Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella, Sergio Fajardo. Fotos: Nelson Cárdenas - Campaña Iván Cepeda / Colprensa / Redes
La campaña electoral entra en un escenario inédito. Hasta hoy, los tres candidatos con mayor intención de voto según las encuestas no se medirán en las consultas del próximo 8 de marzo. La centro derecha se inscribió, el centro va desdibujado y la izquierda sufrió un revés.
Por: Armando Neira
La campaña presidencial atraviesa un momento de alta incertidumbre, provocado tanto por las recientes y controvertidas decisiones del Consejo Nacional Electoral (CNE) como por la indefinición –todavía a estas alturas– de varios aspirantes de peso. En este contexto, los electores son, por ahora, los mayores afectados.
Nunca antes, a tan pocos meses de que los colombianos acudan a las urnas, se habían producido tantos hechos que, en la práctica, abruman a un electorado ya de por sí inquieto ante la dificultad de elegir entre una gran cantidad de aspirantes.
Ante la fragmentación de los partidos y el auge de toda clase de movimientos, los candidatos comenzaron a agruparse por afinidades ideológicas en tres grandes vertientes: derecha, centro e izquierda. Cada una de ellas buscaba definir su candidato presidencial a través de consultas previstas para este 8 de marzo, jornada en la que también se renovará el Congreso de la República.
Tradicionalmente, cuando se vota por los senadores y representantes, los colombianos se mueven en masa. Para esta elección se estima la participación de al menos unos 20 millones de personas.
Sin embargo, en las últimas horas se han presentado episodios tan decisivos como rocambolescos, que dejan en evidencia un alto grado de improvisación. Todas las miradas se han dirigido al Consejo Nacional Electoral, que decidió excluir de la consulta del Frente por la Vida al candidato Iván Cepeda.
Golpe al favorito
No se trata de un asunto menor, sino de una decisión de enorme impacto, dado que Cepeda encabeza todas las encuestas de intención de voto para suceder al presidente Gustavo Petro en la Casa de Nariño.
Después de idas y venidas y con uno de sus integrantes paseando por la India –el magistrado Altus Baquero– y tras el sorteo de nuevos conjueces, el CNE decidió negarle la participación, con base en la Ley 1475 de 2011, que establece que cuando un candidato es seleccionado en una consulta debe acatar su resultado y no puede participar en dos certámenes de la misma categoría.
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De esta manera, se derrotó la ponencia que sostenía que la consulta del 26 de octubre del año pasado –en la que Cepeda derrotó a Carolina Corcho y fue proclamado candidato presidencial por el Pacto Histórico– tenía carácter partidista y no interpartidista.
Cepeda continuará su aspiración y competirá directamente en la primera vuelta. No obstante, advirtió sobre la decisión: “El CNE ha tomado una determinación sin precedentes recientes. Ha violado los derechos de toda una colectividad, ni más ni menos que del partido más influyente y numeroso de Colombia. Es una decisión arbitraria, contraria a derecho y abiertamente antidemocrática”, afirmó.
El revés es significativo, ya que Cepeda, quien obtuvo cerca de 2 millones de votos en octubre, aspiraba a ampliar su caudal electoral mediante la consulta para llegar con mayor impulso a la primera vuelta.
Se daba por hecho que ganaría con comodidad, una afirmación siempre difícil de sostener en política, un terreno inherentemente incierto. En su camino debía enfrentarse a otros aspirantes que, aunque hoy marcan bajo en las encuestas, no permanecen pasivos.
Roy da un paso adelante
Ese es el caso de Roy Barreras, quien en los últimos días ha fortalecido su campaña con estrategas de peso, se ha mostrado cercano al ministro del Interior, Armando Benedetti, y ha sellado acuerdos con varios clanes políticos regionales. Barreras aspira a la Presidencia y considera que, al igual que como lo hizo Petro en 2022, es capaz de atraer votos del centro, convencido de que solo con el respaldo de la izquierda no sería suficiente.
Incluso, algunas voces señalan que podría ser el candidato del presidente Petro, al punto de que este habría dado luz verde a su amigo personal, el catalán Xavier Vendrell, para sumarse a su equipo de asesores.
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Por ahora, Barreras ha afirmado que no permitirá que la derecha llegue sin rivales a las consultas y ha insistido en participar, aunque el panorama es complejo: ni el exgobernador de Nariño, Camilo Romero, ni el exministro del Interior Juan Fernando Cristo, en principio, participarán en la consulta.
En el caso de Cristo, ha dicho que la decisión definitiva la deben tomar los militantes de su movimiento En Marcha, un hecho que debe producirse cuanto antes porque el plazo vence este viernes.
A partir de mañana, la Registraduría debe tener la información oficial de cada una de las consultas para mandar imprimir los tarjetones que serán distribuidos por todos los puestos de votación.
Aun así, Barreras insiste: “Si creen que con este golpe les vamos a dejar la cancha libre para que nos derroten por ausencia, se equivocan. No van a dividirnos. Envío una propuesta clara: debemos fortalecer la consulta del Frente por la Vida con nuevos protagonistas, con mujeres progresistas auténticas de izquierda”.
El centro se debilita
Con la izquierda fracturada, el centro tampoco tiene motivos para celebrar. En las últimas horas, la exalcaldesa de Bogotá Claudia López inscribió la llamada ‘Consulta de las Soluciones’, en la que competirá con el poco conocido Leonardo Huerta.
A esta iniciativa no se sumaron el exalcalde de Cali Mauricio Armitage ni el exministro de Relaciones Exteriores y exembajador en Estados Unidos Luis Gilberto Murillo. La ausencia más notoria, sin embargo, es la del exgobernador de Antioquia Sergio Fajardo, quien insiste en llegar en solitario a la primera vuelta. En su caso, trascendió que este jueves dará a conocer una decisión y el porqué de esta.
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Sin Fajardo, la consulta del centro pierde atractivo y deja un escenario llamativo: los tres candidatos mejor posicionados en las encuestas no estarán en competencia el 8 de marzo: Iván Cepeda, Sergio Fajardo y Abelardo de la Espriella.
De la Espriella confía en el respaldo de los 5 millones de ciudadanos que firmaron para avalar su candidatura ante la Registraduría, con el objetivo de obtener el paso a la segunda vuelta y representar a los sectores de la derecha, que a estas alturas parecen haberse alineado en torno a la denominada Gran Consulta por Colombia.
En efecto, los precandidatos presidenciales Paloma Valencia, Vicky Dávila, Enrique Peñalosa, David Luna, Juan Daniel Oviedo, Juan Manuel Galán, Aníbal Gaviria, Juan Carlos Pinzón y Mauricio Cárdenas se inscribieron oficialmente para participar en la consulta en la que la aspirante del Centro Democrático parte como favorita.
Ni división ni egos
Los integrantes de este bloque coincidieron en que los problemas del país “no se resuelven desde la división ni desde los egos” y destacaron la necesidad de construir acuerdos.
“Colombia necesita recuperar la seguridad, enfrentar la corrupción, generar empleo y oportunidades y volver a confiar en sus instituciones, debilitadas por gobiernos que venden humo y producen más desorden. Sobre todo, el país necesita un camino que una a los colombianos alrededor de resultados concretos y no de discursos vacíos”, señalaron en un comunicado conjunto.
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Tras la inscripción, los precandidatos rindieron un homenaje al asesinado senador y precandidato presidencial Miguel Uribe, una de las ausencias más dolorosas en la carrera presidencial.
Este panorama tiene varias lecturas. El analista Gabriel Cifuentes considera que el fallo del CNE es jurídicamente incierto, pues aún no se conocen sus considerandos, que seguramente serán examinados con detalle, aunque valora sus consecuencias. “Desde el punto de vista político, lo califico como un factor de impacto en todos los frentes”.
A su juicio, la izquierda enfrenta la disyuntiva de llegar unida a la primera vuelta o participar en consultas con candidaturas que hoy no registran una intención de voto significativa, con el riesgo de llegar dividida.
Por su parte, Pedro Viveros sostiene que el panorama presidencial comienza a despejarse. Asegura que Cepeda, Fajardo y De la Espriella tienen vía libre hacia la primera vuelta y que la única consulta con verdadera viabilidad es la de la centro derecha y la derecha.
En su opinión, “la decisión del CNE debilita la consulta de la izquierda y deja al centro sin una opción sólida”.
Finalmente, el analista Óscar Arias afirma que la decisión del CNE se encuentra dentro del marco legal, pues Cepeda ya había participado en una consulta que le otorgaba el pase directo a la primera vuelta.
Advierte, no obstante, que esta situación fortalecerá el discurso de victimización del petrismo y podría tener efectos tanto en la elección presidencial como en la votación al Congreso del Pacto Histórico.
En conclusión, mientras la derecha se organizó y se presentará seguro con dos alternativas –el ganador de la consulta y De la Espriella–, el centro se muestra dubitativo y la izquierda tropezó. La campaña presidencial entra así en una nueva fase marcada por la incertidumbre en la que millones de electores observan con perplejidad.