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Lunes 4 de mayo de 2026
Cristina Lombana y las movidas que generaron malestar en la Corte Suprema. Fotoilustración: Kim Vega-CAMBIO.

Cristina Lombana y las movidas que generaron malestar en la Corte Suprema. Fotoilustración: Kim Vega-CAMBIO.

Las movidas de Cristina Lombana que causaron malestar en la Corte Suprema

La magistrada Cristina Lombana envió dos veces policía judicial a la presidencia de la Corte Suprema de Justicia e insistió con vehemencia en que se eliminara un mensaje de Twitter que informó que la Comisión de Acusación había tomado una decisión favorable al magistrado Francisco Farfán. El episodio tiene muy molestos a los magistrados y agudizó la disputa interna en la Sala de Instrucción. CAMBIO revela la historia.

Por: Alejandra Bonilla Mora

La Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, que se encarga de investigar a los congresistas y que tiene en sus manos las pesquisas por graves escándalos de corrupción, es una caldera. Las diferencias internas entre sus magistrados no solo son innegables, sino que se han profundizado en los últimos años, especialmente entre la magistrada Cristina Lombana Velásquez y el resto de sus colegas.

Lombana ha sido recusada más de 50 veces: se le ha cuestionado por llegar a la Corte siendo al mismo tiempo mayor del Ejército (hoy en día recibe una pensión de invalidez por parte del Ministerio de Defensa); por haber ocultado en su hoja de vida un vínculo con el abogado Jaime Granados, quien representa al expresidente Álvaro Uribe; así como por supuesta falta de imparcialidad y filtraciones a la prensa.

El final del 2025 parecía favorable para la jurista por haber liderado el allanamiento a la lujosa casa del ministro Armando Benedetti. El exsenador arremetió en su contra con toda suerte de improperios injustificables que le valieron a Lombana un sólido respaldo nacional y que parecían darle un espaldarazo en la opinión para un viejo deseo suyo: ser presidenta de la Sala de Instrucción.

Pero una seguidilla de hechos que ocurrieron en las últimas semanas de 2025, con oficio y policía judicial enviada a la Presidencia de la Corte Suprema, terminó generando una amplia molestia en los pasillos del alto tribunal, agudizando aún más esa disputa interna entre los magistrados. CAMBIO revela la historia.

El trino, el magistrado Farfán y la orden de la polémica

¿Qué pasó?

La magistrada Cristina Lombana, de manera insistente, le pidió a la Presidencia de la Corte borrar un mensaje que el alto tribunal publicó el 12 de noviembre de 2025 en Twitter (ahora X). Allí se anunció que la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes había emitido una decisión a favor del magistrado de la Sala de Instrucción Francisco Farfán, quien estaba siendo investigado por supuestamente filtrar información reservada a la poderosa familia Gnecco. 

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Se trata de un mega escándalo por el cual Farfán estuvo de licencia varios meses entre 2023 y 2024 para poder defenderse y que derivó en que Lombana asumiera de manera temporal algunos casos del magistrado, con el expediente de Arturo Char, a quien incluso pidió liberar.

La Comisión -juez natural de los magistrados-determinó que la conducta que se reprochaba no existió y se inhibió de abrir una investigación formal en contra del magistrado Farfán, hecho que lo libra del señalamiento en su contra y que le despejaría el camino para aspirar a ser presidente de la Sala de Instrucción.

Tras consultar con múltiples fuentes, CAMBIO estableció los siguientes hechos. La decisión de publicar el trino fue del magistrado Octavio Tejeiro quien en ese momento era presidente de la Corte Suprema, a petición del magistrado Farfán. El jurista tenía en sus manos la respuesta a un derecho de petición, firmado por el secretario de la Comisión, que contaba todo el trámite que se le dio al caso, señalando que esa entidad se reunió y votó ese expediente en sesión del 10 de junio de 2025.

El mensaje de Twitter generó una reacción airada de la magistrada Lombana quien pidió borrar el trino, asegurando que esa información no era cierta y que el documento a favor de Farfán, firmado por los integrantes de la Comisión, supuestamente no existía. Así se lo hizo saber Lombana al magistrado Tejeiro. La Presidencia de la Corte volvió a revisar la documentación y, por ser un hecho verídico, mantuvo el mensaje. Ante la insistencia, se le pidió a la magistrada Lombana que expresara sus reparos por escrito.

Tejeiro salió de la Corte por periodo cumplido el viernes 14 de noviembre y le correspondió al magistrado Francisco Ternera, elegido presidente por la Sala Plena, tramitar lo que pasó después. Lombana insistió y el caso llegó a la Sala de Gobierno de la Corte que igualmente desestimó las pretensiones de Lombana. Hasta ahí, el episodio era considerado simplemente como “jartísimo”.

Pero luego cambió todo: el despacho de la magistrada Lombana tiene en sus manos un anónimo que asegura que en la investigación de la Comisión contra Farfán hubo demoras y presuntas irregularidades. Con eso como excusa, se emitió una orden de policía judicial, un auto, para recolectar los documentos que le habían permitido a la Presidencia ordenar el citado trino, para determinar su existencia y veracidad.

Lo hizo dos veces. Primero, los policías llegaron a la oficina de prensa y ese mismo día terminaron en la oficina del presidente Ternera. Luego, los envió directamente a la Presidencia de la Corte con el mismo objetivo**. Y ese hecho tiene sumamente molestos a buena parte de sus colegas magistrados: sí, la magistrada Lombana puede argumentar que las peticiones de información se hacen de manera formal en autos que moviliza un policía, pero también es cierto que se trataba de la Presidencia de la Corte y que la forma directa de obtener el documento era acudir a la Comisión de Acusación. Tanto importan las formas que este episodio trascendió a la Sala Plena.

El magistrado Francisco Ternera explicó lo sucedido en una de las últimas salas del año y allí se le autorizó para que le respondiera a la magistrada Lombana que, en palabras sencillas, acudiera a la Comisión de Acusaciones. Múltiples fuentes le dijeron a CAMBIO que el hecho fue muy mal recibido, aunque Lombana tiene algunos apoyos importantes en la Sala Plena, porque todo lo que hizo, en palabras sencillas, no era necesario.

“Ella equivocó los cauces. No debió haber buscado en la presidencia de la Corte sino en la Comisión que era la fuente natural y así se le dijo”, indicó una fuente a este medio. Eso sí, CAMBIO pudo comprobar que todo el episodio se está manejando con mucho sigilo al interior del alto tribunal.

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¿Por qué tanto lío? De fondo, el reclamo por el trino refuerza una disputa por poder que se sale de los expedientes: de alguna manera, explicaron fuentes, Lombana hizo parecer que el documento a favor de Farfán era espurio y que se estaba mal informando a los colombianos, manteniendo una sombra de duda sobre el jurista.

¿Qué pasó en la Comisión? El 10 de junio de 2025 se reunieron los congresistas y votaron 8-1 el proyecto de inhibición a favor de Farfán. A favor votaron William Aljure Martínez, Gloria Arizabaleta, Leonardo Gallego (quien fue el investigador), María Eugenia Lopera, Daniel Restrepo Carmona, Jorge Tamayo Marulanda, Olga Lucía Velásquez y Juan Carlos Willis Ospina. En contra votó el representante Hernán Cadavid y así quedó registrado en el acta 59 de la Comisión.

El lío es que el documento final con todas las firmas y argumentos no fue notificado formalmente sino hasta el 26 de noviembre de 2025. Lo mismo pasa cuando, por ejemplo, la Corte Constitucional toma una decisión, pero el documento final se demora en ser publicado varios meses. Esa demora generó suspicacias, pero no quería decir que la decisión de inhibición no existiera. De lo que no hay duda es que la próxima sesión de la Sala de Instrucción va a estar para alquilar balcón. Allí se debe elegir a su próximo presidente. Todos los magistrados hombres han sido presidentes, incluso varias veces, menos Farfán y a Lombana le han atajado su intención de ser presidenta precisamente por estas peleas internas. ¿Qué pasará?

La decisión de la Comisión a favor de Farfán

La investigación en el caso de Farfán se relaciona con el informe de policía judicial 11-2555574 del 14 de agosto de 2019 que registra las interceptaciones telefónicas que el magistrado ordenó realizar a ocho personas en el marco de una investigación contra José Alfredo Gnecco Zuleta. Entre otros, se interceptó a Cielo Gnecco, Luis Alberto Monsalvo Ramírez, José Jorge Monsalvo y a Luis Alberto Monsalvo Gnecco. Ese documento suscrito por el investigador técnico Álvaro Hugo Criollo registra una llamada de Cielo Gnecco que dice: “José, es que eh Francisco Farfán con una play (sp) mandó un mensaje que te dijera de que el teléfono al tuyo te están copiando todo”. Ante lo cual José Gnecco dice: ‘Ok’.

Es decir, se afirma que Farfán estaría filtrando información reservada a Gnecco. Las interceptaciones duraron casi hasta final de 2019 y se hicieron múltiples informes, siendo uno solo el que mencionaba a Farfán. El jurista negó tajantemente haber filtrado información o haber conocido la existencia del informe. De hecho, ese proceso terminó con un archivo a favor de Gnecco.

Este informe se hizo público en 2023, hecho que motivó el escándalo en la Corte y la investigación.  Farfán declaró insubsistente al magistrado auxiliar José Aníbal Mejía Camacho, quien era uno de los encargados de manejar los expedientes a cargo del despacho y a Alexander Ortega Díaz, profesional especializado grado 33. Además, aceptó las renuncias de Liliana Suárez Martínez, auxiliar judicial, y de Nina Alexandra Hurtado, profesional especializada grado 33.

¿Qué dijo la Comisión? La investigación preliminar contra Farfán en la Comisión de Acusaciones se realizó por la presunta comisión de los delitos de revelación de secreto y prevaricato por omisión. El documento de 19 páginas en poder de CAMBIO dice que Farfán no tenía interés alguno en informar a integrantes de esa poderosa familia sobre las interceptaciones, dice que el jurista no tuvo relación de amistad o cercanía con integrantes de esa familia y que, si este hubiera querido favorecerlos, “habría sido más eficaz” no ordenar la interceptación.

En el expediente declaró el magistrado auxiliar Mejía, quien afirmó que se enteró de la llamada interceptada por la investigadora Adriana Fernández y que él sí le avisó a Farfán:

“(…)Yo los anuncié con el doctor Francisco Farfán y le puse en conocimiento lo que loes investigadores estaban informando (…) El doctor Francisco en esa oportunidad me dijo que no los recibía (…) Le reiteré el contenido de la información (…) y él me dijo que hagan lo que corresponde”.

 También declararon Fernández y Criollo quienes contaron que sí hablaron entre ellos del tema pero que no supieron si Farfán sí fue informado o no de lo sucedido. Farfán siempre se defendió indicando que su magistrado auxiliar no le comunicó el hecho ni lo tuvo en cuenta a la hora de proyectar la decisión de archivo a favor de Gnecco.

La Comisión no avaló el testimonio de Mejía, dijo que no hay pruebas que permitan establecer más allá de toda duda razonable de que este le hubiera comunicado los hechos a Farfán y, por tanto, determinó que este no se enteró y no cometió delito. “Resulta improbable que el investigado haya compartido información reservada pues no tenía conocimiento detallado sobre los actos investigativos ni sobre su mención en los mismos”, concluyó la Comisión.

“El contenido del proyecto de auto inhibitorio bajo el radicado 53583 elaborado por Mejía y Ortega tampoco incluyó el análisis del ID 479964184 que mencionaba a Farfán. Este hecho refuerza la tesis de que dicha información fue omitida deliberadamente por Mejía y ortega”, dice la Comisión. Es decir, para los representantes “la responsabilidad de la omisión” sería de los dos auxiliares.

La Comisión no obstante no compulsa copias en su contra. Mejía tiene un expediente que no ha avanzado en la Comisión de Disciplina Judicial y en septiembre de 2025 fue designado por la Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia como magistrado encargado de la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, en reemplazo del doctor Fernando Adolfo Pareja Reinemer.

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