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Lunes 4 de mayo de 2026
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Jorge Espinosa

Juego de tronos en Ecopetrol

Esta semana que pasó, este columnista contó en primicia que el Gobierno de Gustavo Petro había presentado, a través del ministerio de Hacienda, los nombres de los dos candidatos que quiere para la junta directiva de Ecopetrol. Recordemos que Guillermo García Realpe, expresidente de la junta, renunció en diciembre a su cargo y que unos días antes hacía lo mismo Mónica de Greiff. Los dos nombres que el Gobierno quiere en su último medio año de poder frente a la petrolera tienen una característica común: se oponen al negocio de los hidrocarburos. Uno es el ingeniero de petróleos Juan Gonzalo Castaño, que ya habíamos mencionado en esta columna cómo el autor del controvertido informe usado por el presidente Petro para insistir en la venta del Permian, el negocio de fracking de Ecopetrol en Estados Unidos. El Informe de 22 páginas, ¿Cuál es el negocio de Ecopetrol con OXY en el Permian?, apoyado por la Alianza Colombia Libre de Fracking y el Consejo Permanente para la Transición Energética Justa, plantea explícitamente la prohibición del fracking y cuestiona la conveniencia de permanecer en el Permian. 

El documento no afirma que el negocio “quiebre” a Ecopetrol, como dice Petro, pero sí cuestiona sus bondades financieras. Ese informe ha sido usado, también, por miembros de la junta para impulsar una eventual venta, aunque los propios reportes de la empresa muestran una lectura distinta del activo y en una respuesta a la Contraloría revelada también por este columnista la administración de Ecopetrol niega que existan estudios, trámites o discusiones en junta directiva para vender ese activo. En cualquier caso, la orden del presidente Petro es sacar de la junta de la petrolera a todos los que crean que el principal negocio de Ecopetrol sigue siendo el de los hidrocarburos. Tanto, que la presión en las últimas semanas para que los fondos de pensiones saquen a su representante Luis Felipe Henao y para que los departamentos productores hagan lo propio con Ricardo Rodríguez Yee no ha hecho otra cosa que aumentar. Esto, lo podemos anticipar, no ocurrirá. Amén. 

El segundo nombre es el de Carolina Arias, una desconocida en el mundo petrolero, pero no así en el activismo ambiental. La doctora Arias es administradora ambiental y tiene un doctorado en estudios de desarrollo de la Universidad de Zacatecas, en México. Es docente de la Universidad Tecnológica de Pereira y ha sido asesora de movimientos sociales del país, como Ríos Vivos, que se ha opuesto al proyecto de Hidroituango y al que pertenece la polémica senadora del Pacto Histórico Isabel Zuleta. La doctora Arias, no hay que ser adivino para suponerlo, también se opone al negocio de los hidrocarburos. Como saben ustedes, la probabilidad de que los nombres presentados por el Gobierno en una asamblea de accionistas queden en la junta es absoluta. La citación de la asamblea, me dicen, podría anticiparse en febrero, o en la ya pactada en el mes de marzo. Ahora, ¿dónde está ese juego de tronos que menciono en el título de esta columna?

Esta semana que pasó, el sindicalista César Loza, de la Unión Sindical Obrera, la USO, resultó ganador de los trabajadores de Ecopetrol como su representante en la junta directiva. Loza ganó la contienda entre 16 candidatos y ocupará el renglón 7 de la plancha. Esto quiere decir que alguien más de la junta directiva actual, que tiene siete miembros, debe salir para que Loza pueda llegar. Ya conté más arriba que la salida de Mónica de Greiff y de Guillermo García Realpe le abre el cupo al ingeniero Castaño y a la doctora Arias. ¿Quién tendrá que salir? Dentro del sector cercano al Gobierno en la junta, compuesto por Ángela Robledo, Álvaro Torres, Tatiana Roa, Alberto Merlano e Hildebrando Vélez, hay nerviosismo por esta decisión que debería conocerse en pocas semanas. Torres, se sabe, es la ficha de Ricardo Roa, el presidente de Ecopetrol, en la junta; Robledo acaba de ser nombrada como presidenta de la junta directiva; Merlano es cercano al presidente, así como Vélez; y Roa renunció el ministerio de Ambiente el año pasado. 

Alguno de ellos tendrá que salir para que, por el cambio en los estatutos, llegue el sindicalista Loza a la junta directiva. Loza, se sabe, se opone a que se venda el Permian, y en ese sentido sería un aliado de Henao, Rodríguez Yee y el propio presidente Ricardo Roa en la lucha por no seguir destruyendo el valor de Ecopetrol. En los próximos días se conocerán los resultados financieros de la petrolera en 2025. Los analistas prevén un desplome de más del 30 por ciento en el año y entre 40 y 50 por ciento en el último trimestre. Las utilidades netas no superarían los 10 billones de pesos, comparadas con los 14,9 billones en 2024. Serán las más bajas desde 2020. El golpe lo explican, además del menor precio del Brent y un dólar devaluado, una gerencia que ha sido catastrófica, irresponsable y un gobierno corporativo destruido por los delirios galácticos del presidente Petro.

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