Saltar a contenido
Lunes 4 de mayo de 2026
Imagen de perfil de León Valencia
León Valencia

¿Qué harán Sergio Fajardo y Claudia López?

La encuesta de Cifras y Conceptos les da un lugar especial a Sergio Fajardo y a Claudia López. ¿Qué van a hacer ellos con estos datos? 

Cifras y Conceptos escogió treinta y uno entre los más de setenta candidatos presidenciales y, ante la pregunta sobre su conocimiento, los encuestados situaron a Claudia en el segundo lugar y a Fajardo en el tercero; a la indagación por la opinión favorable sobre ellos, Sergio está en el primer lugar y Claudia en el cuarto.

La encuesta hizo algo inusual a la hora de preguntar por la intención de voto: formó pequeños grupos de acuerdo al porcentaje y construyó una escalera. En el primer lote están los que obtienen del 9 al 13 por ciento de la intención de voto, y en el segundo los que obtienen entre el 5 y el 8 por ciento y luego dos lotes más con menor intención. Pues bien, Fajardo aparece en el primer lote al lado de Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, y Claudia aparece en el segundo lote; también compara a estos dos candidatos en la intención de voto y, en la comparación, la ventaja, por el momento, la lleva Sergio, quien obtiene el 24 por ciento mientras Claudia obtiene el 13 por ciento; la información sobre esta encuesta arranca con una imagen en la que los ciudadanos consultados declaran su afinidad ideológica y allí el centro político, precisamente el lugar donde están Fajardo y Claudia, se lleva la mayor aceptación con el 45 por ciento, mientas la derecha tiene el 32 por ciento y la izquierda alcanza el 22 por ciento. 

En la encuesta se expresan claramente los acontecimientos de estos cuatro meses: el asesinato de Miguel Uribe Turbay; las graves amenazas de Donald Trump y Marco Rubio de intervención de Estados Unidos en el territorio nacional y las agresiones al presidente Petro; el fallo en segunda instancia que declara inocente al expresidente Uribe; un mayor fuego y calor en la polarización política; y los resultados de la consulta del Pacto Histórico que catapultaron a esta fuerza política y a Iván Cepeda como su candidato.

El atentado a Miguel Uribe Turbay movió las aguas del Centro Democrático y abrió la puerta para que el padre del aspirante sacrificado se lanzara como candidato y empezara a marcar la mayor favorabilidad dentro de este partido; las amenazas de la Casa Blanca le dieron puntos de popularidad a Petro y a la izquierda; la retórica incendiaria puso a jugar a Abelardo de la Espriella en el primer lote de los candidatos a la Presidencia; el extraño fallo de la justicia sobre Uribe lanzó al expresidente otra vez al centro del debate electoral; pero, en medio del gran ruido, se presenta una anomalía: el centro sigue vigente y tiene todas las posibilidades de ir con fuerza a la primera vuelta y meterse a segunda. 

Los más de 2.700.000 votos depositados en la consulta del Pacto Histórico tuvieron un gran impacto entre los partidos y candidatos de la derecha y la centroderecha. La irritación ante la posibilidad de que la izquierda gane nuevamente las elecciones presidenciales y se haga a una gran bancada parlamentaria, produjo desesperados movimientos, alianzas y tensiones en sus filas. 

El expresidente Gaviria, en una vergonzosa actitud, acudió bordón en mano, rengueando, a la hacienda de Álvaro Uribe Vélez a ofrecerle la alianza con el Partido Liberal y a manifestar el apoyo para que su viejo y enconado rival convocara a los partidos tradicionales y a todas las fuerzas de la derecha a una gran coalición para contener el avance la izquierda; Abelardo de la Espriella dobló su apuesta en redes sociales y echó mano de su abundante cartera para organizar una puesta en escena de su candidatura en el Movistar Arena, al tiempo que, haciendo a un lado su condición de outsider, manifestaba que Uribe era su gran foro y el Partido Centro Democrático su hermano con quien aspiraba a coincidir en esta disputa presidencial; y David Luna, Juan Daniel Oviedo, Mauricio Cárdenas y Juan Manuel Galán tramitan el agrupamiento de la centro derecha para ir a una consulta en marzo y escoger a un candidato viable para disputar la primera vuelta presidencial. 

Sergio Fajardo y Claudia López, en cambio, no se han inventado algo extraordinario en las últimas semanas y siguen en su disciplinado peregrinar por el país, organizando sus filas y hablando con grupos ciudadanos, moviendo sus redes sociales con un discurso de anticorrupción, eficiencia administrativa y transformación de las costumbres políticas colombianas, cosas muy importantes, pero no suficientes, para garantizar una presencia decisiva en las elecciones parlamentarias y en las consultas presidenciales de marzo.

Quizás ha llegado la hora de que piensen en unir sus fuerzas para ir a una consulta robusta en marzo, una consulta que sirva de polo de atracción para sectores del partido liberal que repudian la alianza con Uribe y con estridentes candidatos de la derecha y para sectores del Partido Verde que están buscando candidatos afines a su tradición. Pero, sobre todo, unir sus fuerzas para aprovechar su buena ubicación en la encuesta de Cifras y Conceptos y generar una fuerza que arrastre a la mayoría de los electores del centro que serán, sin duda, el botín más codiciado en las elecciones de 2026.

Finalización del artículo