Correos intercambiados entre Epstein y Ahmed Bin Sulayem en 2009 demuestran cómo el pederasta aconsejó al sultán con negocios en Colombia sobre la forma de relacionarse con ambos mandatarios. Detrás había un interés de Emiratos Árabes de hacer negocios en Cuba. Bin Sulayem se reunió con Petro hace un año en Dubái.
Por: Mateo Muñoz
Los capítulos relacionados con Colombia en los millones de correos electrónicos de Jeffrey Epstein siguen apareciendo conforme aumenta la curiosidad y el interés por los archivos desclasificados en esta parte del mundo. CAMBIO halló un llamativo episodio que involucra a un poderoso sultán árabe y en el que están mencionados los expresidentes Hugo Chávez y Álvaro Uribe.
En abril de 2009, las relaciones entre Colombia y Venezuela estaban en un vaivén de enfrentamientos entre Álvaro Uribe y Hugo Chávez. Los choques fueron tan fuertes que incluso llegaron a ambientar un conflicto armado entre ambos países. Bases militares estadounidenses en territorio colombiano, el bombardeo al campamento de Raúl Reyes en Ecuador y los señalamientos desde el uribismo a Venezuela de acoger a las Farc, tensionaron al máximo la diplomacia entre las naciones vecinas.
La dimensión de la crisis fue tal, que llegó a oídos de poderosos magnates, quienes hacían cálculos para no dar un paso en falso en los negocios que querían emprender en Latinoamérica. Al menos así lo refleja un intercambio de correos entre Jeffrey Epstein y el sultán Ahmed Bin Sulayem, un poderoso empresario de Emiratos Árabes quien, hasta hace poco, fue el CEO de DP World, una empresa pública emiratí dedicada al negocio de la logística en terminales portuarios. De hecho, esta firma es accionista del puerto de Buenaventura y, en febrero del año pasado, el sultán Sulayem se reunió con el presidente Petro de Dubái a propósito de la Cumbre Mundial de Gobiernos.
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Bin Sulayem renunció a su cargo el 14 de febrero pasado por aparecer en centenares de correos con Epstein que dan cuenta de una relación cercana con el pederasta por lo menos entre 2007 y 2017. Para ese año, Epstein ya había sido condenado por inducir a la prostitución a una menor de edad.
Según las comunicaciones, Epstein ejercía como un consejero en la sombra para el sultán sobre geopolítica mundial. Por supuesto, los intereses emiratíes en Venezuela y el Caribe pasaron por el escrutinio del pederasta.
Chávez, Uribe y los árabes
En un cruce de correos entre julio y agosto de 2009, directivas de DP World en Venezuela alertaron a su casa matriz en Dubái sobre la decisión del Gobierno de Hugo Chávez de tomar el control de todos los puertos del país que hasta ese momento estaban en manos de privados.
‘Como ya temíamos, hoy se publicó en el Diario Oficial que BUOILPUERTOS, por orden presidencial, asumirá la operación real de todas las terminales’, le dijo Ricardo Schlechter al sultán Bin Sulayem.
La maniobra del régimen bolivariano dejó en el aire los negocios emiratíes en Venezuela, específicamente en Puerto Cabello, la terminal portuaria que DP World administraba en alianza con la acaudalada familia Boulton de origen venezolano.
El 12 de agosto de 2009 a las 7:26 p.m., el sultán Bin Sulayem le escribió a Epstein para ponerlo al tanto del lío que tenían en Venezuela:
“Acabo de enviarte toda la información de fondo. Resumo la información importante a continuación. Si necesitas más información, por favor, avísame, Sultan.
El puerto es Puerto Cabello.
Nuestros socios venezolanos en la empresa conjunta son HIL-Boulton. Nuestro gerente general es Ricardo Schlechter. La entidad gubernamental que también controla nuestros activos es Bouilpuertos”.
Al día siguiente en la mañana, Epstein recibió de los árabes los contactos de los accionistas del grupo venezolano del que eran socios, entre ellos Miguel Capriles López, primo del opositor Enrique Capriles. El pederasta también le da más información al sultán sobre el estado del negocio de los puertos marítimos en Cuba y por qué Hugo Chávez era un actor importante a tratar.
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En el correo, el pederasta explica que el Grupo Empresarial de la Industria Portuaria es quien maneja los puertos cubanos y que el plan de Chávez era crear una empresa conjunta de ambos países para controlar la logística del comercio marítimo de los dos países y subir los precios.
Por otro lado, Epstein les dijo a los árabes que el verdadero lío a tratar era Cuba y no el régimen chavista. “Ellos son su problema, no Venezuela”, dijo el magnate el 13 de agosto de 2009, quien también sugirió tener una estrategia real para Latinoamérica y la isla. Además, habló de una reunión con “C”.
¿Quién era C? Por el contexto de los siguientes correos se puede deducir que se referían a Hugo Chávez. El 14 de agosto, hay otro correo de Epstein dirigido al sultán Bin Sulayem. En la comunicación, se habla del presidente venezolano y del mandatario colombiano de la época, Álvaro Uribe:
“Yo sugeriría que la reunión con Uribe dependería del motivo. Chávez es muy sensible; podría decidir, como una chica celosa, que quiere ser tu pareja, en lugar de Uribe. Así que sus celos podrían favorecerte. Sin embargo, si fuera solo social, pensaría que eres amigo de su enemigo”, escribió Epstein.
El pederasta hace un diagnóstico para los árabes de las implicaciones de una posible reunión con el presidente colombiano para el relacionamiento con Venezuela. Habla de la probabilidad que Chávez sienta “celos” y eso lo acerque a los emiratíes, pero con el riesgo de que lo vea como una alianza con su enemigo de la época.
El 15 de agosto, Epstein vuelve a marcar la pauta sobre cómo debería proceder el Gobierno de Emiratos Árabes para aprovechar la crisis:
‘Los puntos de influencia son Cuba y Columbia (sic). [...] Creo que tu habilidad para transformar Dubái debería ser promocionada en Cuba; su ubicación es inmejorable y no hay escasez de tierras. Destaca cómo tu gente ha prosperado. Deberías invitar a los cubanos a Dubái para que lo vean por sí mismos’, escribió Epstein.
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En su respuesta, el pederasta pone en la mira a Cuba y Colombia para suplir el revés en Venezuela y recomienda especialmente a los árabes entrar en la isla promocionando el progreso emiratí.
Dos días después, el 17 de agosto de 2009, el sultán Bin Sulayem envió un correo a varios poderosos emiratíes como Jamal Majid Bin Thaniah. Sin embargo, el destinatario principal del correo, de nombre Mohammed, está censurado en los archivos desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
En la comunicación, Bin Sulayem resume su “conversación con el contacto que tiene en Venezuela”.
“Habló con Chávez hoy y me aconsejó viajar a Cuba en octubre después de su discurso en las Naciones Unidas”, dijo el sultán. Luego, parece citar un consejo de su fuente misteriosa y aparecen las palabras casi literales de Jeffrey Epstein:
“El objetivo final debería ser operar todos los puertos de ambos países. Tomará tiempo. Deberías concentrarte personalmente en Cuba. No hay problema en conseguir una reunión con Chávez, pero ahora no es el momento”.
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Luego, Bin Sulayem habla de una segunda reunión y nombra a Colombia nuevamente citando casi textualmente los consejos de Jeffrey Epstein.
“Actualmente es difícil para Chávez aceptar a Colombia como socio. Deberíamos hablar. Sugiero que la reunión con Uribe dependería del motivo. Chávez es muy emotivo…”
No hay más correos rastreables sobre este tema. Sin embargo, luego del intercambio de correos entre Epstein y los árabes hablando de Colombia y Venezuela, el régimen chavista estrechó los lazos con Emiratos Árabes. De hecho, en diciembre de 2010, el canciller emiratí visitó Caracas y fue recibido por Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Cuba también se acercó a Emiratos a tal punto que hoy es uno de los socios en los que ha buscado oxígeno ante la crisis energética y financiera.
En el caso del Gobierno Uribe, hubo varios acercamientos entre 2008 y 2010. Por ejemplo, en marzo de 2009, una delegación emiratí visitó Colombia y fue recibida por el entonces presidente. Sin embargo, no hay registros de encuentros entre el mandatario y el sultán Bin Sulayem.