que la idea podría ser que algunos “amigos” de Noguera respalden el proyecto con votos, por lo que su posibilidad de curul dependería de esas alianzas. Una apuesta riesgosa.
“Es un termómetro para medir qué le queda a Elsa de votos propios y pensado en una futura nueva candidatura. Pero no sé si eso le alcanzará para reunir 70.000 u 80.000 votos”, señala el experto político, quien cree que Bolívar no pasará de los 20.000 votos.
Otro de los nombres llamativos entre los candidatos es el de Samir Radi, conocido como un charista completo y por su participación en el Concejo Distrital, calificado como miembro del comité de aplausos del alcalde. Viene de familia de contratistas en obras de infraestructura y es cercano a Faisal Cure también mencionado por Aida Merlano por su supuesta participación en un entramado de pago de coimas durante el segundo gobierno de Alejandro Char. Hasta ahora aparece solo en tarimas y reuniones de campaña. “Tampoco creo (que Samir) pueda obtener la curul, porque los concejales fuertes de la casa no están con él”, explica el asesor.
Welfran Mendoza aparece en la lista como una de las fórmulas de Lorduy, pero cuenta con el respaldo del enredado Arturo Char y de Luis Eduardo Díaz Granados, exrepresentante a la Cámara y senador, histórico aliado de la familia, pero que hace años maneja un caudal propio de votos; en las elecciones de 2018 sumó más de 75.000
“Podríamos decir que en este momento Welfran Mendoza podría estar acariciando la primera credencial. Es el que tiene más fuerza ahora mismo, porque tiene tres fuerzas grandes empujando”, le contó a CAMBIO un exsecretario de Alejandro Char en la alcaldía, bajo la reserva de su nombre.
Para ambos expertos consultados por CAMBIO, las inscripciones de Darlin Concepción y Yolanda Herrera estarían siendo promovidas por la misma familia Char como una manera de cumplir la cuota femenina, pero creen que no tienen ninguna opción. “Respetuosamente, tengo que decir que son de relleno y les dieron un presupuesto mínimo de dinero, una vainita, para que aporten entre 2.000 y 3.000 votos cada una”, añade la fuente. Herrera, sin embargo, tiene una base porque es pastora de una iglesia cristiana, al igual que su esposo, el excandidato a la Gobernación del Atlántico, Carlos Dennis.
El último en el orden de la lista es Estefanel Gutiérrez, un joven abogado que renunció al Concejo en diciembre de 2025, a donde llegó con los votos puestos por los Char. Reconocido por su estilo histriónico al momento de dar discursos y de origen palenquero, va en fórmula con Gonzalo Baute, el preferido de Alejandro Char para el Congreso de la República.
“Muy a pesar de que el edificio (la Alcaldía) podría votar con el man (Gutiérrez), estaríamos hablando de unos 25.000 votos que no le alcanzaría. Además, en el departamento nadie lo conoce y él no cuenta con una estructura ni maquinaria propia; y entre las negritudes tampoco es que sea muy querido porque se atravesó en el camino de Deivis Cáceres, que es el líder reconocido por esa comunidad, pero a quien Fuad no le dio el aval”, detalló el exsecretario.
¿Y los congresistas? Un resurgir, un salto y dos apuestas
La cabeza de la lista al Congreso es César Lorduy, exrepresentante y líder de confianza del propio Fuad Char, que se ‘ahogó’ es su aspiración en las elecciones de 2022. Tiene la bendición del patriarca y una fórmula aparentemente ganadora. “Es un académico y dirigente gremial respetado, digamos que un tipo con ‘charreteras’, pero algunos no lo quieren. Sin embargo, podemos decir que ya tiene su propio capital político con los candidatos a la Cámara que ha logrado alinear en el interior del país, curiosamente con acompañamiento de otro candidato como es Gersel Pérez”, dice el asesor de campaña.
Dentro de Cambio Radical, cuentan que Pérez logró acumular una buena cantidad de recursos para invertir en su actual campaña y que, además, tiene buenas relaciones con parte del Gobierno nacional, incluyendo a la vicepresidenta Francia Márquez, a través de la comisión afro.
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Siempre con gorra, bluyines y camiseta, como su principal padrino político, Gonzalo Baute es el tercero de la lista charista al Congreso. [Con experiencia en varias secretarías distritales y en la Asamblea del Atlántico, es conocido como un fiel acompañante de Alejandro Char, quien le dio la bendición.](¿La prueba reina? UniSalamanca denuncia falsedad en certificado laboral de Leyton Barrios, nuevo rector de Uniatlántico)
De hecho, en estos días circula una foto viral en la que se ve a Alejandro Char Nule, el hijo del alcalde, abrazado a Baute y luciendo una camiseta con el nombre del candidato. La duda en este caso es que los votos dependen prácticamente de lo que se mueva dentro de la alcaldía, en donde seguro “no habrá pescado para tanto anzuelo”.
“Baute es del corazón de Alejandro, pero el riesgo es que como en ocasiones anteriores, más allá de la orden para encauzar los votos, siempre ha habido dentro del charismo ‘puñaladas’ y canibalismo interno’”, dice el exsecretario para ilustrar la realidad del movimiento.
El nombre más sorpresivo de la lista de los ungidos es el de Selmen Arana, quien “llegó a la casa Char por medio de Luis Eduardo Díaz Granados, después de casarse con una sobrina de él en una espectacular boda, que para muchos fue la fiesta del año”, según el relato emocionado del asesor de Cambio Radical.
La única experiencia política de Arana es su paso por el Concejo de Magangué, un importante municipio de Bolívar. Sus esperanzas estarían en los votos que le puede sumar su primo Yamilito Arana, actual gobernador de ese departamento más el aporte de Diaz Granados, quien lo escogió como su candidato único.
“Tiene votos seguros en los dos departamentos, pero le entrarían de muchas partes donde Díaz Granados tiene gente. Además, tiene una chequera repleta. Creo que es el que tiene la curul más segura de los cuatro. Y se beneficia Welfran Mendoza que es su dupla a la Cámara en la lista”, cuenta el analista político, emocionado en el detalle.
Otro de los problemas para el charismo es que esa reestructuración de la lista y las quejas por incumplimientos burocráticos en el periodo que termina produjeron una especie de desbandada de algunos líderes históricos del movimiento y que sumaban votos en el Atlántico. En este grupo se pueden mencionar a Roberto Celedón, un cacique político del centro del departamento, especialmente en Baranoa; Sergio Barraza, exdiputado por Cambio Radical, quien armó rancho aparte; Dagoberto Barraza, exsecretario de educación que estuvo preso, por temas de contratación con amigos de los Char; y Toño Zabaraín, quien va a heredar sus votos a la candidatura de su hijo, Nello Zabaraín, por el movimiento En Marcha, una alianza del Partido Verde y el Partido Demócrata.
Nada está escrito, la campaña está a punto y como muestra la historia reciente, los Char suelen acomodar sus fichas y canalizar los votos en los momentos previos a la elección, como si se tratara de un partido de fútbol de su equipo Junior.
El gran reto para el clan es que esta vez parece que dependen solo de su estructura burocrática, por lo que la pregunta es si esto será suficiente para igualar las tres curules en la Cámara y los dos senadores de las elecciones pasadas. ¿Pasará el examen la nueva escuelita?