FUNERAL DE UN HUMORISTA
La semana que termina murió en Madrid un poeta cómico que durante más de medio siglo fue azote de los movimientos izquierdistas y divertido adulador de la derecha. Se llamaba Alfonso Ussía y escribía en varios diarios sus diatribas rimadas y prosas burlonas. Desde la orilla opuesta a Ussía, nuestro decimero Luis de la Vaina escribió este trío de estrofas para despedir a quien tantas sonrisas sembró en la política española.
Y falleció Alfonso Ussía,
gran humorista español
que cantaba Cara al sol
pero a muchos divertía.
Convirtió la poesía
en puñal extraordinario
para pinchar al contrario
de forma aguda y certera.
¡Lástima que Alfonso fuera
tan godo, tan reaccionario!
Fue su abuelo Muñoz Seca,
satírico autor teatral,
lo mejor, lo más genial
que guardo en mi biblioteca.
Desde la Ceca a la Meca
de risa la chispa enciendo
cada vez que estoy leyendo
la caricatura amable
de su obra más admirable:
La venganza de don Mendo.
Fue Ussía un fiel heredero
del talento de don Pedro
y no le trajo desmedro
sino prestigio y dinero.
Es claro y es verdadero que
no hay humorista cuerdo
ni existe acróbata lerdo
ni chascarrillo punible.
Yo comprobé que es posible
reír pese al desacuerdo.
Don Luis de la Vaina.