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Miércoles 6 de mayo de 2026
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Mauricio Cabrera

No existe centro político… hay tres

El análisis y las cábalas sobre el confuso panorama de la campaña para la Presidencia, con más de 70 precandidatos, se podría simplificar un poco si se trata de ubicar esa absurda cantidad de aspirantes en un número reducido de grupos de afinidad ideológica. Imposible hacerlo según partidos políticos, porque estos también son absurdamente numerosos –más de 30– y además porque la mayoría no tienen ideología, programas ni principios.

En el análisis político es usual hablar de tres campos ideológicos: la izquierda, la derecha y el centro, siendo este último el mayoritario. Teorías como la del ‘votante medio’ pronosticarían que, en un sistema de dos vueltas electorales, un candidato del centro debería ganar con facilidad, pues los electores se alejarían de los extremos.

En Colombia eso no ha pasado en las dos últimas elecciones. Los partidos políticos tradicionales –liberal y conservador– que desde el Frente Nacional representaban el centro, están tan desdibujados y vacíos de liderazgo que ni siquiera pudieron presentar candidatos propios en los últimos comicios; por su parte, candidatos independientes del centro cometieron demasiados errores que les impidieron recoger a ese votante medio. Entonces pasamos de un presidente de derecha a uno elegido con las banderas de la izquierda.

Los extremos ideológicos

Una de las razones por las que la polarización puede volver a ganar en las próximas elecciones es porque en el mapa político colombiano ya están definidos los extremos con un solo campo de la izquierda y uno de la derecha, y buenas posibilidades de que logren presentar un solo candidato que los represente. En el centro, la situación es muy diferente porque no existe un solo centro, sino tres, con demasiados precandidatos que tienen más diferencias entre ellos que con los extremos, por lo que es imposible que se unan.

En efecto, en la izquierda los siete aspirantes del Pacto Histórico ya han aceptado una consulta el próximo mes de octubre para seleccionar uno de ellos, siendo los dos más opcionados el reconocido senador Iván Cepeda y el exalcalde de Medellín, Daniel Quintero. Además, hay un principio de acuerdo con otras fuerzas progresistas para realizar una consulta interpartidista en las elecciones parlamentarias del próximo marzo, para presentar un sol candidato a la primera vuelta presidencial.

En la derecha hay dos subgrupos y un solo patrón verdadero: uno, el Centro Democrático con cinco aspirantes, de los cuales el patrón posiblemente escogerá a Miguel Uribe Londoño, para frustración de las dos fieles senadoras a las que les pondrán conejo por tercera vez. En el otro subgrupo están los imitadores criollos de Bukele o Milei. Al final es probable que la derecha también tenga un solo candidato para la primera vuelta, aunque todavía no hay acordado ningún mecanismo para seleccionarlo, pero el dedazo del patrón será el que decida.

En el cuadro siguiente se intenta hacer una clasificación en cinco grupos de los candidatos más significativos que podrían estar en la campaña según su ubicación ideológica. Solo hay 34 de los más de 70 que han sonado, e inclusive algunos de ellos no han anunciado formalmente sus candidaturas, pero ya aparecen en las encuestas.

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Uno, dos, tres centros

El problema del centro es que hay tres centros: el centro-izquierda, con personas como Juan Fernando Cristo, Roy Barreras o Clara López, que participarían en una consulta de frente amplio en marzo, pues defienden programas de cambio similares a los del Gobierno, pero se distancian del estilo y los extremos del presidente. Por esa mezcla de continuidad y ruptura, si alguno de ellos lograra ganar la consulta interpartidista de marzo, tendría una alta probabilidad de pasar a la segunda vuelta.

En el centro-derecha hay nombres de representantes de partidos tradicionales como Germán Vargas o Efraín Cepeda, y también independientes como Mauricio Cárdenas o Juan Daniel Oviedo, que buscan alejarse del desprestigio de esos partidos tradicionales; estos precandidatos no son de extrema, pero ya han tenido aproximaciones con la derecha para conformar un bloque único de oposición al Gobierno.

Queda el centro-centro, con aspirantes tan valiosos como Sergio Fajardo, Claudia López o Alejandro Gaviria. En teoría, cualquiera de ellos tendría buenas posibilidades de recoger el cansancio del país con la polarización y así pasar a segunda vuelta, e inclusive de ganarla. El gran problema que enfrentan es que hasta ahora no tienen ningún acuerdo ni mecanismo para seleccionar un solo candidato para la primera vuelta. Si van divididos, en un escenario en que la izquierda y la derecha vayan cada una con un solo candidato, tendrán muy poca probabilidad de pasar a la segunda vuelta y ser una alternativa a la polarización.

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ADENDA: Aún en el muy poco probable caso de que el Gobierno lograra la aprobación de su ley de financiamiento por 26 billones de pesos, tendría que destinar en los siguientes años el 29 por ciento (unos 7.5 billones) a transferencias al SGP, lo que aumentaría el déficit fiscal.

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