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Lunes 4 de mayo de 2026
Roy Barreas en el centro, rodeado de algunos de los líderes políticos cercanos. Composición Kim Vega.

Los movimientos (medio) secretos y las últimas cuentas de Roy Barreras

Roy Barreas en el centro, rodeado de algunos de los líderes políticos cercanos. Composición Kim Vega.

Con casi ninguna opción según las encuestas, el candidato presidencial de La Fuerza parece jugársela con alianzas con viejos y nuevos amigos que lo ayuden a dar la pelea en la consulta. Algunos analistas creen que su meta es ser fórmula a la Vicepresidencia, pero en la campaña dicen que van firmes hasta el final.

Por: Rainiero Patiño M.

Unas 1.000 personas cómodamente sentadas en sillas de espaldar alto y tapizado dorado aplauden casi como en una coreografía. El candidato en el centro del escenario y, a cada lado, la proyección de una de las imágenes oficiales de su campaña, en donde simula mirar al horizonte. Bajo su nombre, la frase completa: “Solo con Roy ganamos todos”.

La escena ocurrió el pasado 22 de enero en una reunión que Camilo Torres Romero, uno de los líderes del Clan Torres, ofreció en el Hotel Country International de Barranquilla para hacer público su respaldo a la candidatura presidencial de Roy Barreras.

El evento fue reseñado por el mismo candidato, pero de los detalles o del trasfondo de la alianza con los Torres aún se conoce muy poco. Y no es algo menor: se trata de uno de los grupos del petrismo más poderosos electoralmente hablando y del que todo el mundo esperaría que le sumara votos a Iván Cepeda, que es visto como el heredero natural del actual Gobierno.

La reunión de Barranquilla es solo una de las muchas que tuvo Barreras con distintos sectores del progresismo en las últimas semanas, en lugares tan distintos como Bogotá (en donde presentó su lista a la Cámara), Santa Marta, Cúcuta, Popayán y Quibdó.

Estos últimos movimientos del líder de La Fuerza incluyeron una visita relámpago a Washington, Estados Unidos, en donde participó de reuniones privadas y de “diplomacia no oficial” para las relaciones entre Colombia y Estados Unidos, previo al encuentro entre Gustavo Petro y Donald Trump. Todo en medio de un contexto determinado por el futuro de la consulta del Frente Amplio, que espera la decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) sobre la participación o no de Iván Cepeda, el candidato que hasta ahora parece imparable. La decisión del organismo electoral puede abrir un escenario inesperado, no solo para Barreras.

Las visitas a los amigos de Roy

Liderados por Camilo Torres, padre, y su hermano Euclides –conocido como el contratista del clan–, la familia pasó de ser un grupo local, con centro de operaciones en el municipio de Puerto Colombia, a convertirse en una de las fuerzas más poderosas del nuevo petrismo. Famosos son los eventos que Euclides le organizó en campaña al hoy presidente del país.

El pasado político del clan está ligado al Partido de la U, bajo cuyas banderas la esposa de Camilo, Martha Villalba, fue elegida dos veces como representante a la Cámara por el Atlántico, de 2014 a 2022. Hoy cuentan entre sus filas con un senador: Pedro Flórez Porras, esposo de una sobrina de Euclides, y quien fue el precandidato más votado en la consulta interna del Pacto Histórico para las elecciones de 2026 con más de 185.000 votos.

En la ‘nómina’ también está Dolcey Torres, un representante a la Cámara por el Partido Liberal. A esto hay que sumarle el nombre de Jaime Santamaría, uno de los nuevos “ahijados políticos” de Flórez, quien fue definido como cabeza de lista para las próximas elecciones a la Cámara por el Atlántico en el Pacto Histórico.

Con otros colores, pero bajo la misma maquinaria, está Camilo Torres Villalba, el hijo de Camilo y Martha, que heredó la vena política y aspira al Senado por el Partido Liberal, después de cumplir un par de años como diputado en la Asamblea del Atlántico. 

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Y con Camilo hijo hay posibilidad para Barreras de pescar votos en otros sectores, como el del también poderoso político Sergio Barraza, un barón electoral de Soledad (Atlántico), exaliado del Clan Char. La hija de Barraza es fórmula a la Cámara del joven ‘delfín’. Además, el menor de los Torres también tiene el apoyo del Clan Calle, la familia cordobesa que respaldó la pasada campaña presidencial de Petro, pero que se vino a menos después de que Andrés Calle, expresidente de la Cámara de Representantes, fue capturado en mayo de 2025 en medio del escándalo de corrupción de la UNGRD.

En Barranquilla, Barreras también fue visto en una comida con el senador José David Name (Partido de la U) y un nutrido grupo de empresarios. CAMBIO le preguntó a Name por el encuentro pero el congresista guardó silencio. Sin embargo, en declaraciones a Extra Noticias, un medio local, Name dijo que fueron los empresarios quienes invitaron al candidato presidencial y que en el espacio solo “lo escucharon”. Pero en una foto de registro del momento, se ve a Barreras en pose reflexiva, con la mano al mentón, mientras escucha atento a Name.

Otros movimientos estratégicos también han marcado la agenda de Barreras. Públicas son sus alianzas con líderes y exlíderes de las centrales obreras del país. Así ha aparecido con Fabio Arias, actual presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y con Francisco Maltés Tello, exdirector. Arias es una ficha importante en la votación del progresismo porque aparece en el número dos de la lista del Frente Amplio.

Solo por mencionar más nombres, otra de las candidatas al Senado que ha manifestado públicamente su respaldo a Roy Barreras es Milena Flores, una médica y defensora de derechos humanos del departamento de Córdoba, que va con el número 3 en el tarjetón al Senado del Frente Amplio. Así como su cercanía con Íngrid Aguirre, representante a la Cámara del Magdalena, por el Partido Fuerza Ciudadana. A Roy igual se le vio en Chocó acompañando eventos de Ronald Tenorio, candidato al Senado; y reuniones organizadas por liberales en Antioquia.

Tiremos números de Roy

Barreras hizo oficial su candidatura desde el 20 de octubre de 2025. Lo hizo de frente, sin discursos a medias, ni secretismo frente al mismo Gobierno. Y si lo ponemos en cifras de política real, hay que recordar que en las elecciones legislativas de 2018 Barreras fue elegido con 83.155 votos para el Senado de la República por el Partido de la U, para el periodo 2018-2022. Eso le permitió asegurar una curul, pero también se le convirtió en un boomerang que golpeó su elección en 2022 ya arropado bajo las banderas del Pacto Histórico.

Para las elecciones del periodo 2022-2026, Barreras fue incluido de tercero en la lista cerrada de candidatos al Senado por el Pacto Histórico, partido que al final obtuvo 20 curules. Su buena racha siguió, porque en julio de 2022 fue elegido presidente de esa corporación por sus colegas, con 92 votos a favor, 11 en blanco y dos nulos. 

Pero el Consejo de Estado, en mayo de 2023, anuló su llegada al Congreso por considerar que incurrió en doble militancia, al no renunciar a su curul por lo menos 12 meses antes de inscribirse por el movimiento que respaldó al presidente Gustavo Petro.

Con la misma capacidad de adaptación política que algunos admiran y otros critican, Barreras saltó del Congreso a la diplomacia. Solo dos meses después, el presidente Petro lo designó como embajador de Colombia en el Reino Unido, cargo en el que estuvo hasta abril de 2025.

En el sótano de las encuestas

Según las proyecciones estadísticas, el camino de Barreras a la Presidencia hoy es poco alentador. Casi inexistente, con un promedio de apenas el 2 por ciento de intención de voto en las encuestas publicadas a finales de 2025 e inicios de 2026. En algunas mediciones, incluso, su aparición ha sido inferior al 1 por ciento.

En la encuesta aplicada por Invamer, en diciembre pasado, Barreras marcó solo el 0,6 por ciento. En la medición de GD3 para RCN, publicada el 18 de enero, el candidato registró menos de 2,8 por ciento. En la de Guarumo y Ecoanalítica, en la que se les preguntó a los encuestados sobre su intención de voto, teniendo en cuenta una lista de candidatos que lo incluía; Barreras sacó el 0,7 por ciento de reconocimiento.

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Y en la encuesta del Centro Nacional de Consultoría (CNC) y CAMBIO, publicada el 25 de enero, Roy Barreras solo obtuvo el 0,3 por ciento de la intención de voto. Lo que prácticamente lo muestra con poca posibilidad de saborear el ‘pastel’ del triunfo.

A Barreras parece no importarle mucho los porcentajes y las cifras. De hecho, en los últimos días, ha repetido que casi no cree en estas y que su encuesta está en el respaldo de la calle. “Yo no sé hacer encuestas (ese es un oficio especializado). Los encuestadores no saben ganar elecciones (pero yo sí). ¡Pa’lante!”, escribió en una de sus redes sociales el 27 de enero, sobre una foto en la que aparece junto a Libardo Asprilla, candidato a la Cámara de Representantes por el Partido Nuestra Fuerza.

Más allá de las cifras, la decisión sobre la consulta puede abrir unas puertas hasta ahora inesperadas para todo el Frente Amplio. El CNE evalúa los argumentos de la campaña de Cepeda y en los próximos días se espera un pronunciamiento oficial. Angel Becassino, estratega de la campaña de Barreras, le dijo a CAMBIO que están analizando el escenario, pero tienen claro que “el país tiene que tener información, contrastes, para tomar decisiones, entonces la consulta es una instancia necesaria”. Y el mismo Roy dijo en redes que “dado que de nuestra consulta saldrá el presidente, los colombianos tienen derecho a conocer esas afinidades y diferencias, para eso tiene que haber consultas y debates”.

El otro detalle, no menor, es que incluso en las mediciones sobre los votos dentro de la consulta interna del Frente Amplio, como la encuesta del CNC y CAMBIO, Barreras solo marcó el 1,3 por ciento de la intención de voto, frente al 69,2 por ciento de Cepeda, el 3,7 por ciento de Daniel Quintero, el 2,8 de Camilo Romero y el 1,6 de Luis Gilberto Murillo, quienes lo superarían. Ahí también parece que lo tiene cuesta arriba. Y el anuncio del exministro Juan Fernando Cristo de participar en la consulta le sumó otro invitado a la repartición de votos del progresismo. 

¿Roy quiere ser la fórmula vicepresidencial?

Marcando o no, el nombre de Roy Barreras es un fenómeno político que muchos estudian con cautela. Gonzalo Araújo, analista político, lo define como el “pegante o la amalgama” del santísimo con la izquierda democrática. Además, dice que es un constructor de acuerdos que ha amasado el poder en diferentes instituciones bajo su liderazgo. 

Araújo cree que la aspiración a la Presidencia del exlíder del Partido de la U es legítima desde el punto de vista político y que Barreras intenta ser percibido como una especie de constructor de acuerdos que permitan quitarle connotaciones negativas a la izquierda de Petro y de Cepeda, por lo que “se muestra como moderado, locuaz interlocutor y defensor de las víctimas”. 

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El analista, sin embargo, cree que Barreras perdió el atractivo que tuvo en las elecciones de 2022, pues, como el país ya probó la izquierda, saben los del centro que no tiene mucho chance real de moderar las políticas y los discursos. De ahí podría venir su falta de popularidad en las encuestas. “No me cabe duda de que tendrá la capacidad camaleónica de la reinvención política, para lo que también es un mago. Es un juego para elevar su capital político, ser relevante y tenido en cuenta, seguir en la carrera que no es inmediata hasta que aparezca la siguiente oportunidad. La política es de paciencia y Roy la tiene”, resume Araújo.

Carlos Arias, analista político de la Universidad Externado, también define a Barreras como “un operador” con la capacidad de moverse para articular diferentes espectros político-burocráticos, en diferentes regiones. Pero en esta ocasión, dice, parece claro que la intención de Barreras es llegar a ser la fórmula vicepresidencial del progresismo.

“Esa fue la fórmula que implementaron él y su socio Armando Benedetti en la campaña de Petro, y es la misma que están desplegando en este momento para acercarlo a una fórmula vicepresidencial, en la que pueda reemplazar a Cepeda ante alguna eventualidad de salud. Él tiene clarísimo que no tiene el apoyo popular a pesar de los ingentes y millonarios esfuerzos que está desplegando en multitudinarios eventos y en redes sociales con puestas en escena bastante ficticias y otras algo divertidas”, detalla el analista, quien dice, además, que Barreras y Benedetti tienen muy claro que podrían ser los más damnificados en un posible gobierno de un presidente de derecha o centroderecha.

A propósito de Benedetti, su antiguo socio en el Partido de la U, una reunión con el ministro del Interior también hizo parte de la agenda privada de Barreras en estos días. No se saben los detalles del diálogo, que tenía pinta de ser medio en secreto, pero el candidato dijo que están juntos hace 20 años, con diferencias y acuerdos, que el ministro se curó de su adicción al poder y no quiere saber nada de la campaña. 

Volviendo al lema de su campaña, la pregunta parece ser: ¿cómo ganan todos si Roy parece no tener chance? Becassino, el estratega, fue enfático con CAMBIO y dijo que Roy va por la Presidencia y que “nada que ver con las versiones que están haciendo circular algunas personas sobre la fórmula vicepresidencial”. Mientras tanto, sin necesidad de puntear estudios, Roy Barreras sigue agitando la plaza y el debate público, de reunión en reunión y de mensaje en mensaje, adaptándose al momento, sumando tonos a su paleta de colores.

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