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Lunes 4 de mayo de 2026
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Jorge Espinosa

Las dudas sobre la compra de los Gripen

Olvidemos por un momento el curioso hecho de que la primera dama Verónica Alcocer haya elegido Suecia entre todos los países de Europa para vivir. Supongamos que, en efecto, el periódico Expressen es sensacionalista y que, por lo tanto, escribieron con mala fe el artículo que mostraba la vida de lujo y celebridades de Alcocer en Estocolmo. Incluso así, considerando esta situación una coincidencia desafortunada, las dudas sobre la transparencia del proceso de la compra de los cazas Gripen no hacen más que aumentar. Primero, el ministerio de Defensa, en cabeza del general en retiro Pedro Sánchez, argumentó razones de seguridad para no entregar todos los documentos solicitados por la Contraloría. Luego, ante la insistencia del contralor y de los medios, aceptó entregarlos en una reunión el 4 de diciembre. En el entretanto, el presidente Gustavo Petro, que tanto criticaba como candidato la necesidad de comprar cazas de combate, escribía verdades a medias y mentiras completas para defender la compra de los Gripen del fabricante sueco Saab. Dijo, mentirosamente, que los Gripen eran comparables al F-35 de Lockheed Martin, que los F-16 Block 70 eran aviones viejos fabricados en 1984 y que jamás llegó una propuesta de F-16 nuevos a su oficina, sino solo de usados. Vamos por partes.

Los F-16 Bloque 70 no son aviones viejos: su primer vuelo fue en 2023 y representan la versión más avanzada del F-16, aunque es cierto que la plataforma original del F-16 nació en los años 70. Es falso decir que son “de 1984”. También es un error grosero comparar un Gripen con un F-35, “porque son cazas diseñados para misiones y tecnologías totalmente distintas”, como me explica un asesor de la Fuerza Aérea. “El Gripen es de cuarta generación, mientras que el F-35 es de quinta, con capacidades de baja observabilidad y tecnología antirradar que lo ponen en otra liga y lo convierten en el tope de línea del mundo Occidental”, añade. No deja de ser curioso que el presidente Petro mienta en X para defender la transparencia de un negocio de 16 billones de pesos. 

Estos detalles técnicos son importantes, pero la clave no está allí sino en las preguntas que el gobierno debe resolver: ¿en qué momento el ministerio de Defensa entregó a los oferentes (Saab, Dassault Aviation y Lockheed Martin) los llamados criterios de evaluación? ¿Los entregó? ¿O hicieron esta selección como una contratación directa? ¿Hubo licitación? ¿Los distintos oferentes tuvieron claridad sobre los puntajes de evaluación que exigiría el ministerio de Defensa para seleccionar un avión por encima de otro? Si el gobierno alega que se hizo un proceso de selección transparente y objetivo, ¿con base en qué criterios eligieron al Gripen? Si no hubo criterios de evaluación que las empresas interesadas pudieran revisar, ¿por qué entonces en diciembre de 2022 el entonces ministro de Defensa Iván Velásquez dijo que los Rafale iban encabezando la negociación?

Esta semana que pasó el ministro de Defensa Pedro Sánchez decía que el documento que circulaba de una oferta de Lockheed Martin por aviones nuevos F-16 por un valor menor a los Gripen comprados por Colombia no era una oferta, como en efecto dice el documento, sino un “Price & Availability (P&A). Este documento NO es una oferta formal, solo una referencia informativa para planificación. Así mismo, están sujetos a un cambio potencial antes de una oferta formal”. Esto es cierto, pero el ministro omite dos asuntos fundamentales: una, el Price & Availability (P&A) seguramente mejorará cuando se presente la Propuesta Final y Definitiva (Best and Final Offer). Nadie hace una primera cotización para luego cobrar más por lo mismo en la cotización final. Y dos, ¿será que nunca hubo una propuesta final y definitiva (de Lockheed Martin o de Rafale) porque nunca existió una RFP o Solicitud de Propuesta por parte del gobierno de Colombia? Y si no hubo ofertas finales de Lockheed Martin, ¿por qué decía el entonces ministro Iván Velásquez en Blu Radio en octubre de 2024 que todos habían presentado distintas ofertas?

Lo verdaderamente transparente sería que el gobierno de Colombia publicara los criterios de evaluación que lo llevaron a seleccionar al Gripen por encima de los Rafale y de los F-16. Que lo haga con las fechas, los requerimientos y los detalles de la licitación con la pluralidad de oferentes que siempre mencionaron. De lo contrario, la estancia de la primera dama en Estocolmo seguirá siendo sospechosa, así como las imprecisiones del presidente Petro en redes sociales.

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