Saltar a contenido
Lunes 4 de mayo de 2026
Imagen de perfil de Jorge Espinosa
Jorge Espinosa

Preguntas para el presidente Petro

En la mañana del martes 23 de julio de 2024 se desplazaba una caravana de camionetas de la Unidad Nacional de Protección (UNP) por una carretera del nordeste del departamento de Antioquia. La caravana de vehículos de alta gama y con blindaje venía desde el departamento de Norte de Santander y llevaba a un grupo de delincuentes del Estado Mayor Central (EMC), e incluía a Alexander Díaz, mejor conocido con el alias de Calarcá Córdoba, el máximo comandante de esa estructura criminal. Unas horas antes, una fuente reservada del Ejército advertía que ese desplazamiento ocurriría y que en la caravana se movilizarían integrantes de ese grupo armado ilegal. Luego de la comunicación recibida por parte del informante, comenzó el procedimiento judicial. El Ejército contactó a una fiscal de Medellín y al Grupo Investigativo de Delitos contra la Seguridad Pública y el Terrorismo de la DIJIN, de la Policía, y, entre ellos, decidieron ubicar un retén en la vía para esperar el paso de la caravana de ‘Calarcá’. 

El resultado de la operación fue contundente: 18 integrantes del EMC que se movilizaban en siete camionetas de la Unidad Nacional de Protección. Algunos de los bandidos fueron capturados en flagrancia por porte ilegal de armas y se incautaron dos pistolas, munición, computadores, celulares, GPS y 100 millones de pesos en efectivo. Uno de los detenidos tenía orden de captura suspendida en trámite y había, además, un menor de edad en la caravana. En un primer momento fueron detenidos siete disidentes, entre ellos alias Firú, quien tenía orden de captura vigente. Posteriormente, tres de ellos quedaron en libertad al estar amparados por suspensiones de captura derivadas del proceso de negociación del Gobierno con el EMC. Estos hechos, que son públicos, generaron una tensión entre la Fiscalía, los jueces y el Gobierno del presidente Gustavo Petro. El episodio puso en evidencia, además, uno de los mayores problemas de la Paz Total del Gobierno: el desplazamiento permanente de bandidos fuera de procesos de paz, que tienen órdenes de captura vigentes, en camionetas del Estado, pagadas con dineros públicos y protegidos por funcionarios de la UNP.

Detrás de esta operación en contra de ‘Calarcá’ hay dos nombres muy importantes: el del entonces coronel Edwin Masleider Urrego Pedraza y el del entonces mayor Óscar Miguel Moreno Arroyave. Urrego era el director de la DIJIN y Moreno era el jefe del Grupo Investigativo Delitos contra la Seguridad Pública y el Terrorismo, también en la DIJIN. Fueron ellos dos quienes lideraron el operativo contra la caravana de ‘Calarcá’. Esos dos hombres, un año y medio después, se han visto enredados en una historia absurda que involucra un supuesto plan para entrampar al presidente Petro y al ministro del Interior Armando Benedetti. El general Urrego y el coronel Moreno fueron acusados, sin prueba alguna, de querer introducir un alijo de cocaína en la caravana que llevaría al presidente a la reunión con Donald Trump en la Casa Blanca. Esta semana que pasó, a Urrego lo sacaron de la Policía, acabando una carrera de más de 25 años, y el coronel Moreno está a punto de correr la misma suerte. 

%%imagen%%2

%%imagen%%1

El jueves pasado, este reportero reveló en primicia en 6AM de Caracol Radio el supuesto informe de inteligencia mencionado por el ministro Benedetti en su cuenta de X el 11 de febrero, el cual habría servido de base para justificar la salida del general Urrego de la Policía. El informe, que el propio Benedetti señala como de inteligencia, no es otra cosa que una presentación de 15 diapositivas con el curioso título ‘Posible Supuesta Conspiración’ que no prueba nada, no tiene evidencia alguna y que surge de una denuncia anónima de un tal Andrés Abello, ‘Paco’, que nadie sabe quién es, dónde está, qué intereses representa o, incluso, si existe. No solo eso, que ya sería suficiente para denunciar la expulsión del general Urrego y del coronel Moreno de la Policía, sino que el informe termina inculpándose a sí mismo. En las páginas 13 y 14 del ‘informe de inteligencia’ mencionan, sin que esto tenga relación alguna con la ‘Posible Supuesta Conspiración’, el operativo contra la caravana de alias Calarcá, como pueden ustedes ver en las imágenes. 

%%recuadro%%1

Procedo entonces a hacer varias preguntas al señor presidente Gustavo Petro. ¿Es solo una coincidencia fatal que los dos oficiales de la Policía que lideraron el operativo contra ‘Calarcá’ sean echados de la institución por un anónimo que desencadena un informe mal hecho, chambón y sin evidencia alguna? Si, según el ministro Benedetti en su cuenta de X, el informe de la ‘Posible Supuesta Conspiración’ salió de la DNI, ¿tuvo algo que ver con su elaboración el señor Wilmar Mejía, el licenciado en educación física convertido en tiempo récord en agente de inteligencia y señalado de depurar a oficiales incómodos de la Policía y del Ejército después de la investigación de Ricardo Calderón en Noticias Caracol sobre los archivos de ‘Calarcá’? Presidente Petro, ¿permitirá usted que su Gobierno acabe la honra y la carrera de más de dos décadas de los dos oficiales de la Policía que estuvieron detrás de la operación contra ‘Calarcá’ y su caravana? ¿Entiende usted el mensaje que esto envía a la fuerza pública, a los compañeros en la DIJIN de Urrego y de Moreno? ¿Tiene algo que decir el señor ministro de Defensa, Pedro Sánchez?

Finalización del artículo